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La épica no le basta al Granca

El Herbalife se queda a un paso de remontar al Monbus Obradoiro (89-88)

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Partido Monbus Obradoiro-Herbalife Gran Canaria (18/04/2021) LOF

Todo es más difícil a la épica. Desde aprobar un examen echándole un vistazo a los apuntes antes de entrar a un examen, a ganar un partido de baloncesto en la Liga Endesa. Todo. Por muchas cualidades que tengas, por mucho ímpetu que le pongas. Simplemente es eso, más complicado, con menos probabilidades empíricas de que la cosa salga adelante.

A esa ruleta rusa jugó el Granca frente al Obradoiro, que se agarró al tramo del partido con un empuje de furia, de casta, que no fue suficiente y cayó en el Multiusos Fontes do Sar (89-88). Una derrota que minimiza sus opciones de estar en el Playoff por el título.

Porque aunque Javier Beirán colocó al Granca con un triple a dos puntos a falta de poco más de un minuto para el final del choque (84-82), Mike Daum respondió desde el mismo lugar. Repitió acción Albicy, con menos tiempo en el marcador, para dejar el partido en un puño a falta de seis segundos. En el más difícil todavía, Cohen no erró en los libres para sentenciar el partido, por mucho que se empeñara Albicy, con otro triple, en buscar la heróica.

Aquel plan a la desesperada no salió y el Granca cuajó su decimoséptima derrota en la liga regular. Todo lastrado por un tercer cuarto para llorar, donde encajó 32 puntos, incapaces de cortar la emulsión del dúo que formaron Albert Oliver –¡qué genio!– y Steven Enoch –23 puntos y 8 rebotes en el partido–.

No arrancó precisamente con un ritmo demasiado alto el choque en Fontes do Sar. En los primeros tres minutos y medio de partido, un par de canastas a cada lado en un partido ramplón donde el Granca se entonó al compás de Andrew Albicy. Un triple del francés, que había forzado antes una falta en ataque, puso por primera vez al Granca por delante en Santiago (5-7, min. 4).

Imparable Enoch

Sin Kassius Robertson, el Monbus Obradoiro se encomendó a Steven Enoch. Cargó el juego Moncho Fernández en las ventajas que podía sacar con el pívot de Connecticut frente a un Herbalife que no estaba del todo cómodo. El norteamericano pudo con Olek Balcerowski y también metía en líos a Diop. Dos tiros libres suyos volvieron a revolcar el marcador para un Granca espeso en ataque (12-11, min. 7). Otra canasta del pívot estadounidense, haciendo gala de sus músculos en la zona, le dio algo más de ventaja al equipo gallego.

Con Slaughter en pista, en busca de su aura perdida, el Granca volvió a remontar. Ni Obradoiro ni Herbalife eran capaces de encontrar rentas absolutas. La igualdad reinante quedó reflejada en el marcador del primer cuarto al término de los diez minutos: 18-18.

Oliver Stevic, de entrada, tampoco parecía capaz de resolver los problemas que daba Enoch. Pero fue precisamente el serbio quien elevó el trecho entre Granca y Obradoiro en seis puntos (20-26, min. 13). Sin ser un mundo, esta era el hueco más serio entre uno y otro. Aire suficiente para que el Granca, a lomos de la calidad de Slaughter y Kilpatrick, le pegara un bocado al partido que asustó a Moncho Fernández (22-31, min. 14).

El parcial del cuarto era de 4-13. A la mejora en ataque del Granca le había acompañado algo de tensión defensiva. El parón le sentó bien al Obradoiro y le endosó un parcial de 11-2 a un Granca que se atascó (33-33, min. 17). De nuevo empatados. Ese asunto fue cortado con Stevic y Dimsa, que parchearon el bache con un parcial a favor de 0-5. Fue la entrada para llegar a un descanso donde el Granca se vio cuatro puntos por delante gracias a un tiro libre de Olek Balcerowski, el primero del día para los amarillos (38-42).

El hambre de Albert Oliver apareció al inicio del tercer cuarto. Le da igual los años y siempre, en cualquier partido, es capaz de hacer una clase maestra. En tres minjutos revolucionó el partido para dejar al Obradoiro por delante. Primero, le sacó tres tiros libres a Albicy; siguió con una entrada a canasta de las que llevan su sello, soberbia; y continuó para clavar el libre de una técnica y asistir a Daum por los aires.

El parcial del cuarto era tremendo: 12-2 (50-44, min. 23). Beirán consiguió cortar el drama, pero por poco. Y es que Enoch y Oliver seguían a lo suyo. El Obradorio estaba crecidísimo, excitado, a muerte en defensa. Imposible para un Granca clavado, sin soluciones, sin juego.

En la lona, los golpes le seguían cayendo al equipo de Fisac por todos lados. El Granca necesitaba reiniciarse. Otro parcial de 9-0 dejaba al Herbalife cerca de la borda: 61-48 (min. 27). La distancia no paraba de crecer ante un Granca moribundo (66-51, min. 29).

El mal para el Granca podía haber sido mucho peor si no llega a ser porque Costello y Kilpatrick cortaron el maleficio del Herbalife con el 6,75. El escolta, con un 3+1 a falta de dos segundos, dejó la diferencia en nueve puntos (70-61). Algo más que salvable, un mal menor para como tuvo el partido el Granca.

Reacción demasiado tarde

Reponerse de los 32 puntos encajados en el tercer cuarto era la misión del Granca. Y para ello tiró de talento individual. Solo con Slaughter y Kilpatrick inspirados parecía que no iba a valer (74-66, min.32). Porque o se ponía a defender o mal asunto.

Al Obradoiro tampoco le temblaba el pulso. Gestionaba bien su renta, se mantenía entre los 8 y 10 puntos de ventaja (78-70, min 35). En ese momento de ser impoluto, el Granca seguía lastrado por su poco acierto en el tiro libre (15/22, 68% en el partido). Con todo en contra, el Herbalife se creció en los últimos minutos, pero aunque no lo sabía ya había llegado tarde. Consiguió derribar el Granca el muro de refuerzo del Obradoiro y se quedó a solo siete puntos con un triple de Costello. Cuando todo parecía perdido, llegó Beirán, pero la épica le dio la espalda al Herbalife Gran Canaria.

“Estuvimos muy fallones”


El entrenador del Herbalife Gran Canaria, Porfirio Fisac, consideró justa la victoria del Monbus Obradoiro, en un partido en el que su equipo estuvo “muy fallón” en el segundo tiempo. “Al final podía pasar cualquier cosa pero creo que son justos vencedores. En la primera parte jugamos bien, fuimos muy solventes y tuvimos las ideas muy claras. Pero en la segunda fue todo lo contrario, ellos estuvieron muy bien dirigidos desde el banquillo y supieron encontrar las ventajas donde las tenían”, comentó el técnico del conjunto canario. Por su parte, Moncho Fernández, entrenador del Monbus Obradoiro, estaba exultante tras la victoria ante el Herbalife, un “equipazo” que exigió un rendimiento “espectacular” de sus jugadores apenas 40 horas después de jugar en La Fonteta ante el Valencia Basket. “Nos metieron muchas canastas de mucho mérito, hay acciones que hemos defendido muy bien y no nos sirvió para que no nos metieran canasta. Son un gran equipo, sólo hay que ver sus últimos duelos”, indicó. | Efe

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