Convulso está resultando el estreno del CB Gran Canaria en la máxima competición del baloncesto europeo, sobre todo a nivel extradeportivo. Tercera incidencia negativa que computa el club amarillo en lo que llevamos de temporada ante el órgano rector de la Euroliga.

Después de las llamadas de atención recibidas por el parqué, primero, y por las goteras en el pabellón en el choque contra el Bayern de Múnich, después, este jueves salía a la luz pública un nuevo episodio relacionado con la entidad claretiana.Este tiene que ver con la afluencia de espectadores al Arena en los encuentros del torneo europeo.

Todos los clubes que actúan como local están obligados a enviar un informe oficial días después de los partidos recogiendo diferentes conceptos. Entre ellos, el dato de los espectadores. Este no suele variar en demasía, o debería, en relación a la cifra aproximada que se emite en las estadísticas a la finalización de los encuentros con la información recogida de los tornos y del número de entradas vendidas.

Pues bien, a la hora de trasladar la información referida a la afluencia de público a la Euroliga, el CB Gran Canaria aportaba datos erróneos que inflaban en miles de personas la asistencia en todos los partidos jugados en el Arena, cinco.

La razón, que el club claretiano en vez de aportar la cifra real daba la de su número total de abonados, incrementándose esta con el de las entradas vendidas en taquilla. Frente al FC Barcelona el número provisional que se hacía público era de 5.285 espectadores, pasando luego a 9.789 al convertirse en oficial. Ante el CSKA de Moscú, de 7.430 personas a 9.750; contra el Efes, de 4.641 a 9.052; frente al Maccabi Tel Aviv, de 4.931 a 9.177; y con el Bayern de Múnich, de 3.872 personas a 9.269.

La noticia de este incidente saltaba cuando la Agencia Efe publicaba una noticia con el siguiente titular: "La Euroliga falsea la asistencia de espectadores en el Gran Canaria Arena". Ante la repercusión en diferentes medios nacionales, y su posterior difusión más allá de las fronteras españolas, la organización del torneo continental de clubes respondía, achacando ese error al CB Gran Canaria.

"Los números que aparecen en este momento en nuestra web como afluencia confirmada son erróneos -ya están corregidos-. Los datos de afluencia a la cancha los provee cada club local. Hace unos días identificamos que el club nos estaba suministrando unos datos que incluyen tanto los espectadores que asisten al partido como los tickets-abonos vendidos pero que no acuden al partido, de aquí el error", informaba la Euroliga.

"Nos pusimos en contacto con el club para que proveyeran la información correcta, tanto de los partidos pasados como de los futuros para que este error no se vuelva a repetir. Mientras esperamos esta corrección del club, estamos modificando los números que aparecen en nuestra web para aplicar los datos estimados, ya que somos los primeros interesados en no difundir información errónea", se explicaba.

"Los datos aparecidos como estimados en cada partido sí que respondían a la realidad, pendientes de ser confirmados por el club. La Euroliga en ningún caso ha falseado la asistencia en el pabellón del Gran Canaria tal como indica el artículo, ni de ningún otro pabellón", concluía la información oficial del órgano rector del torneo.

Aunque este incidente no tiene tanta trascendencia en cuanto a efectos en el apartado deportivo como los anteriores del parqué y las goteras, que no atañen directamente al club sino al Cabildo, el error de la entidad claretiana afea la imagen de seriedad que vende la segunda competición de baloncesto más importante del mundo.