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El Cabildo, a la espera de la dimisión de Enrique Moreno

Después de llegar a la conclusión del calendario deportivo, el balón se aloja en el tejado del todavía presidente del Gran Canaria para que abandone el cargo por su propio pie

El Cabildo, a la espera de la dimisión de Enrique Moreno

El Cabildo, a la espera de la dimisión de Enrique Moreno

Los tiempos marcados para ejectar el relevo en la presidencia del CB Gran Canaria mantenían la línea roja de esperar a la conclusión de la temporada deportiva como uno de los requisitos para iniciar los trámites de que Enrique Moreno pasara a la historia de la entidad claretiana y se abriera la ventana con aires nuevos en la casa amarilla.

Una vez concluída la campaña, con la eliminación del equipo insular en los cuartos de final del Playoff de la Liga Endesa a manos del Real Madrid el pasado miércoles, el todavía presidente del club amarillo está al tanto de las inteciones del Cabildo de encontrar una nueva cabeza que ocupe el cargo y por tanto es cuestión de días que se ejecute el cambio.

Ahora bien, las partes implicadas en el proceso de relevo no desean que este trasvase de poderes se convierta en un culebrón veraniego con actitudes farragosas y se ha abierto la posibilidad de que sea el propio Moreno el que dé el paso de anunciar su dimisión como presidente ejecutivo del club.

En el andén del despacho de Enrique Moreno todavía espera el tren de la concordia y con dos esferas contrapuestas bien marcadas en el club. Por un lado la dirección deportiva del club con Willy Villar y el entrenador del equipo, Porfirio Fisac, han mostrado sus loas hacía el consejero de Deportes del Cabildo de Gran Canaria, Francisco Castellano, en los momentos más importantes de la temporada –clasificación para el Playoff y la eliminación del mismo–; mientras que en la otra facción, y casi unipersonal, se encuentra el todavía presidente de la entidad. Mientras que en medias del baile se sitúa el director general, Juan Ramón Marrero.

Durante la mañana de ayer, en la cúpula del club insular, la decisión de ir acelerando los plazos para que la presidencia del Gran Canaria se quede vacante supuso una reflexión profunda en la que la estrategia final para abandonar la entidad sea lo más honorable posible.

En un principio se barajó la posibilidad de anunciar la dimisión de Enrique Moreno tras la rueda de prensa que va a ofrecer esta mañana Porfirio Fisac a los medios de comunicación que siguen el día a día del club, a las 10.00 horas, pero finalmente quedó desechada.

La reestructuración del organigrama del club claretiano será el próximo paso tras su adiós

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Ahora, con los plazos establecidos, y siendo Moreno consciente de que el Cabildo espera un gesto por su parte –al igual que desean su colaboración en la búsqueda de su sustituto, como hombre con conocimiento del mundo del baloncesto–, la celebración de esta rueda de prensa apunta a que se podría llevar a cabo a partir de la próxima semana.

Cabe reseñar que este medio ha intentado ponerse en contacto con Enrique Moreno para que comunique sus intenciones futura y ha descartado pronunciarse al respecto de los hechos.

Una situación insalvable

La decisión de cambiar al responsable de la presidencia ejecutiva del Gran Canaria llega después de que Moreno no haya podido mantener a flote la situación económica del club que tiene a su cargo.

Con un desfase presupuestario de 1,8 millones de euros actuales, con la sospecha de que esa deuda incluso podría llegar a los 2,2 millones cuando se cierre el curso; además de la falta de liquidez con la que ha tenido que convivir el club en estos meses, solicitando incluso al Cabildo un adelanto de la partida presupuestaria de la próxima temporada para tener margen de maniobra con sus empleados, la situación es insalvable.

La factura la va a volver a pagar el de siempre, la entidad cabildicia, por lo que alguien tiene que asumir el fracaso de un presupuesto económico cargado de optimismo –8.728.364,03 euros– y en desacorde con la realidad que se vivía en octubre del año pasado para incluir previsiones de ingresos tales como el de la aportación de 500.000 euros por parte de los abonados del club; 65.000 euros en concepto de taquillaje; además de 550.000 euros en futuros traspasos.

Una vez Moreno dé un paso a un costado o, por el contrario, sea cesado del cargo, el casting para encontrar a una persona acorde al cargo de presidente ejecutivo de la entidad que representa el CB Gran Canaria irá cogiendo forma, si bien, ya comienzan a barajarse posibles nombres para que ocupen el puesto que aceptó por última vez Moreno tras la dimisión de Miguelo Betancor y la posterior decisión de que ocupara la presidencia tras el periodo de interinidad que asumió Óliver Armas.

Así pues, en los mentideros en torno a la casa claretiana, comienza a cobrar bastante fuerza la opción de que sea una mujer la encargada de ocupar la presidencia.

Si bien es cierto que los planes del futuro club pasan por modificar el organigrama de los cargos con responsabilidad en la entidad y regrese la figura de un gerente que fiscalice el día a día las cuentas del Granca y no vuelvan a acometerse los mismos errores de los años pasados.

Por tanto, las decisiones que se tomen a partir de ahora en los nombramientos de los cargos que se responsabilicen de la gestión del club, pueden tomar la vía de colocar a dos personas distintas en los cargos de presidente y gerente; o bien una sola que aúne las habilidades y conocimientos que requiere el puesto.

Y mientras, Enrique Moreno reapareció ayer en el anuncio de la donación de 15.000 euros por parte de CaixaBank al Banco de Alimentos de Las Palmas.

El proceso de una deriva  

Presupuesto económico

8.728.364,03 euros

  • En octubre del año pasado se presenta un presupuesto al Consejo de Administración en el que se incluyen previsiones de ingresos tales como 565.000 euros entre abonados y taquilla, o 550.000 euros en concepto de traspasos.

Desfase económico

Entre 1,8 y 2,2 millones

  • Actualmente se calcula que existe un desfase económico en torno a 1,8 millones de euros y que podría incrementarse en las próximas fechas con el cierre del curso, hasta los 2,2 millones.

Falta de liquidez

Sin dinero en la caja

  • El club ha tenido que solicitar un adelanto de una parte del patrocinio económico de 3,2 millones de euros que inyecta el Cabildo cada año para poder disponer de dinero con el que efectuar los pagos de sus empleados.

Soluciones vacías

Ni CSD ni DGD

  • Enrique Moreno planteó en el último Consejo de Administración dos vías de inyección económica para suavizar las pérdidas en las arcas del club. Una provendría del Consejo Superior de Deportes y otra de la Dirección General de Deportes. Dos opciones que no se contemplan.

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