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Jóvenes canarios combinan estudios y trabajo para ganar independencia este verano

Un 17,36% de los menores de 25 años en Canarias estaban desempleados a principios de 2026, lo que impulsa la búsqueda de empleo estival

Jonathan López trabajando en la tienda para animales, Koala

Jonathan López trabajando en la tienda para animales, Koala / LP/DLP

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Gabriel Peniza

Gabriel Peniza

Las Palmas de Gran Canaria

El verano es la época del año que uno siempre ansía desde la infancia. Cuando el colegio termina, los niños dejan atrás las aulas, al menos por unos meses, y comienzan unas vacaciones asociadas al descanso, la playa y el ocio. Los no tan niños, también desean ir a la playa o descansar en casa, sin quehaceres. Sin embargo, para un número creciente de jóvenes, el periodo estival se ha convertido en una oportunidad para trabajar y dar sus primeros pasos en el mercado laboral.

Las Islas tienen un sector servicios fuerte, que facilita la decisión de muchos a iniciarse en el mundo laboral, a través de trabajos de cara al público, como dependientes o cajeros de supermercado. Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE), el desempleo de los menores de 25 años en Canarias ha descendido desde el último trimestre de 2025 a un 19,41%. Este porcentaje deja al Archipiélago por debajo de la media española, que habitualmente supera el 25%.

Otros jóvenes prefieren compaginar el trabajo con los estudios antes de que lleguen las vacaciones para poder disfrutar después del ocio veraniego. Así lo reflejan los datos del primer trimestre de 2026, cuando la tasa de desempleo entre los menores de 25 años se situó en las Islas en el 17,36%.

Quienes se incorporan al mercado laboral lo hacen por motivos muy diversos y asumen turnos que pueden obligarlos a madrugar o a permanecer en el establecimiento hasta el cierre. El objetivo puede ser contribuir a la economía familiar, ganar poder adquisitivo o ahorrar para costear sus próximos estudios.

Yanely Macías en su sección de fruteria en Hiperdino

Yanely Macías en su sección de fruteria en Hiperdino / LP/DLP

Yanely Macías: "Todas mis amigas estudian, ninguna trabaja, en mi caso planeo hacer ambas cosas"

Yanely Macías, de 21 años, acaba de incorporarse al mercado laboral. Para llegar a su puesto en la sección de frutería de un supermercado Hiperdino, debe salir de casa con suficiente antelación. Sus padres la llevan en coche desde Telde hasta Ingenio, donde trabaja durante cuatro horas reponiendo productos y atendiendo a los clientes. Su turno termina con el cierre del establecimiento, después de dejarlo todo preparado para la jornada siguiente.

"Hay gente que quiere buscar trabajo para tener independencia", afirma la joven. La motivación de Macías para faenar, viene a raíz de su desencanto con los estudios que estaba cursando. "Auxiliar de enfermería no me gustaba, estuve cuatro meses parada y quería trabajar", aclara. Ahora, quiere iniciar sus estudios en Educación Infantil.

La joven explica que quedó asombrada luego de su primera semana de trabajo, coincidiendo con la última semana de julio, "a partir del 25 son días fuertes, cobran los pensionistas y esto se llena por completo", subraya. Su plan es quedarse en la cadena de supermercados y luego conjugar trabajo y estudio. "Todas mis amigas estudian, ninguna trabaja, en mi caso planeo hacer ambas cosas", remarca.

Gabriel Rodríguez: "Quiero compaginar el trabajo y los estudios todo el tiempo posible sin faltar a ninguna"

Gabriel Rodríguez Pulido, de 19 años, es un joven de Telde, Gran Canaria, que empezará en septiembre una formación profesional de Imagen y Sonido, además del ciclo formativo en Vídeo Disc-Jockey. Actualmente, Rodríguez trabaja como cajero en los supermercados SPAR con un contrato de ocho horas al día. No obstante, ya trabajó el año pasado, como mozo de almacén.

"Tener control de mis gastos, viajar y permitirme caprichos", explica Rodríguez, algunos de los motivos que le llevaron a iniciarse en el mundo laboral. Aunque no todas las razones tienen que ver con la independencia salarial, "también empecé con la intención de ayudar en casa", afirma Rodríguez Pulido. Además el joven se desplaza en guagua a su trabajo.

"Quiero trabajar y estudiar el tiempo que pueda", apuntó el joven. Rodríguez asegura conocer a "bastantes personas" de su edad en la misma situación laboral y, cree que "cada vez más jóvenes trabajaran para costearse sus necesidades", finalizó el teldense.

Jonathan López durante su jonada laboral en Koala

Jonathan López durante su jonada laboral en Koala / LP/DLP

Jonathan López: "Comencé a trabajar un verano con 18, en un par de kioscos y sitios de playa"

"Vivo con mi padre y mi abuela", afirma el joven de 25 años, Jonathan López, que estuvo en la asociación Don Bosco y tuvo oportunidad de cursar un grado medio y titular. "En paralelo al trabajo, curso un Grado Superior de Espacios y Ventas Comerciales", detalla López, quien compagina su empleo con la formación y mantiene una nota media de 7,5.

López trabaja en la tienda de animales Koala, en Adeje, Tenerife, donde pasa 30 horas a la semana con un contrato indefinido. "En el sector servicios muchos bares y restaurantes buscan gente para el verano, amigos con 16 o 18, trabajaban tres meses y a estudiar otra vez", subraya. Comenzó a trabajar desde joven para tener independencia y ayudar en casa. "Ahorro el mayor dinero posible", afirma López, quien se inició en el mercado laboral el verano que cumplió los 18 años. "Empecé en kioscos de playa y en unos años espero tener un trabajo donde cobre más", concluye el joven.

Atenery Leguizamón: "Todo está muy difícil, es normal querer depender de nosotros mismos"

Atenery Leguizamón García, de 20 años, ya había trabajado anteriormente en la tienda de ropa Öbu, aunque esta es la primera ocasión en la que combina el empleo con su formación. «Es la primera vez que compagino los estudios con el trabajo», explica. Durante el verano, prevé continuar trabajando para ganar independencia económica, un objetivo que comparte con una amiga de su misma edad.

Actualmente, solo trabajo, pero en septiembre empezaré a estudiar para ser educadora infantil», señala la joven, que ejerce como dependienta en el Galeón Outlet, en el sur de Tenerife. Leguizamón considera comprensible que muchos jóvenes trabajen durante el verano o compaginen el empleo con los estudios. «Todo está muy difícil; es normal que queramos depender de nosotros mismos», recalca la tinerfeña.

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