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La familia del Carnaval esperaba la suspensión de la fiesta

Tristeza y preocupación en los colectivos por el impacto económico que tendrá para la ciudad

La familia del Carnaval esperaba la suspensión de 
la fiesta

La familia del Carnaval esperaba la suspensión de la fiesta

“Era un secreto a voces”. Al presidente de los grupos de Carnaval (Figrup), José María González, la anulación de los Carnavales del próximo año, que se han pospuesto para 2022 a causa del coronavirus, no le pilló de sorpresa dado el número de contagios en España. “Creemos que es lo más lógico dada la situación en el Archipiélago; no es la más adecuada para disfrutar de una fiesta que se vive en la calle”, añadió ayer el representante de las murgas, comparsas y grupos, apesadumbrado no solo porque no habrá fiesta sino por el impacto económico que tendrá en la ciudad.

En la misma línea se expresó Alberto Pérez, presidente de la Asociación de Diseñadores, uno de los colectivos más afectados económicamente por la decisión del Ayuntamiento junto a los talleres de costura tras un año muy duro debido a la anulación de eventos culturales y artísticos a causa de la pandemia desde que en marzo se decretó el estado de alarma. La suspensión de las carnestolendas supone un mazazo para el gremio tras la cancelación hace unos días de la Cabalgata de Reyes. “Estamos muy preocupados; no hay trabajo y si no hay trabajo de qué vamos a vivir”, se preguntaba Pérez, consciente, sin embargo, de que la decisión que ha tomado la concejalía era lo más lógico dada la crisis sanitaria. La ADIC agrupa a una treintena de diseñadores.

Lo mismo les ocurre a las empresas relacionadas directa o indirectamente con la fiesta, como es el caso de El Paraguas, dedicada a la producción de eventos. “Como ciudadano me entristece pero como empresario es un palo económico enorme para la ciudad”, puntualizó el empresario Israel Ortega, que el pasado año construyó el escenario de Érase una vez.

Pese a que el Ayuntamiento decidió en julio aplazar el evento más importante de la ciudad al mes de mayo en previsión de que la pandemia mejorase, tanto grupos del Carnaval como diseñadores y empresas intuían una suspensión tarde o temprano dadas las cifras de contagio y la incertidumbre que genera el coronavirus de un día para otro, lo que impide organizar algo con coherencia y con seguridad para los participantes.

Las carnestolendas se posponen al año 2022 por la incertidumbre del coronavirus

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En realidad, la industria del Carnaval lleva parada desde el marzo por la crisis general que ha impuesto el covid-19. Los grupos no habían podido reunirse por las restricciones sanitarias impuesta por la administración nacional y regional y la crisis económica que afecta a algunas empresas ha frenado los encargos y los patrocinios en el caso de los diseñadores. Las empresas y las personas que están dentro de esta fiesta internacional, y que conocen el trabajo previo que hay antes de salir a la calle, reconocen que el Carnaval era impensable realizarse con esta incertidumbre. “Sin planificación hay cuestiones que son inviables por la infraestructura que requieren”, apuntó Ortega, que indicó que el pasado año, por ejemplo, tuvo que traer 18 contenedores de la Península de 12 metros de largo solo de material para el escenario; algo que no se hace en unos días por la serie de trámites y permisos que hay que hacer previamente para que la mercancía llegue a su destino.

Algunos grupos del Carnaval como la murga Las Fisgonas y Las Tramposas ya habían decidido en julio no participar en el Carnaval ante las circunstancias, aunque la mayoría esperaba la decisión final de la concejalía de Carnaval, que finalmente optó por posponerla para el 2022 para no crear “falsas expectativas a los grupos” ante las dificultades para trabajar, la crisis sociosanitaria y el escaso tiempo para celebrar unos festejos con las garantías de seguridad necesarias.

Reorientar el dinero a fines sociales


La portavoz del Partido Popular (PP) en el Ayuntamiento, Pepa Luzardo, solicitará en el Pleno del 30 de octubre, que se reoriente todo el dinero previsto para fiestas y Carnaval en 2021 a paliar el “estallido social” que vive el municipio a consecuencia de la pandemia y de la gestión política. “Estoy segura de que quienes forman parte del Carnaval entenderán que la mayoría de estos recursos vayan destinados a nuestros vecinos, a las familias que peor lo están pasando”, aseveró la portavoz del PP en una nota remitida a los medios de comunicación. La concejalía de Carnaval indicó este miércoles que el equipo de Carnaval estudia cómo celebrar la fiesta acorde a las circunstancias sanitarias, y si estas no lo impiden, para aminorar el impacto económico en la ciudad y que trae consigo la suspensión. | L. S. V.

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