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Baloncesto

La fuga de los jugadores nacionales en el CB Gran Canaria: de tener nueve a Salvó en 20 años

La denuncia de López-Aróstegui sobre la ausencia de españoles en los equipos ACB afecta al Dreamland que a día de hoy solo tiene al alero catalán

Roberto Guerra posa en una imagen de archivo en el Centro Insular de Deportes de Gran Canaria.

Roberto Guerra posa en una imagen de archivo en el Centro Insular de Deportes de Gran Canaria. / LP/DLP

Santiago Icígar

Santiago Icígar

Las Palmas de Gran Canaria

Xavi López-Aróstegui, jugador del Valencia Basket y de la selección española, destapaba el pasado jueves en la concentración de la absoluta con motivo de las ventanas de febrero la caja de Pandora de la situación de los jugadores nacionales en la ACB. El escolta vizcaíno declaró: «Es bastante vergonzoso que haya equipos de ACB sin jugadores españoles. Que haya todo ese tipo de trucos para intentar jugar sin españoles cuando en el primer equipo de la selección y en categorías inferiores, tanto femeninas como masculinas, año tras año se consiguen no sé cuántas medallas. Se ha demostrado que vienen generaciones con mucho talento».

Lo cierto es que su equipo, el Valencia Basket es junto al BAXI Manresa, el Covirán Granada, el Joventut Badalona y el Real Madrid, con seis jugadores nacidos en el territorio nacional con ficha del primer equipo, los que más apuestan por el producto nacional. Cuestión diferente es el rol que ostentan en el roster de cada uno de esos equipos. En la cola del pelotón se sitúa el Baskonia con un solo español de nacimiento en su plantilla -Joseba Querejeta, hijo del presidente de la entidad vitoriana y que actúa generalmente en el filial baskonista-. De cerca le siguen con dos nacionales de cuna, el Río Breogán, UCAM Murcia y el Dreamland Gran Canaria, que arrancó la temporada con Miquel Salvó y Carlos Alocén, pero que a raiz de la lesión del maño tuvo que ir a por un cupo nacido en Eslovenia como Ziga Samar, lo que deja al alero catalán como el único superviviente nacional.

No es un problema que afecte solo al Granca, pero lo cierto es que la evolución del número de españoles y de canarios con ficha o al menos participación activa en el primer equipo amarillo ha descendido drásticamente.

En lo que va de siglo la temporada 2004-05 fue la que tuvo una mayor presencia de españoles en el primer equipo, con un total de nueve jugadores nacionales de los que además cinco de ellos eran nacidos en Canarias -Roberto Guerra, Eduardo Hernández-Sonseca, Salva Camps, Gonzalo Martínez,Salva Camps, Roger Esteller, Gonzalo Echevarría, Guillermo Jorge Ripper, Gabi Alonso y Añatarve Cruz-.

La primera vez en la que el cuadro claretiano disputó una temporada sin canarios en el primer equipo se remonta a la 2016-17, en la que los cuatro españoles eran foráneos -Albert Oliver, Pablo Aguilar, Oriol Paulí y Xavi Rabaseda-, situación que se subsanó con la presencia alternada de Javi López y de Fabio Santana. Desde la 2022-23 hasta la fecha, ya no existen canarios en el primer equipo y Miquel Salvó se ha convertido en el único español de nacimiento del Granca a día de hoy, sin embargo, los responsables son aquellos que dictan las reglas del juego. 

Las reglas lo permiten

La permisividad de la propia Federación y de la ACB en la concesión de pasaportes europeos y cotonou a jugadores sin ningún vínculo con esos países ha motivado una apuesta por ese tipo de jugadores que en muchos casos son reclutados muy jóvenes para sus canteras con la idea de convertirlos en cupos válidos para el primer equipo, lo que ha actuado en detrimento del número de españoles de origen en los equipos de élite de la ACB. Tampoco ayuda el precio en muchos casos desorbitado que se tiene que pagar por esos jugadores que tienen la condición de cupo y que en muchas ocasiones están sobrepagados y pueden condicionar la confección de las plantillas de la ACB. 

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