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El cliente adulto gana protagonismo en Canarias y redefine el modelo alojativo

La combinación entre el envejecimiento de los turistas europeos y la flexibilidad vacacional impulsan la diferenciación en la oferta hotelera de las Islas

Una pareja en la piscina de un hotel de Canarias.

Una pareja en la piscina de un hotel de Canarias. / LP / DLP

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Irene Mederos

Irene Mederos

Las Palmas de Gran Canaria

Casi la mitad de los huéspedes en hoteles canarios buscan alojamiento solo con su pareja. Tan solo un 10% suma a los hijos a sus vacaciones y, en un ejercicio de escucha al mercado, los alojamientos del Archipiélago cada vez se adaptan más a una demanda de Adults only. La especialización, de hecho, comenzó en Gran Canaria en 2007, cuando se estableció el primer hotel adaptado solo a adultos de España. Ahora, los usuarios pueden elegir entre un abanico de opciones que apuestan por la intimidad, la gastronomía de calidad y las experiencias en pareja; y dejan en manos de otros hoteles familiares los parques acuáticos o las animaciones para niños.

Una hamaca bajo una sombrilla, una piscina tranquila y el único sonido de las olas rompiendo de fondo. Para muchos turistas internacionales que llegan a Canarias, la imagen ideal de sus vacaciones pasa por desconectar, descansar y disfrutar de unos días de sol y calma en un resort pensado para el relax. Sin embargo, ese escenario no siempre se cumple. La presencia de niños en las zonas comunes de los hoteles rompe con este ritmo y algunos visitantes buscan espacios exclusivamente adultos. De ahí, el éxito de los hoteles sin niños. Una categoría que, además, responde al envejecimiento de la población europea y a una diversificación de la oferta alojativa en un mercado maduro como es el de las Islas.

«A pesar de ser madre, lo último que quiero es estar en una piscina con 40 niños», critica Carmen Bolaños, madre de una niña de tres años. El ruido, los juegos en el agua, los gritos, los llantos o las actividades infantiles con música durante la jornada son algunos de los aspectos que, según estos turistas, alteran la experiencia de descanso que esperan encontrar en el Archipiélago. En un destino marcado por la llegada de viajeros sénior procedentes principalmente de Europa, clientes como Bolaños aseguran que solo buscan «silencio y paz».

Los turistas adultos presentan menos estacionalidad porque no dependen del calendario escolar

El perfil del visitante internacional que llega a Canarias refleja esa tendencia de un turismo más adulto con una gama de alojamientos cada vez más adaptados a este público. Los viajeros de 45 años o más sumaron el pasado año alrededor de 8,5 millones de llegadas, frente a los 18,3 millones de turistas registrados en total. Este segmento representa cerca del 46,5% de la demanda, casi la mitad de los visitantes, muchos de ellos parejas o grupos que viajan sin hijos y buscan descanso en los destinos de sol y playa de las Islas.

La mayor parte procede de los principales mercados emisores de turistas europeos. Reino Unido, con alrededor de cinco millones de turistas en 2025, encabeza la llegada de visitantes adultos, seguido de Alemania, con unos 2,5 millones, y los países nórdicos, con cerca de un millón. Son sociedades con una estructura demográfica cada vez más envejecida, una realidad que también se refleja en los hábitos de consumo turístico.

Los datos sobre la ciudadanía que aporta la oficina estadística de la Unión Europea, Eurostat, dibujan un continente cada vez más envejecido. La edad mediana de la población de la Unión Europea pasó de 39 años en 2003 a 44,9 años en enero de 2025. Italia alcanza los 49,1 años, mientras que Portugal y Bulgaria superan los 47 años. Así, Europa, considerada ya el continente más envejecido del mundo, continúa elevando su edad media a un ritmo de casi tres meses cada año.

Clientes en el bar de un hotel solo para adultos en Canarias.

Clientes en el bar de un hotel solo para adultos en Canarias. / LP / DLP

En este contexto el presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT) de Las Palmas, José María Mañaricua, destaca que «la oferta se adapta a una demanda sénior en aumento». Y este no es el único impulsor: «los hoteles tienen que decidir qué quieren ser de mayor», subraya el presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), Jorge Marichal. Esto es, según advierte que «el sector está apostando por la especialización».

La diferenciación trae consigo la mayor calidad en el producto. Marichal asegura que hay un mayor grado de satisfacción entre aquellos huéspedes que van a este tipo de hoteles. «El cliente tiene claro los servicios que espera», explica. En este aspecto el Sales Manager de la cadena de hoteles RIU, Maurica Damen, asegura que han detectado «un crecimiento sostenido en la demanda de la experiencia Adults Only en los últimos años».

Así, Riu Arecas (en Tenerife) y el Riu Palace Maspalomas (en Gran Canaria), son dos ejemplos de una amplia lista de alojamientos en los que han conceptualizado el producto de manera integral para satisfacer las expectativas de un segmento de cliente que, como explica el directivo, «busca una propuesta vacacional diferenciada y de alta calidad».

Casi la mitad de los huéspedes de hoteles del Archipiélago viaja únicamente con su pareja

Una de las claves del éxito de este segmento turístico es la ausencia de estacionalidad. El director del Lopesan Costa Meloneras Resort & Spa, Enrique Montes, explica que sus usuarios «no dependen del calendario escolar, por lo que pueden viajar durante todo el año». Esta circunstancia refuerza el atractivo de Canarias, que ya cuenta con un clima estable y concentra su temporada alta en invierno, justo cuando buena parte de Europa registra temperaturas bajo cero. Captar a viajeros con mayor flexibilidad y sin dependencia de las vacaciones escolares supone, por tanto, una oportunidad estratégica para el sector turístico.

En cuanto a servicios e instalaciones, esta exigencia se traduce en una propuesta gastronómica cuidada y diversa, un ambiente relajado en las áreas de piscina, programas de entretenimiento nocturno más pausados o enfocados en la gastronomía y la coctelería, y unos espacios comunes diseñados para garantizar el máximo confort y descanso durante la estancia.

Mientras, los hoteles familiares deben disponer de espacio al aire libre en el que los niños puedan correr o jugar, toboganes en los que entretenerse en las piscinas o animadores que den un respiro a los padres y permitan a los más pequeños jugar con otros nuevos amigos.

Así, en un hotel enfocado a adultos el valor diferencial radica en el grado de detalle, el trato personalizado y la máxima excelencia en la atención. Para ello, «contamos con equipos altamente cualificados y profesionales capaces de ofrecer un servicio ágil, discreto y a la altura de lo que espera nuestro cliente», subraya Damen.

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