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CB Gran Canaria

El gran salto de Khalifa

El canterano amarillo acumula un par de partidos notables con el Gran Canaria

Khalifa Diop finaliza un contraataque sobre la bocina ante el Joventut. | | ACB/M. HENRÍQUEZ

Nunca había jugado tantos minutos como el pasado fin de semana. Khalifa Diop está ante su año definitivo para asentarse en el Granca, dar con su rol y ser un rostro definitivo en la ACB.

Khalifa Diop (Guédiawaye, Senegal, 2002) es un tipo de esos que no deja pasar las oportunidades que se le presentan en la vida. La agarró cuando decidió cambiar el baloncesto por el fútbol, gracias a que un primo suyo le animó a que cogiera un balón de baloncesto. Lo hizo poco después, cuando un captador de talento local le ofreció una prueba en Alicante. Siguió esa estela cuando el Granca apareció en su camino. Y lo hizo cuando, una vez en la Isla, le tocó remangarse para cumplir su sueño: hacerse jugador profesional.

Una condición que se ganó de pleno la temporada pasada, cuando las salidas de Jacob Wiley y Beqa Burjanadze en el juego interior le abrieron un hueco definitivo en el primer equipo. Desde entonces no volvió al filial en LEB Plata, el lugar donde forjó un juego y un carácter que le ha valido para irrumpir en la Liga Endesa de manera definitiva.

Su última muesca, en el partido frente al Joventut, que significó la tercera victoria del Granca esta temporada. Lo hizo con un impacto en el juego total, definitivo. Con él en pista, el equipo de Porfi Fisac tuvó un balance de +18 puntos. «Las estadísticas están ahí [...] Me gusta destacar al grupo, pero es cierto que, con sus errores, ha estado muy bien», reconoció el técnico en sala de prensa.

Khalifa Diop sumó ante el Joventut 10 puntos y cinco rebotes para sumar 12 créditos de valoración. Con 20 minutos en pista, el pívot senegalés superó cualquier otro de sus registros hasta la fecha en la máxima categoría del baloncesto nacional. Una muestra de la importancia que tiene esta temporada para el equipo claretiano. Ante el Joventut, fue el pívot más utilizado por Fisac para doblegar al equipo catalán.

Su línea, de momento, es plenamente ascendente. Se quedó sin minutos en Fuenlabrada, ante el Barça sufrió como el resto, contra el Unicaja rubricó un notable (11 puntos y tres rebotes) y ante el Joventut destapó el tarro. Porque Khalifa Diop hizo de todo para demostrarle a Porfi Fisac que puede poner el juego interior sobre sus hombros, que es capaz de complementarse a la perfección con la veteranía de Oliver Stevic y la intimidación y recursos que da Artem Pustovyi.

Un volador

El físico de Khalifa Diop, mejorado en Gran Canaria desde que aterrizó en 2017, le permite finalizar por encima del aro con facilidad. También correr de lado a lado para acabar contraataques. Todo con 215 centímetros de altura que mover. Su defensa, a sus 19 años, todavía debe pulirse, pero tiene la implicación y el músculo para incomodar de sobra –visto está su emparejamiento con Ante Tomic hace unos días–.

Diop es la muestra del talento y el trabajo de cantera que se hace en La Vega de San José. El futuro es suyo en una travesía que tiene su próxima parada en Andorra este domingo (11.30 horas). Todo con un sueño que cada vez parece más probable si sigue con esta evolución: jugar en la NBA. De momento, su nombre empieza a aparecer en varias de las predicciones del próximo 2022 cuando todavía ni siquiera ha arrancado esta temporada en Estados Unidos. Un mundo que igual no es tan lejano para el niño que dejó las porterías por los aros.

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