Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ciencia | Pablo Alonso Premio Nacional de Investigación

El canario de adopción Pablo Alonso, Premio Nacional de Investigación: "La complejidad cultural de las Islas se suele reducir a símbolos míticos, a veces inventados"

El investigador social del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA) repasa los hitos de su carrera científica y su investigación tras recibir el premio más importante de la ciencia en España

Pablo Alonso, investigador del IPNA y premio Nacional de Investigación, en la Casa del Vino de El Sauzal

Pablo Alonso, investigador del IPNA y premio Nacional de Investigación, en la Casa del Vino de El Sauzal / María Pisaca

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Verónica Pavés

Verónica Pavés

El Sauzal

Pablo Alonso se siente más cómodo rodeado de barricas, copas de vino y la inigualable biodiversidad del norte de Tenerife. Este leonés de 40 años, afincado en Canarias desde 2017, ha sido el segundo investigador que trabaja en Canarias que ha recibido el reconocimiento científico más importante de España: el Premio Nacional de Investigación para Jóvenes María Moliner 2026.

Amante de un buen caldo, el investigador del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA) admite que su llegada a las Islas no fue fortuita: "Era el lugar de Europa donde me sentía más cómodo tras llegar de Cuba". Una vez en las Islas –que ya conocía de antemano por sus estudios antropológicos sobre el caribe cubano–, se dio cuenta de que "había mucho por hacer" en lo que se refiere a la antropología cultural, su principal línea de investigación.

En esta entrevista el científico repasa los hitos de su carrera científica y su investigación tras recibir este galardón por parte del Ministerio de Ciencia, en su categoría para jóvenes promesas de la ciencia.

Durante su carrera científica ha tocado varios palos en el terreno de las Humanidades, ¿cómo definiría su línea de investigación?

Yo estudié la licenciatura en Historia y después hice dos doctorados: uno en Historia y otro en Arqueología y Patrimonio Cultural. Mi línea de investigación empezó ahí, y luego giró hacia la Antropología Cultural, que es la plaza que ocupo a día de hoy. De forma más concreta, lo que estudio son Humanidades Ambientales, que estudia las relaciones entre la humanidad y la naturaleza. Lo hago tanto en Canarias como en otros lugares del mundo, siendo Cuba uno de los territorios que más he estudiado.

¿Qué es lo que le llevo a interesarse por ella?

El hecho de que las relaciones entre naturaleza y la humanidad nos permiten entender los cambios sociales. Porque, en realidad, lo que me interesan son las transformaciones sociales, tanto históricas como actuales. Por eso, intento llevar a cabo estudios que engloben esas perspectivas. Por ejemplo, ahora traemos un proyecto europeo grande, una ERC Consolidator para estudiar los conflictos entre gatos y biodiversidad. En este trabajo no nos interesa tanto ni los gatos ni la biodiversidad, sino cómo los distintos actores sociales se posicionan alrededor de este conflicto.

El conflicto de los gatos es un tema candente en Canarias, ¿cómo enfocará el trabajo?

El estudio, que dará comienzo en 2027, plantea la creación de un laboratorio de gobernanza multiespecie en el IPNA-CSIC. Será el único a nivel español, y creo que sólo hay uno en Suecia. En el abordaremos temas como las relaciones entre jabalíes y lobos en la Península o los muflones en las Islas. Canarias es un territorio caliente en este aspecto, porque como hay mucha biodiversidad, cualquier animal que entre rompe los ecosistemas y genera mucha conflictividad.

¿Cuál es el objetivo?

Normalmente estos conflictos siempre tienen unos actores clave: biólogos, cazadores, animalistas y los técnicos encargados de lidiar con ellos. Lo que muchas veces falta es alguien –en este caso nosotros– que desde fuera vea el conflicto, desgrane los intereses de cada parte y pueda llegar a un compromiso con el que dar con la solución.

¿Hay resolución para este tipo de conflictos?

Resolución no. Nuestra máxima es que el conflicto es parte de la gobernanza de ese propio conflicto. En el estudio que te comento, ya estoy trabajando en recopilar datos históricos para saber cuándo comenzó en España el de los gatos. Hay documentación desde el medievo pero estos conflictos históricos ahora toman una nueva dimensión porque hay más humanos, más mascotas y más abandono animal, por lo que el conflicto se amplía. Todo el mundo tiene sus razones y ninguno tiene la razón definitiva, solo que tiene distintos puntos de vista.

Lleva en Canarias desde 2017, ¿por qué decidió trasladarse a las Islas?

Yo hice un doctorado en la Universidad de Cambridge, Reino Unido, sobre Cuba y sus relaciones culturales con Canarias. Después trabajé en el caribe colombiano, y cuando me tocó volver a Europa con una Ramón y Cajal me sentía un poco fuera de lugar. Así que elegir Canarias fue más una decisión más personal que científica. Era como estar en un sitio europeo pero sin el estrés de Europa y con las cosas buenas del Caribe, como el clima. A la vez, está todo por hacer en Canarias.

En los últimos años parece haber un resurgimiento del interés por la historia de Canarias, ¿cómo definiría la idiosincrasia cultural isleña?

Canarias lo que tiene es mucha complejidad. Una complejidad que se tiende a reducir a unos símbolos míticos, a veces un poco inventados, como las leyendas o los guanches. Cuando estudias cada isla, te das cuenta que cada una de ellas es un mundo al haber sido colonizada por poblaciones diferentes como portugueses o franceses. Cuando empecé, lo hice trabajando en La Palma, con el vino de Tea. Y es un buen ejemplo de lo que es Canarias. Un territorio donde no había carreteras, colonizado por portugueses, con mucha tradición de vino portugués, en el que el único uso que se podía hacer para generar barricas y hacer vino era la tea. Ahí te das cuenta es que hay una relación entre naturaleza y cultura

¿La globalización está facilitando esa desvinculación social con la cultura canaria?

Uno de los temas interesantes que hablan de esta globalización son los guachinches. Se han convertido en un símbolo, pero ahora vas y todos son iguales. Prácticamente son restaurantes con el nombre de guanchinche, cuando en su origen es un establecimiento que hablaba de la relación entre naturaleza y cultura en un territorio. Porque tú tenías una viña, hacías tu vino y lo vendías allí. Y hemos estudiado también que, lo que le gusta al turista, es que siga existiendo. Lo que quieren no es la comida, sino el entorno. En el momento que eso se moderniza, desaparece su interés.

¿Cree que este premio viene a demostrar que las humanidades también son ciencia?

Hay un giro. En las humanidades antes se hacía todo por amor al arte. Hace unos años, si querías que un trabajo de historia fuese aplicado, todo el mundo te miraba mal. Incluso para publicar y ganar proyectos era malo, entre comillas. A mí a veces me cuesta que se entiendan mis proyectos porque siempre busco que tengan un giro útil. Pero eso sigue siendo un problema en muchas disciplinas más tradicionales. Pero creo que, o le damos un uso social o va a tender a desaparecer.

¿Cuál es el mayor reto de las Humanidades?

Para mí es el mayor reto que tienen las Humanidades es la Inteligencia Artificial. Ahora mismo una IA te puede sacar un ensayo sobre Cervantes y, aunque me de pena decirlo, será mil veces mejor que el de un doctorando. Es un gran problema. La verdad es que es desolador.

¿Y crees que hay alguna solución?

La solución es lo que hacemos nosotros. Tenemos que hacer cosas que la IA no puede hacer. ¿Y qué no puede hacer la IA? Investigar los problemas dinámicos en los que puedas generar datos primarios, inéditos y nuevos a través de entrevistas y archivos no digitalizados.

¿Cómo se siente tras haber ganado este reconocimiento?

No lo esperaba. Me llamó la ministra de Ciencia hace dos semanas al móvil. Un jueves cualquiera. Me comunicó que me habían dado el premio y, la verdad, fue una alegría enorme.

Suscríbete para seguir leyendo

Fuente: El Día - La Opinión de Tenerife

Tracking Pixel Contents