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Herbalife Gran Canaria El reportaje y actualidad

El regreso de un exiliado

El escolta Álex López, que pasó por la cantera del Granca e incluso llegó a jugar con el primer equipo, vuelve mañana con el San Pablo Burgos

El regreso de un exiliado

El regreso de un exiliado

Ser canario y triunfar en el Granca no es una cosa fácil. Eso lo sabe bien el escolta tinerfeño Álex López, que después de triunfar en el júnior y en el equipo EBA de los claretianos, de debutar de la mano de Pedro Martínez en la temporada 2009-10 y de pasar un par de cursos en el entonces filial amarillo, el UB La Palma, tuvo que emigrar en busca de oportunidades.

Este domingo (12.00 horas, Movistar +) pisará por primera vez la pista del Gran Canaria Arena, pero con otros colores, los del San Pablo Burgos, con el que logró el ascenso y ahora disfruta del baloncesto en la máxima categoría.

Con la prudencia del que no vive el día a día del Herbalife y, por lo tanto, desconoce la manera en la que el club trabaja la cantera, intenta explicar por qué hoy en día un chaval de la tierra lo tiene complicado para triunfar en la Isla.

"Cuando estaba yo sí que se apostaba por ese jugador canario, pero también entiendo que ahora el Gran Canaria tiene unas aspiraciones mayores. Tiene un nivel económico más alto y se puede permitir el lujo de fichar jugadores de más calidad", comenta.

López cree, por tanto, que el salto de calidad que ha experimentado el club en cuanto a los objetivos deportivos en los últimos tiempos ha hecho que ahora busque jugadores más contrastados o, cuanto menos, con más caché del que quizá pudiera tener uno de la casa. "Si las circunstancias fueran otras, como por ejemplo que el equipo no estuviera tan bien o las aspiraciones no fueran tan grandes, igual sería más fácil confiar en la cantera canaria", asegura.

Debut con Pedro Martínez

El lagunero, formado inicialmente en las categorías inferiores del CB Unelco, llegó al equipo júnior del Gran Canaria con 17 años, en el curso 2008-09. El escolta recuerda con cariño cómo esa misma temporada, gracias a su enorme actuación y estado de forma, dio el salto al conjunto que militaba en la EBA, que recuerda como una categoría "muy potente", y en la que militó toda la campaña siguiente al mismo nivel.

Pero sobre todo se queda con lo que logró con el júnior, nada más y nada menos que el Campeonato de Canarias y un torneo muy prestigioso en Roma, además de clasificarse para la Final Four de la Euroliga. Producto de la buena labor del joven escolta, ya en la 09-10, el entonces técnico de los claretianos Pedro Martínez, ahora en el Baskonia, decidió hacerle debutar en la ACB con 18 años regalándole unos pocos minutos en el Nou Congost frente al Manresa. Aunque sólo participó en unas cuantas acciones del choque, López guarda a fuego esos primeros instantes en la máxima categoría.

"Fue un momento muy emocionante. Pasé grandísimos años allí. Hice muy buenos amigos con los que sigo teniendo una magnífica relación. Fue una etapa muy bonita e importante en mi vida", confiesa el jugador. Los dos últimos cursos de ese periodo de cuatro temporadas en el Gran Canaria los pasó en el filial que tenía el club en la LEB Oro, UB La Palma.

Para López suponía un salto más de categoría en su formación particular. En la 10-11, por necesidad del primer equipo, abandonó la 'Isla Bonita' en febrero y acabó jugando siete partidos. Ya en la última, la 11-12, regresó a La Palma y sólo disputó un encuentro con el Granca.

Siete cursos en LEB Oro

Y Álex López, de repente, tuvo que buscarse la vida. Con la desaparición del club palmero por problemas económicos, emigró a la Península para progresar, puesto que el Granca no contaba con él. Tras pasar por Cáceres (12-13) y Lugo (13-16), recaló en el Burgos, donde hoy asegura que disfruta. En total, pasó siete temporadas en la LEB Oro.

"En todos esos años tuve mucha paciencia, calma e intenté disfrutar porque no todo el baloncesto es la ACB. Disfruté mucho esa etapa. Trabajé para intentar que me llegara la oportunidad y la verdad que tuve la suerte de jugar en equipos que siempre estaban en playoff o en zonas altas de la tabla", explica el escolta.

Hasta que por fin el Burgos le dio la posibilidad de jugar en la máxima categoría, aunque la adaptación no ha sido fácil. Los de Diego Epifanio suman sólo dos victorias y acumulan ocho derrotas, aunque viene de ganar en Bilbao. Llevamos unas cuantas semanas haciendo un muy buen trabajo. "Nos faltaba ese plus de poder competir durante más tiempo en los partidos", dice López, que desvela el que, en su opinión, es el cambio principal entre una división y otra: "La ACB te exige estar al máximo nivel físico", sentencia.

Recuerdo del CID

Y en eso el equipo de Luis Casimiro es de los más exigentes. El tinerfeño se siente ilusionado por poder jugar por primer vez en el Gran Canaria Arena, aunque mantiene muy vivo en su recuerdo el Centro Insular de los Deportes. "Los aficionados estaban muy cerca y apretaban muchísimo. Por lo que me comentan, en el nuevo pabellón el ambiente es un poco más frío, pero tampoco creo que lo sea tanto", supone Álex López.

Ahora que lo ha conseguido, el canterano del Granca, que tuvo que emigrar en busca de oportunidades, tiene muy claro su objetivo: "mejorar el nivel y seguir en la ACB".

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