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La ciudad se baña en brillo y confeti en la Cabalgata Infantil

El tiempo acompañó en todo momento a la Cabalgata Infantil, celebrada este martes de Carnaval, con el cielo despejado y una gran lluvia de color. El desfile recorrió las calles de la capital repartiendo alegría a unos 50.000 asistentes, aunque también recibió críticas por la inadecuación de algunos elementos para el público infantil

Una comparsa infantil durante el desfile

Una comparsa infantil durante el desfile / José Carlos Guerra

Nayra Bajo de Vera

Nayra Bajo de Vera

Las Palmas de Gran Canaria

La Cabalgata infantil se libró del mal tiempo en un soleado martes de Carnaval con una calima disipada. Carrozas, comparsas, murgas, batucadas y miles de mascaritas se unieron a la marcha en un desfile presidido por la Reina infantil del Carnaval, Elena Henríquez González, quien recorrió las calles de Las Palmas de Gran Canaria acompañada por sus cuatro damas de honor: Shuhayla Lisbey Moya Rodríguez, Gala Nieves Mingorance, Martina Ortíz Rodríguez y Noa de los Bueis Domínguez.

Junto a ellas participaron las batucadas Piratas del Caribe, Samba Isleña y Caribe creando escuela; las murgas Biznietos de SaryMánchez, Trapasitos y Los Chachitos; las comparsas Brisa de Volcán, Yurimagua junior, Rayo de Luna junior y Liancerios junio; el grupo Urban Family; y una comitiva compuesta por 15 carrozas con música a todo volumen.

Jadi, Daniela, Isabela, Aisa y Ainhoa son algunas de las integrantes de Brisa de Volcán, quienes mostraron sus mejores pasos de baile para celebrar el 23 aniversario de la agrupación. Algunas de ellas apenas llevan uno o dos años, mientras que las veteranas acumulan más de una década desfilando con grandes tocados, trajes brillantes y mucho ritmo en el cuerpo.

Disfraces populares

Algunos de los disfraces más exitosos para este 2026 fueron los de guerreras del K-Pop, si bien buena parte de las familias y grupos de amigos asistentes confeccionaron sus disfraces en función de la temática del carnaval. Así, como recién salidas de Las Vegas, se pudieron ver cartas de póker por doquier y alguna que otra ruleta de apuestas. A ellos se sumaron los tradicionales superhéroes, princesas o los personajes Disney más populares.

Bratz, piratas, disfraces playeros, animadoras, alguna que otra Marilyn y algún Elvis también hicieron acto de presencia a lo largo de la mañana en el pasacalles, integrándose en una gran fiesta llena de gente bailando, disfrute y alegría.

En cualquier caso, el desfile también recibió algunas críticas porque «no había casi nada infantil», a pesar de ser una cita destinada a los más pequeños, según explica Isabel, quien acudió a verlo con su hija. «La música, de infantil, no tiene nada», asegura, para añadir que «en las carrozas se estaba bebiendo cerveza».

Por su parte, Isabel destaca que uno de los vehículos tenía un anuncio de gran tamaño de una clínica de estética donde se veía a una doctora realizando una inyección. «Me quedé loca con esa publicidad», recalca. Hay quienes, año tras año, utilizan las semanas previas al Carnaval como un pretexto para reunirse entre amigos y confeccionar juntos los disfraces. Así lo cuenta Fanny, ataviada con un traje de 7up y rodeada de una veintena de pequeños y grandes disfrazados de paquetes de papas, bolsitas de salsas y latas de refrescos.

Tal y como cuenta Fanny, son un gran grupo de amigos del barrio de La Isleta y se conocieron cuando sus hijos mayores iban a la guardería. Poco a poco fueron teniendo más niños y la banda carnavalera se fue agrandando.

Para preparar como es debido cada edición de las fiestas, se reúnen en el garaje de alguno de ellos para hacer juntos los disfraces, construyendo un legado de pasión por el Carnaval para sus hijas e hijos. «El año pasado íbamos de bailarinas, el año anterior de los años 70... Depende del año, es muy divertido. Los carnavaleros somos los padres y se lo hemos ido transmitiendo a los niños», relata Fanny.

El desfile reúne a miles de familias y grupos de amigos con disfraces muy variados

De la pasión por el Carnaval saben mucho un grupo de vecinas que todos los años repite disfraz. Leli, Paca Rosa, Antonia y José vinieron desde San Nicolás con unos atuendos que llevan luciendo desde hace 16 años para rendir «homenaje a las señoras de campo que antes iban a la capital a vender sus productos». Con vestidos, delantales, carteles escritos a mano y cestas sobre la cabeza, aglutinan el amor por la tierra con el humor. Dentro de cada cesta llevaban un producto distinto, incluyendo papas, zanahorias, cebollas y quesos. El disfraz es sencillo, pero también es muy resultón y visual, por lo que todos los años sigue sorprendiendo y causando sonrisas a su paso.

Por otra parte, también lo conciben como una manera de reivindicar «ese Carnaval de antes en el que la gente cogía lo primero que tenía en casa, la ropa del padre, de la madre, una sábana, cualquier cosa, y se lo ponían encima», tal y como desgrana José.

El grupo de San Nicolás participó en el desfile regalando baile y alegría muy cerca de Elena Henríquez González, la pequeña reina que en todo momento presidió la comitiva saludando con elegancia y una gran sonrisa. Como ella viene de Maspalomas no estaba del todo segura de quiénes estarían en las calles a la espera de verla pasar, por lo que cada vez que escuchaba a alguien gritar su nombre lo recibía con mucha alegría y emoción.

La reinita desvela que su secreto para no pasar frío o calor con el traje son las capas, en función del tiempo previsto. La noche en que fue coronada llevaba unas medias y una camiseta térmica para evitar que el frío le calase en su paseo por Santa Catalina, mientras que en una mañana soleada como este martes de Carnaval no necesitó tanta ropa extra. Sea como fuere, con capas o sin ellas, estuvo «muy contenta» de poder disfrutar el momento de la cabalgata que tanto tiempo llevaba esperando.

La cabalgata recibe críticas por la música, la publicidad y el consumo de cerveza en carrozas

Los asistentes, bañados por una lluvia de confeti, recibieron el buen tiempo con sonrisas y mucha alegría en unas fechas que no pocas veces se han visto enchumbadas. Tampoco la calima estropeó el momento, a pesar de que venía preocupando a algunos asistentes, que temían repetir el episodio de 2020 después de haber visto el cielo tierroso en el día previo a la cabalgata.

Asistencia

En esta ocasión, parte de la banda sonora la puso Quevedo con su reciente éxito Ni borracho, una oda a la canariedad y a los carnavales isleños que hizo retumbar más de una carroza entre los altavoces a todo volumen y la intensidad del baile de las personas que iban dentro. También se escucharon a artistas como Bad Bunny o Karol G, así como a las canarias Nueva Línea.

La cabalgata congregó alrededor de 50.000 personas a lo largo de todo su recorrido, comenzando en la plaza Manuel Becerra y pasando por Santa Catalina hasta llegar a los alrededores de Mesa y López. De este modo, hubo 10.000 personas más que en 2025, año en que el desfile coincidió con algunas lluvias. De toda la gente que acudió a la cita, un total de 2.382 participaron activamente entre quienes desfilaban de pie y quienes viajaban sobre alguna de las carrozas.

Con un inicio puntual a las 12:00 horas, la última carroza llegó al punto final a las 14:50 horas, seguida en todo momento por un dispositivo especial de limpieza que retiró el confeti y otros residuos que pudiesen haber quedado por el suelo.

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