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CB Gran Canaria

La vuelta del arquitecto

El Coosur Real Betis, obra de Berdi Pérez, director deportivo del Granca durante 25 años, reta al equipo amarillo | Junto con el técnico Joan Plaza son la base del club sevillano

Berdi Pérez, director deportivo del Coosur Real Betis, en su presentación con el club sevillano. | | COOSUR REAL BETIS

Desde 1990 y hasta 2020, salvo un impás de cinco años, todas las plantillas del CB Gran Canaria llevaron la firma de Berdi Pérez. Ahora, su nuevo equipo, el Coosur Real Betis reta al equipo claretiano en Siete Palmas dentro de la sexta jornada de la Liga Endesa (domingo, 12.00 horas). Una vuelta a los orígenes para él en su ciudad y con un aroma al pasado: presupuestos ajustados y el reto de la salvación.

Pocas veces una lesión fue tan trascendente en la historia del CB Gran Canaria. Probablemente, ninguna. Nacho Pinedo, base del Claret Mutua Guanarteme en la temporada 1984-1985, se rompió de lleno. Pepe Clavijo, que había sustituido al entrenador estadounidense Raymond Townsend, veía a su base titular con la pierna escayolada por completo. Todo por culpa de una rotura en el tendón de Aquiles –que a la postre le mermó tanto que fue determinante en su retirada como jugador profesional–.

El Claret necesitaba un recambio rápido. Iba tercero, con opciones de meterse en la parte alta de la Primera B y pelear por su primer ascenso. Olisquearon el mercado y vieron qué había a mano. Pepe Clavijo le dio a Pepe Moriana, presidente del club, dos opciones: Calviño, un base del Serrano, y Bernardino Pérez, que militaba en el San José de Badalona, de la Segunda División.

Clavijo y Moriana se decantaron por Bernardino Pérez y, sin quererlo, se puso la primera piedra para el Granca del futuro. En parte, por las referencias que Aíto García Reneses, entrenador del Joventut, y Juan Jiménez, entrenador del Montgat, dieron sobre el base que jugaba entonces en el Sant Josep de Badalona de Segunda División. El Claret, al final de la temporada, puso su escudo en la ACB. Un hito del deporte grancanario.

Era febrero de 1985 y Berdi Pérez (Écija, 1956) firmó un contrato de dos meses. Fue el principio de una relación que duró hasta el verano de 2020 –salvo el periodo de 2007 a 2012 para irse al Unicaja y entrar en la agencia de representación BeoBasket–, que sigue de travesía por los juzgados y que supuso el punto y final a una era en el club, consolidado en la élite del baloncesto español y reconocido de sobra a nivel Europeo. Toda una vida.

Ahora, Berdi Pérez vuelve al Gran Canaria. Pero no a su esquina tras el banquillo local, sino con su Coosur Real Betis, club al que llegó en verano con el objetivo de continuar con el trabajo de Juanma Rodríguez, con el que coincidió en el Unicaja durante tres temporadas, y que hizo también este verano el camino de vuelta de Sevilla a Málaga. Su contrato es de tres temporadas.

El dirigente sevillano llegó en 1985 para sustituir en la pista al base Nacho Pinedo, lesionado de gravedad

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Tras un año sabático –se especuló con un salto al Estudiantes el año de su salida de Gran Canaria–, Berdi Pérez aceptó el reto en Sevilla para rememorar los viejos tiempos: presupuestos ajustados en busca de maximizar el rendimiento. Con un entrenador de renombre ya puesto como Joan Plaza, que revivió al equipo el curso pasado, su meta era reforzar un equipo que no quiere pasarlo mal esta temporada. Es precisamente ese tándem banquillo-despacho el que ilusiona en Sevilla. Sapiencia al servicio bético.

De momento, el Coosur Real Betis acumula un balance de 1-4. Tras ganar al Andorra en la primera jornada ha caído frente a UCAM Murcia, Manresa, Breogán y Barça. Los fichajes de Berdi Pérez este verano han sido nueve, donde la experiencia en la ACB ha sido determinante con algunos clásicos de la liga como Pepe Pozas, el examarillo Beqa Burjanadze o Marko Todorovic, el gran fichaje del verano en el San Pablo, junto al letón Dairis Bertans.

Todo juntado con apuestas como el belga Vrenz Bleijenbergh, Shann Evans, Khadeen Carrington o Vitto Brown. Un equipo prácticamente nuevo con el objetivo de sumar tantas victorias como sea posible cuanto antes y dejar llegar al final de la temporada desahogado.

Un objetivo que no desconoce como cuando con José Luis Cudós se convirtieron en los arquitectos del Granca para consolidarlo en ACB bajo la presidencia de Lisandro Hernández. Una vuelta a los orígenes en toda regla: Sevilla y modestia.

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