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El Granca, triunfante en un concurso de triples ante el Promitheas (81-85)

El conjunto insular suma su primer triunfo en la fase de grupos de la Eurocup // Andrew Albicy, con 10 puntos y 8 asistencias, clave

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Eurocup | Promitheas 81 - Herbalife Gran Canaria 85

Primer triunfo en la Eurocup para el Granca después de salir airoso en su visita a Patras en un duelo que se convirtió en un auténtico concurso de triples, con 59 tiros de tres lanzados por parte de los dos equipos (16 anotados para el Promitheas y 13 de los claretianos) y en el que los insulares elevaron el primer dígito al casillero de victorias (81-85).

Unos minutos finales determinantes de Andrew Albicy, con seis puntos casi consecutivos y una mayor entrega defensiva fue clave para controlar el acierto del conjunto griego. El francés, con 10 puntos y 8 asistencias; además de la aportación de John Shurna, con un doble-doble de 17 puntos y 11 rebotes, junto a los 20 puntos de Dylan Ennis (5 triples), cimentaron el triunfo insular.

Las defensas brillaron por su ausencia en el arranque del choque. Con un ritmo vertiginoso, en tan solo 180 segundos jugados ya brillaba el 10-10 en el luminoso de la cancha helena y con cuatro triples anotados por parte de los dos contendientes. Si Porfirio Fisac había avisado el viernes pasado que su equipo debía mejorar en cancha propia, este no era el camino.

En ese juego alegre, el mismo que el técnico segoviano tiene por filosofía, los dígitos no pararon de moverse en el marcador. Una auténtica locura de canastas y parciales por parte del Promitheas y Granca. Y en esas las metralletas achicharradas a sumar puntos. En el primer cuarto Isaiah Miles sumó 11 puntos, por parte helena; mientras John Shurna llegó a los 10, y Dylan Ennis cerró el cuarto con dos triples seguidos en apenas dos minutos para concluir con un 25-25 y la proyección amenazando la centena.

Para el espectador neutro el encuentro sería una auténtica gozada. Un espectáculo ofensivo propio de la NBA en el que los balones salían directos desde más allá del arco. Si el récord de triples en un partido de Eurocup se sitúa en 34 entre dos equipos, registrado en un Cedevita-Granca en 2011; la cuota en la primera parte de este segundo plato continental llegó hasta los 16 triples anotados, ocho para cada equipo (Promitheas lanzó 14 y los insulares 13).

Parece que el duelo entre los de Patras con la escuadra claretiana tiene cierto gusto al acierto desde la línea de 6,75 metros, pues en el choque de la temporada pasada disputado en el Arena, entre ambos conjuntos se firmaron 33 triples, con 19 anotados por parte del por entonces Herbalife para registrar su récord de triples anotados en un partido en la Eurocup. Festival de francotiradores.

Entre tanta canasta, los hombres de amarillo se fueron con una corta ventaja al descanso de cinco puntos (44-49), con Shurna y Ennis como los hombres más entonados con 13 puntos cada uno. El propio jugador canadiense avisaba en la entrevista televisiva antes de la reanudación del tercer cuarto que debían “mejorar en defensa para ganar el partido”, aunque estuvieran acertados en la parcela ofensiva. Trabajo por mejorar para convertirse en un equipo fiable contra los grandes clubes.

Bajada de ritmo

Esa misma advertencia tuvo Luis Casimiro con sus jugadores y estos le hicieron caso en la caseta. La ventaja claretiana tardó en desplomarse cuatro minutos del tercer cuarto, en los que el equipo de Patras firmó un parcial 10-4 para coger la delantera (54-53) después de mucho tiempo remando a contracorriente.

Todo el vendaval de canastas y ritmo alto con el que se disfrutó en la primera parte también se desvaneció en la segunda. Ya sea por cuestión de cansancio por el viaje largo hasta Grecia después de tener que afrontar el reto del pasado domingo en el WiZink Center ante el Real Madrid con victoria, o por otros menesteres, la escorrentía de puntos cesó por instantes en el cuarto, aunque se cerró con cinco triples consecutivos.

Eso sí, el que no faltaba a su cita con el tiro lejano era el joven Nikos Rogkavopoulos, que tras 30 minutos sumaba su quinto triple en seis intentos (18 puntos -terminó con 21-), un killer el internacional heleno, que además unía acierto con Isaiah Miles, que se quedaba en 4 de 6 (14 puntos).

Del 66-66 con el que arrancó el último episodio del choque se pasó en cinco minutos a la mayor ventaja de la que gozó el equipo griego tras el segundo triples de Kendrick Ray. 77-73, más cuatro, y llegó la hora de Andrew Albicy, escondido hasta el momento.

Con la entrada del parisino a cancha el Granca encontró la templanza necesaria y el extra defensivo para frenar el ímpetu heleno. Pieza fundamental en la rotación amarilla, representa la garra que por necesita el quinteto cuando está plagado de talento ofensivo. El elemento diferenciador y que ayer tuvo un impacto clave en el triunfo claretiano con su aparición determinante.

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