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La Provincia - Diario de Las Palmas

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El Granca recupera su espíritu

Los amarillos tumban al Baskonia (83-77) y se colocan terceros en la Liga Endesa

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Liga Endesa: CB Gran Canaria - Bitci Baskonia

No fue un título, ni tampoco consiguió un pase a una final, un billete a la Copa del Rey o algo así. Pero el Granca ganó ayer algo más que eso. Después de años de desazón, apatía y desapego, los espectadores del Gran Canaria Arena, sin que nadie lo pidiera, aguantaron de pie cuando ya el partido había acabado. Aplaudieron y querían algo más: que saliera el equipo para volver a entregarse a ellos como ellos lo hicieron en el parqué. Volvieron del vestuario, se llevaron otra ovación y se sintieron que su gente está y disfruta con ellos. Algo casi mejor que ganar, que también lo hizo.

El Granca se levantó contra todo, apartó las bajas y completó un partido de equipo de esos armados con cemento, que resisten casi cualquier golpe. Tumbó al Bitci Baskonia por 83-77 en un día que acerca al equipo amarillo a la Copa del Rey, pero que sobre todo deja a las claras que este Granca va en serio.

La gran pregunta del día en el Granca era cómo iba a responder el equipo ante las bajas de Oliver Stevic y Nico Brussino. Todo con la vuelta de John Shurna después de una semana complicada por su estómago. Ante el JL Bourg fue bien, pero el Baskonia, por irregular que sea esta temporada, es otra historia bien distinta.

El inicio del partido encontró dos protagonistas a cada lado. Por el Baskonia, la eficacia en el triple de Fontecchio; por el lado amarillo, la exhuberancia de Khalifa Diop, titular junto a Ilimane en la pizarra de Porfi Fisac. El pívot senegalés del Granca dejó en los primeros cinco minutos dos acciones de resumen semanala en la ACB. Potencia para machacar el aro en un salto a una pierna y recursos para sacar un 2+1 fenomenal (10-9, min.5).

La línea de 6,75 fue el arma que mejor utilizó el equipo de Dusko Ivanovic. Al final del primer cuarto el Baskonia estaba en un 50% de acierto en la línea de tres. Porque Jayson Granger aprovechó la larga distancia y siguió la estela de Fontecchio para hacerle daño a un Granca que no se despegó por ello (13-19, min. 8).

La rotación de Fisac, con Miquel Salvó en el '4', aguantaba el nivel. Tanto que volvió a recortar distancias e incluso pudo empatar antes del final del cuarto. Solo le faltó alguna décima más. Porque aunque Salvó acertó en la última acción del periodo, esa canasta estaba fuera de tiempo. (20-22).

Poco tardó el Granca en igualar la historia. Salvó y Pustovyi dibujaron una canasta preciosa. Slaughter puso al equipo claretiano por delante y Chris Kramer mantuvo ese guión (28-27, min. 15). Fisac se entregó por momento a los bajitos, con Slaughter, Javi López y Chris Kramer compartiendo pista. Todo con Salvó por dentro.

Los amarillos estaban bien. Eran buenos minutos de baloncesto, de sacrificio defensivo de hambre. Una ráfaga de destellos con algunas acciones difíciles de comprender para el Gran Canaria Arena del trío arbitral liderado por Daniel Hierrezuelo, que empezaron a encender el recinto de Siete Palmas.

Porque el Granca, gracias a un triple de Javi López, había alcanzado hasta seis puntos de ventaja (35-29, min. 17). Sin embargo, todo aquello y la aparición de Matt Costello, revolcó el marcador por completo. El Baskonia sacó un parcial de 1-12 (36-41) que le dejó con cinco puntos de ventaja antes del descanso. Un bajón que el Granca pagó y una tarea que cortar: bajar el ritmo del Baskonia.

El Arena estaba metido para lo que venía por delante. También los dos equipos, que sabían lo que se traían entre manos. Porque ganar era dar un palo a otro rival por la Copa del Rey en Granada. El Granca consiguió atascar algo al Baskonia, que perdió la fluidez y comodidad con la que jugó al final del primer cuarto.

Pero tras inicio inspirado, al Granca le pasó el mismo mal. Anotar le costaba un mundo. Necesitaba de algo que desarbolara el atasco. Pasada la mitad del tercer cuarto, el marcador parcial era de 8-8 (44-49, min. 26). Ese elemento apareció en la figura de AJ Slaughter después de que Artem Pustovyi, con un 2+1, prendiera la mecha. Hiló seis puntos seguidos para que Miquel Salvó, desde más allá del arco, empatara el partido (56-56, min. 29). Un marcador que ya no se movió hasta los últimos diez minutos.

El partido se convirtió en el del fallo. En tres minutos, un 2-2 (58-58, min. 33). Se erró de todo: balonones bajo aro, entradas en carrera, triples liberados... Algo que no con Miquel Salvó, finísimo desde la línea de tres. Las locutas de Dylan Ennis también salían y el Granca entraba a los últimos cuatro minutos seis puntos arriba (69-63, min. 36).

Ivanovic paró el partido porque el Granca entró en efervescencia. El Baskonia daba bocados al marcador sin pillar al equipo de Fisac, Dylan Ennis enloquecía a Siete Palmas, Slaughter volvía poner seis de renta (76-70), pero el rebote lastraba al Gran Canaria, que concedía demasiadas segundas oportunidades. No importó porque Slaughter solucionó el tema: otro triple para su cuenta y gustazo para Khalifa Diop, que resolvió el día con un mate dos manos para liquidar al Baskonia.

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