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Copa del Rey de Gran Canaria 2025

Juanma López Iturriaga, a los 'periodistas' del Proyecto Suma del CB Gran Canaria: «Haced las preguntas que ningún periodista haría»

Nico Brussino, Joel Parra, Pedro Martínez y Bruno Fitipaldo responden a las cuestiones que le realizan algunos integrantes del equipo inclusivo del Granca

Nico Brussino, jugador del Granca, conversa con los jugadores del Proyecto Suma antes de que arranque el acto.

Nico Brussino, jugador del Granca, conversa con los jugadores del Proyecto Suma antes de que arranque el acto. / José Carlos Guerra

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Santiago Icígar

Santiago Icígar

Las Palmas de Gran Canaria

Emotivo acto el que protagonizaron este miércoles, bajo la organización de Endesa, jugadores y jugadoras del Proyecto Suma, el proyecto de baloncesto inclusivo del Granca. Ejercieron por un día de periodistas incisivos ante cuatro de los protagonistas de la Copa del Rey que arranca mañana en Gran Canaria. Nico Brussino, en representación del anfitrión, el Dreamland Gran Canaria; Joel Parra, del Barça; Bruno Fitipaldo, de La Laguna Tenerife; y Pedro Martínez, entrenador del Valencia Basket. Todos ellos se sometieron con una sonrisa a la batería de preguntas, algunas tiradas con punta. Como moderador, un showman como el exjugador Juanma López Iturriaga.

Los cuatro protagonistas intervinieron en dos turnos. El primero juntaba a Brussino y Parra. El jugador azulgrana se llevó la grata sorpresa de que dos de los integrantes del Proyecto Suma reconocieron, entre las risas de los asistentes, que querían ver a los culés levantando el trofeo de campeones, a pesar de jugar con la amarilla del CB Gran Canaria.

El propio Juanma López Iturriaga animaba a los improvisados reporteros: «Haced las preguntas que ningún periodista se atrevería a realizar». Néstor, como uno de los más veteranos, rompía el hielo. Cuestionaba a los protagonistas por las sensaciones de jugar la Copa. Parra respondía que supone «un premio estar aquí, en un torneo del KO en el que todo puede pasar, en mi caso esta va a ser mi sexta Copa del Rey». Por su parte, Brussino reconocía que «se trata de un trofeo especial; también es mi sexta Copa y quiero disfrutarla día a día».

¿Quién será el campeón?

No podía faltar la pregunta de quién ganará la Copa del Rey. Parra reconocía que esta edición de Gran Canaria pasa por ser «de las más igualadas de los últimos años». «No está claro quien puede ser el favorito, aunque yo creo que puede ser el Barça», respondía. En la misma línea, el alero argentino del Dreamland destacó la dificultad de un torneo que «se debe de ver día a día, hay muy buenos jugadores y será muy difícil».

Pero si hubo una pregunta que desató las risas en el acto de todos los presentes, ésta fue la siguiente: ¿Cuál es el jugador que les cae mal? Salió airoso Brussino: «Más que caerme mal, hay algunos que son difíciles de defender; en nuestro caso ante el Valencia tenemos enfrente a Montero y a Badio que son dos rivales complicados para la defensa». Mientras, Parra señalaba a Tavares, del Real Madrid y ex del Granca, como el adversario que más le cuesta superar. Por su parte, el amarillo apunta a un compatriota, el Facu Campazzo, también del conjunto blanco.

La presencia de Pedro Martínez, entrenador del Valencia, en el segundo turno de intervenciones animaba a una de las jugadoras del Proyecto Suma a desvelar que le gustaría en un futuro «ser entrenadora», sacando una amplia sonrisa al técnico catalán, que se medirá mañana a los amarillos en los cuartos de final.

El problema del racismo

El tema del racismo en el deporte, y en especial en el baloncesto, también se colocaba en la conversación de los reporteros con la mesa. Fitipaldo, jugador de La Laguna Tenerife, respondió con tono serio que «los insultos no deben admitirse en ningún lugar y menos en una cancha de baloncesto». «Nosotros debemos de dar ejemplo en este sentido, porque es algo totalmente inaceptable», añadía. Por su parte, Martínez incidió en que «no debe de pasar».

Tampoco faltaron las demandas para que los pabellones estén adaptados para acoger a personas con problemas de movilidad y que todo el mundo pueda, sin distinción, acceder a los pabellones con total seguridad y sin riesgo para su integridad física.

El entrenador del Valencia reconocía a los presentes que «me hice entrenador porque me gustaba mucho el baloncesto, pero no era bueno jugando». A la pregunta de que les parecía que los jugadores se cabreen, el técnico catalán reconocía que «no tiene que ser malo que lo hagan porque eso demuestra que les importa».

Además, Fitipaldo desvelaba que su hermano tiene síndrome de down y que «me encantaría que él pudiera formar parte del Proyecto Suma, aunque se encuentra en Uruguay -su país natal-». 

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