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El Granca se toma libre la jornada

El encuentro que debía jugar hoy ante el Bilbao, aplazado por un brote de Covid en las filas vascas

Khalifa Diop captura un rebote en el último partido ante el Burgos. | | ACB PHOTO

Khalifa Diop captura un rebote en el último partido ante el Burgos. | | ACB PHOTO

La ACB había programado para estos días la celebración del grueso de la jornada 34 de la Liga Endesa. En esta fecha liguera, el Herbalife Gran Canaria debía jugar hoy en la pista del Bilbao Basket, pero al final ese enfrentamiento no se va a disputar. Ayer, el conjunto bilbaíno confirmaba un tercer positivo en sus filas, por lo que el duelo quedaba aplazado, al igual que los dos siguientes en los que debía actuar la escuadra vasca.

“El RETAbet Bilbao Basket ha registrado un nuevo caso positivo de Covid-19 en las pruebas PCR realizadas el miércoles 28 de abril. Este nuevo caso se suma al registrado el martes y al positivo ya conocido de Regimantas Miniotas. Siguiendo el protocolo establecido, la totalidad de componentes del primer equipo debe permanecer en su domicilio durante los próximos 10 días, por lo que la ACB ha aplazado los compromisos deportivos previstos para las próximas jornadas”, informó ayer el club vizcaíno mediante un comunicado oficial.

Así pues, el Granca ve aliviada una semana intensa, pues el próximo domingo recibirá en el Arena al UCAM Murcia. Si nada se tuerce, porque la evolución de la temporada 2020-21 en la Liga Endesa está resultando de los más complicada por culpa de la maldita pandemia.

Tanto, que la ACB informaba ayer que, ante los recientes aplazamientos de partidos por afectación del Covid-19, la conclusión de la Liga Regular deberá retrasarse más allá de la fecha prevista inicialmente, el 16 de mayo.

En la asamblea de clubes, que ya estaba prevista para el próximo martes, se tratará la reestructuración del calendario; concretamente van a abordarse los nuevos emplazamientos para la celebración de las jornadas 37 y 38, la fechas para la recuperación de los partidos aplazados y también el arranque del Playoff.

En este caos en el que se mueve la Liga Endesa en el presente curso, el Herbalife Gran Canaria no es de los conjuntos más afectados, con un par de aplazamientos anteriores en la competición doméstica, contra el Real Madrid y el derbi contra el Tenerife entre ellos, por casos positivos en las filas claretianas. También se repetía esa circunstancia durante su participación en la Eurocup.

Otros equipos de la Liga Endesa han sido masacrados. Por ejemplo, el rival de los amarillos la próxima semana, el Morabanc Andorra, lleva una rachita... Tal es así que el club andorrano fue el que promovió el retraso del final de la temporada regular, ayer aceptada por la ACB. Su primer entrenador Ibon Navarro, acompañado del resto del staff técnico y de sus jugadores, leyó un comunicado para pedir a la patronal esa opción, y así tener la posibilidad de encajar uno de los ocho partidos que tiene que disputar en solo 19 días. Una auténtica locura.

Ya desde el arranque de la temporada en curso se vislumbraba que el lidiar con la pandemia no iba a ser tarea fácil para los equipos. De hecho, el goteo de aplazamientos iba en aumento según transcurrían los meses y la amenaza de colapsar un calendario ya saturado iba cobrando fuerza.

Y así ha sido. Hasta tal extremo que se ha tenido que alargar la duración de la fase regular para cuadrar las jornadas. Una decisión nunca vista que la patronal ha tenido que adoptar en esta nueva normalidad que padece la sociedad en general y el mundo del deporte en particular.

A nadie coge por sorpresa, sobre todo después de ver la resolución del curso anterior, cuando se tuvo que detener la celebración de la liga regular por el confinamiento y luego se fraguó una fase final en la burbuja de Valencia para dilucidar al campeón.

Pero el baloncesto español está siendo asediado por el Covid no sólo en lo referente a contratiempos en el desarrollo normal del calendario. Más sangrante aún es el impacto económico que la pandemia causa en las arcas de los clubes, muchas tiritando ante la falta de ingresos y la huida de empresas patrocinadoras.

Hace sólo unos días, Enrique Moreno, presidente del CB Gran Canaria, advirtió de graves problemas en la tesorería del club. A estas alturas de curso, el déficit se estima en torno a los 1,6 millones de euros. Y de nuevo las ayudas públicas, más concretamente del Cabildo, es la solución para salir del atolladero. De hecho, la entidad plantea solicitar un adelanto de la subvención de la próxima temporada.

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