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El Granca maniata al Joventut en el último cuarto (96-85)

Vence a la Penya con un buen juego coral y seis jugadores con dobles dígitos en puntos

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Victoria del Granca ante el Juventut

Llegó la séptima del Herbalife. El equipo de Porfi Fisac venció en un duelo de altura y supone el primer triunfo frente a un equipo de Copa del Rey por parte del conjunto claretiano. El juego coral de los hombre de amarillo, con seis en dobles dígitos de puntuación, firmó el 96-85 final.

Una de las claves por llevarse el partido iba a estar en la pintura. La gran asignatura del Granca en lo que lleva de temporada y por lo que ha tenido que fichar a Oliver Stevic para dar mayor consistencia a las cercanías de su aro. Delante, en el Joventut, uno de los pívots con más renombre de la Liga Endesa, un clásico, Ante Tomic.

La torre croata sacó cuatro faltas en la zona insular, los árbitros pitaban con cierta facilidad cualquier contacto con el ex del Barça. Esas dudas que se cernían sobre los hombres altos de amarillo permitían que el Joventut no se descolgara del partido, porque el nivel ofensivo de los locales estaba por las nubes en el primer cuarto.

Solo Brodziansky con 9 puntos de los 15 anotados por la Penya en el minuto 7 aguantaba el tirón del vendaval de los de Fisac. Balcerowski bailaba con Tomic por dentro y fuera del arco, Shurna se gustaba con tiros de media distancia y un triple y Stevic, hasta que tuvo que sentarse, aportó con su brega en el tablero, además de sumar 5 puntos de los 22 del Herbalife.

Clark se quiso sumar a la fiesta de las canastas de los hombres grandes y con un triple cerró el cuarto con 28-22 favorable a los suyos. Hasta el momento, por el Granca habían anotado 20 puntos sus interiores, y por los verdinegros 19 de los 22. Los exteriores, de momento, estaban a la espera.

El partido continúo por la misma senda de las canastas trabajadas desde los escasos metros bajo el aro. Espabiló Xabi López-Aróstegui por parte de los visitantes. El joven producto de la inagotable cantera catalana ha explotado esta temporada y quería demostrar en el Arena la buena racha en la que está sumido en los últimos meses.

Con un perfil parecido al de Javi Beirán, digno sucesor del madrileño en la selección española, se retaron en la pista. El renacido 33 del Herbalife lo intentó, pero no tenía la mañana. Perdió un balón incomprensiblemente en un contraataque al escurrírsele de los dedos, y unos pasos en los que se nubló de ideas, provocó una expresión facial contraria a la de Aróstegui, al que le entraba casi todo lo que tiraba y sumaba 9 puntos al minuto 18 cuando el Joventut consiguió empatar el partido 40-40 después de estar por detrás del marcador casi toda la primera parte.

Los últimos sesenta segundos antes de llegar al descanso bien puede servir para describir lo que es este Granca. Un equipo que corre bien al contraataque, que mete puntos fáciles, que parecía que iba a irse por delante en el luminoso al entretiempo con el 44-40 de Diop, pero que en apenas dos posesiones rápidas en las que da muestras de desconcierto en las ideas defensivas, encaja puntos rápidos. Aróstegui, con su punto 12 tras un triple en la esquina y una canasta sobre la bocina de esas milagrosas de Ferran Bassas, cerró la primera parte con el Joventut adelantando por la derecha al Herbalife 44-45.

Advertencia

Estas dos últimas acciones de los verdinegros significaron la primera advertencia de los de Carles Duran de lo que son capaces. Ya Bassas se cargó al Baskonia en octubre con un triple en el último segundo (83-82). Y ya habían demostrado frente al Andorra, que en los momentos calientes, cuando las décimas se ven en el reloj de partido, se mueven cómodos y se llevaron la victoria en un marcador apretado (87-89).

Volvieron a pista con más energía los catalanes. La lectura de Duran fue clara. Balones a Tomic, sobre todo porque parecía que el trío arbitral tenía orden de proteger cualquier contacto con el croata. Ese listón de faltas liberó al pívot y empezó a anotar todo lo que no le entraba en la primera parte.

Con los árbitros entrando en acción, llegó el momento de las polémicas. Albicy se llevó una técnica por la cara después de que le pitaran una falta que solo vieron los colegiados, a lo que el francés respondió estirándose la camiseta. Técnica y entre Fisac y Víctor García sacaban las uñas por su jugador. “Si no te ha dicho nada, hombre”, exclamó el técnico asistente, mientras que el segoviano dialogaba con Antonio Conde: “Tened un poco de paciencia”, trasladaba.

Poco después también mandaban a Ferran Bassas a lanzar un tiro libre extra después de que Balcerowski pasara el balón al árbitro de fondo tras un triple de Okoye. Ni advertencia previa, sanción directa.

El carrusel de técnicas, por extraño que parezca, favoreció al Granca. Si llegaron a ponerse cinco puntos abajo 50-55 con una canasta de Tomic al más estilo Nowitzki con la rodilla levantada y en el sobre la bocina de posesión; los errores se apoderaron del Joventut desde esa acción.

Entre Okoye y Albicy con dos triples, más un 2+1 de Stevic, se volteó el marcador hasta el 64-58 y el Herbalife volvía a sentirse dueño del partido. Restaban 13 minutos para la conclusión del duelo que cerraba la primera vuelta liguera y los amarillos querían terminar con buen sabor de boca.

Dimitrijevic se puso el traje de faena y en el tramo final del tercer cuarto transformó ocho puntos casi consecutivos. Uno de ellos desde el tiro libre después de que los hombres del silbato volvieran a hacer de las suyas y sancionaran a Dimsa porque le cayó el balón en las manos después de una canasta de Clark. Los puntos regalados fue una bendición para la cuantía del Joventut, que se mantenía a 3 de diferencia para jugar el último periodo (74-71).

Se activó el modo anárquico de este Granca. Ese en el que el talento de los jugadores amarillos salen a escena para cocinarse las canastas ellos solos. AJ Slaughter y Earl Clark como dos de sus máximos exponentes llevaron el peso del primer ecuador del último cuarto. Se acabaron las concesiones, ganar o morir.

Slaughter jugó de escolta, en la posición donde se encuentra más libre, sin las ataduras de subir la bola. 8 puntos para el americano en el tramo final del partido con el que cimentar la séptima victoria de la temporada.

Tuvo además que sobreponerse el Granca a unos problemas físicos de Olek Balcerowski. El polaco se ejercitó durante el tramo final del partido junto a Juanjo Falcón para probar si podía volver a pista y sumar números a sus 8 puntos y 2 rebotes. Khalifa Diop y Stevic se repartieron el pastel en los momentos de la verdad, con la obligación de parar a Tomic, que seguía sumando puntos a su saca.

El pívot serbio mantuvo la compostura y con dos acciones 2+1 y otros dos tiros libres sentenció la contienda al volver a poner la renta en más de diez puntos y rubricar el balance 7-11 con el que el Granca concluye la primera vuelta liguera.

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