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Liga Endesa | Jornada 12

Camino del siniestro total

El Granca firma su novena derrota en Liga Endesa, esta vez ante el MoraBanc Andorra, lastrado por un tercer cuarto con solo una canasta anotada en juego

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Partido entre el Granca y el Morabanc Andorra (62-79) EFE / Elvira Urquijo

Si hay una palabra que defina a este Herbalife Gran Canaria es pena. Porque el Granca, en su integridad, da pena. Su escudo se desmorona cada semana un poco más, cada partido de Liga Endesa pierde una lasca más de orgullo y dignidad. Es un cadáver andante, casi incapaz de sostenerse en pie. Juega por inercia, sin corazón ni ánimo para cambiar una tendencia que va camino del siniestro total. Porque por lo que parece no hay nadie al volante. Y si lo hay anda más que despistado.

El Granca volvió a ser una caricatura en Liga Endesa. Esta vez fue el MoraBanc Andorra el que le pintó la cara a un equipo al que le falta alma, carácter y ánimo para salir del túnel en el que se encuentra. Le rompió la cara y ni le dolió. Y si le dolió no lo parece, más allá de por la frustración que vive, palpable en una última falta de Frankie Ferrari lamentable o en un par de técnicas a Andrew Albicy y Porfi Fisac que revelan el estado en el que se encuentra este Granca: fuera de sí.

Perdió el Granca contra el MoraBanc Andorra y eso hace tiempo que dejó de ser una novedad (62-79). Se dejó por el camino los síntomas de mejoría que había mostrado y enterró el partido en un tercer cuarto para llorar: solo seis puntos, con una única canasta en juego (6-25), y un bajón de brazos incomprensible. Una situación insostenible ya y casi indefendible: ni reacción en el banquillo ni reacción de los jugadores. Nada. Para más pena, al descanso, el Granca se marchó del partido dos por arriba (36-34) ante un equipo que llevaba tres semanas sin poder jugar en la Liga Endesa.

Antes del bochorno, de entrada, el Granca andaba intenso, firme en el rebote, con cierta intensidad, pero sin demasiadas ideas en ataque. La vida le sonreía porque el MoraBanc Andorra también andaba acelerado (2-5, min. 4).

El buen ritmo que tenía el partido, físico, de ida y vuelta, no se reflejaba en el acierto. El balón iba más por fuera que por dentro. Un par de triples dieron algo de color al marcador, espeso, como el Granca para aprovechar sus segundas oportunidades tras el rebote o el Andorra para rebañar los balones sueltos (9-10, min. 6, tras un triple de tres de Gielo). Albicy prendió su mecha desde el 6,75, pero el Andorra se repuso rápido con un parcial de 0-5 (14-15, min.9).

Poco, poquito

No estaba mal el Granca, aunque sus lagunas se dejaban ver de vez en cuando: despistes defensivos de dos rombos, problemas para crear en ataque y fiabilidad en el tiro. Circuló bien el balón y encontró canastas con criterio, como la que dejó Costello solo bajo el aro (24-20). El Andorra no se adormeció y con poco iba para tener al Granca siempre cerca y se le pegó en la nuca (27-27).

Aquello eran solo destellos, apuntes, porque el partido era duro como un ladrillo. Ni Herbalife Gran Canaria ni MoraBanc Andorra estaban bien. El merecimiento, por lo visto de ambos, era ir por detrás en el marcador. Tenía pinta de que el menos malo, el que mejorara en algo sus pobres porcentajes, cerrase el rebote e hiciera solo un poco más que el rival se iba a llevar aquello. Y visto lo visto por el Granca de esta campaña, eso era algo que no le iba del todo mal.

Tomas Dimsa volvió a levantar su dedo –acabó máximo anotador de la primera mitad con 11 puntos–, para señalarle el camino del aro al Granca con un par de libres y un triple (34-30, min. 19). Al descanso, 36-34.

No arrancó bien el Herbalife de nuevo y el MoraBanc Andorra acumuló un buen parcial con el que puso un pequeño trecho en el marcador (36-41). Era el preludio de un hachazo devastador. Entró el Granca al tercer minuto del cuarto sin anotar. Drama a la vista. Palsson sacó el fusil y acribilló al Herbalife en el perímetro: 0-10 de parcial y ocho de ventaja para el Andorra (36-44, min.24).

Paró Fisac el asunto, pero dio igual. Clavó otro de tres Palsson (36-47). Y el Granca siguió fallando. Cruzó los cinco minutos de cuarto sin anotar. El Herbalife hacía aguas. Ni liberado en el triple, ni bajo aro. Nada. Imposible ganar así. Jelinek puso el +14 para el Andorra con otro de triple. El parcial ya era de 0-16. Y casi que tenía que dar las gracias.

A falta de 1.50 para el final del cuarto, por fin, el Granca encontró su primera canasta (-12 para los amarillos, 42-54), pero ya era tarde para un equipo muerto al que le sobraron los diez minutos finales y otro sonrojo más.

Fisac no se plantea dimitir

El técnico del Herbalife Gran Canaria, Porfirio Fisac, reconoci que los resultados “te van minando” toda posible mejora, aunque ha echado balones fuera con respecto a una posible dimisión tras acumular dos victorias y nueve derrotas en la presente Liga Endesa. “Evidentemente, es una decisión que debe tomar el club, no yo”, ha asegurado el entrenador segoviano en la rueda de prensa por internet posterior al encuentro. Con respecto al partido, Fisac ha insistido en que “hubo dos partes muy distintas. Sabíamos que era un encuentro que nos iba a exigir mucho físicamente. Un rival que juega muy bien al contragolpe. Lo controlamos bien en defensa hasta el momento”. “Habíamos sabido reponernos en Murcia [...] El equipo trabaja atrás, pero nos está faltando esa determinación en ataque”, concluyó. | Efe

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