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La defensa es el camino

El Granca, en sus cuatro partidos consecutivos ganados en la Liga Endesa antes de caer en Valencia, promedió solo 58 puntos encajados | El Joventut, próxima prueba

Olek Balcerowski trata de taponar a Scott Eatherton, pívot del BAXI Manresa

Olek Balcerowski trata de taponar a Scott Eatherton, pívot del BAXI Manresa ACB Media

La reacción del Herbalife Gran Canaria para salir del pozo de la clasificación de la Liga Endesa tuvo diversas aristas. Desde la exposición de un ataque más fluido, encarnado sobre todo en la aparición de AJ Slaughter como generador de juego y tiro, al regreso de Javier Beirán, capaz de sumar números, pero también de aportar números intangibles de esos que cuesta ver en las estadísticas. Sin embargo, en comparación a lo que hizo en las primeras trece jornadas de la temporada liguera, lo que más reluce es su comportamiento defensivo, su nivel de competitividad, capaz de poner cercos a un aro que fue demasiado accesible hasta el momento.

Con los números en la mano, la mejoría bajo su aro espolearon al Granca. En la primera docena de partidos de la Liga Endesa, el Herbalife recibió la friolera de 81 puntos en contra. Un drama. Con esa cantidad de puntos encajados, el Granca se obligaba a hacer un partido en ataque exquisito, precisamente cuando tampoco andaba en números para enmarcar en el aro contrario. En los dos partidos que había ganado hasta entonces, el primero lo resolvió en la prórroga (107-102 ante Bilbao Basket) y el segundo, contra el UCAM Murcia, tapió su aro donde solo encajó 74, todo un lujo hasta el momento para aquel Granca.

El problema no solo era ese porque además el Granca se esfumaba de los partidos con una desconexión que le dejaba sin competir. Basta con repasar la diferencia de puntos en esas diez primeras derrotas. Un auténtico bochorno. Porque el Granca acumuló 18,2 puntos de diferencia con su rival. Paliza tras paliza –de 32 ante San Pablo Burgos, de 25 ante el Zaragoza, de 26 contra el Real Madrid o de 19 contra Estudiantes–.

En las cuatro victorias consecutivas que enganchó el Herbalife Gran Canaria para escalar desde el fondo de la tabla a la zona media de la clasificación, el equipo de Porfi Fisac mostró su mejor versión defensiva: encajó solo 58 puntos de media. Esa cifra es un objetivo utópico, pero le muestra el camino al Granca.

La fuerza colectiva

La mejoría defensiva, a pesar de los 101 puntos que encajó en la Fuente de San Luis ante un Valencia excelso, ha quedado patente en un Granca más concienciado en las ayudas, mejor en la defensa individual, más firme en la pintura –con Oliver Stevic generoso y Olek Balcerowski intimidador– y, sobre todo, en el esfuerzo general.

El domingo llega al Gran Canaria Arena (12.00 horas, Movistar Deportes) el Joventut, séptimo equipo que más anota en la Liga Endesa –84,5 puntos de media–. Clasificados para la Copa del Rey, los hombres de Carles Duran cerraron el año como líderes del grupo de la Eurocup y con tres derrotas (Manresa, Barça y San Pablo Burgos) y dos victorias (Zaragoza y Murcia) en el mes de diciembre en la Liga Endesa.

Ante Tomic –sustituto de Jacob Wiley después de que el Granca igualara la oferta de los catalanes en verano– es el jugador más valorado del equipo de Durán. El pívot croata dejó el Barça, pero no Barcelona para ser referente del Joventut. De momento, responde con 12.6 puntos y 5.4 rebotes para sumar 15.1 de valoración. Pero el caudal ofensivo del Joventut no para ahí. Xabi López-Arostegui y Vladimir Brodziansky siguen al interior croata. Una buena prueba para que el Granca vuelva a la senda de apretar en su pista, bajar el trasero y aplicarse para intentar buscar otra victoria que confirme su cambio de dinámica.

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