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El tío 'Doc'

Sé que a Pedro Montesdeoca no le hubiera gustado que dijera que era un padre para nosotros

2. Es una de las visitas al Materno Infantil

2. Es una de las visitas al Materno Infantil

Si digo que él era como un padre para mí y para todos nosotros, sé que no le gustaría. No, no le iba a gustar. Lo sé porque era tan presumido o más que nosotros, siempre bien vestido, elegante. Por eso le decía que era más como ese tío joven que muchos tenemos, como ese hermano de tu padre al que le puedes contar ciertas cosas que a tu padre no; al que respetas lo suficiente, pero con el que tienes esa complicidad que te permite salir en carnaval disfrazado con él. Ese era el Doc, un punto común al que hemos llegado en las últimas horas todos los que teníamos esa relación con él mientras nos mensajeábamos. No es ninguna exageración decir que será llorado de África a Australia; de América a Europa. Eso dice muchísimo de quién ha sido y qué ha hecho por todos nosotros.

Si se repasan las fotos de plantilla de los últimos 25 años en el Granca solo hay dos rostros que aparecen en ellas sin interrupción: Joan Pera Vila, como delegado, y el Doc. Esto ya dice muchísimo de quién es y de todo lo que Pedro Montesdeoca significa para el club y para todos los que hemos pasado por el Granca. Y había un hecho particular con el Doc. Él no solo te cuidaba a ti, también cuidaba a tu familia. Ha traído al mundo a la mayoría de nuestros hijos en estos años. Era el teléfono al que llamabas en mitad de la noche si pasaba algo. Aparte de ser muy querido y respetado en toda la Isla, era capaz de encontrarte cita con la persona adecuada para sacar cualquier situación adelante. Tener la tranquilidad de tener al Doc ahí, no tenía precio. Cuando llegué ya vi esa conexión con la plantilla.

1 Basta con ver esta foto para explicar lo que digo. Esta es mi primera temporada en el Granca, en la ULEB, junto a Will McDonald. Literalmente me estaba cuidando, seguramente cosiéndome o cerrando alguna herida. Desde que llegué al Granca hasta que nos ha dejado lo hizo. A mí y al resto. Dentro y fuera de la cancha. Siempre se dice que los fisios y los doctores son a menudo nuestros psicólogos y en el caso del Granca fue una gran verdad. Durante años tuvimos a los mismos fisios y también al Doc. Nos cuidaban cuerpo y mente para acabar siendo amigos nuestros con el respeto profesional.

2 Y eso que no todo era fácil. Si se mira bien aquí llevo una muleta. Es una de las visitas al Materno Infantil. Llevo muletas porque fue después de mi lesión del tendón de Aquiles en 2011. Muchas veces dijo que era una de las lesiones más serias que tuvo que tratar durante sus años en el Granca. Como siempre, se portó de diez conmigo. Sin él y sin los hermanos Sánchez no lo hubiera superado. Pero como siempre, él y yo discutíamos en los tratamientos. Y aquí me tengo que reír. En eso era su peor pesadilla. Recuerdo cómo me decía "es que te encanta ponerte a leer cositas, a rebatir lo que te digo". Por cierto, hasta con muletas había que ir a la visita de 'su' Materno.

3 Me operé en Madrid el día antes del partido de Copa del Rey contra el Real. Y de nuevo las 'discusiones'. Le dije que tenía que ir y que si no me dejaba, me iba sin autorización. Convenció al doctor que me operó para que me diera el alta y gracias a él viví un momento memorable en mi carrera: todos los compañeros en la pista con mi camiseta en el calentamiento. Me dio energía para la rehabilitación.

4 Pero volvamos al Materno donde trabajó tantísimos años. Era algo central en su vida. Nunca fallaba a la cita anual, generalmente por Reyes, con los niños ingresados allí. Este año fue particular porque toda la ropa que llevábamos Jim Moran, CJ Wallace y yo es ropa mía de Senegal. No es precisamente fácil encontrar disfraces para tíos de dos metros. Recuerdo que lo pensé y se lo dije: 'Oye, 'Doc' tengo ropa senegalesa que a estos les valdría'. Era de lo mejorcito de la temporada, llevarle regalos a los críos y sacar unas sonrisas. Sé que para él era su momento de disfrute del año. Estaba orgulloso de ese gesto de su club.

5 Orgulloso de su club y de La Aldea, del que ha sido un gran defensor. Una de sus pequeñas tradiciones: traernos tomates de su querido pueblo. Todo el mundo que ha pasado por el Granca ha conocido su tierra, al que le tenía un gran amor. Igual yo no me hubiera enterado nunca de los problemas que tenía La Aldea con su carretera si no llega a ser por su batalla constante durante tantos años. La Aldea era una parte fundamental de su ser y algo que ha compartido con nosotros haciendo que a día de hoy se esté llorando a un doctor aldeano desde Nueva York hasta Australia.

6 Y además del Granca, todos sabían de su amor y pasión por el Real Madrid. Esto nos dio juego para diez años de pique, especialmente a Jim Moran y a mí, que nos metíamos a tope con él, sobre todo si estaba cerca algún Clásico. Esto fue en el Muelle Deportivo, en el Tapas Bar, un lugar al que fuimos durante muchos años a ver los Clásicos. El siempre se venía con su camisa bien blanca. Nos pasamos el partido abrazándole, rodeándole con la camiseta del Barça cuando ganaba. Era un pesado de la vida con el Madrid. Cada vez que el Barça perdía un punto por el camino o al Real Madrid le daba por ganarle al Barça, a todos los que consideraba azulgranas, nos llegaba un mensaje . ¡Qué manera de disfrutar las victorias vikingas, eh Doc!

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