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CB GRAN CANARIA

Luis Casimiro, exentrenador del CB Gran Canaria y técnico del Breogán: «Me gustaría pensar que mi Granca le podría ganar al actual»

El manchego se reencuentra el domingo, dirigiendo al Río Breogán, con un Dreamland Gran Canaria al que llevó a conquistar el primer título de su historia, la Supercopa, y al que clasificó por primera vez para la Euroliga

Luis Casimiro, dirigiendo a su equipo, el Río Breogán, en un duelo de esta campaña.

Luis Casimiro, dirigiendo a su equipo, el Río Breogán, en un duelo de esta campaña. / Carlos Castro / ACB Photo

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Santiago Icígar

Santiago Icígar

Las Palmas de Gran Canaria

Han pasado siete temporadas desde que dejó de entrenar al Granca, ¿qué recuerdo guarda tanto del club como de la Isla?

En Gran Canaria viví dos años excepcionales en lo deportivo, jugando dos finales de la Supercopa y en una de ellas incluso consiguiendo el título; además logramos jugar la semifinal de la Liga ACB y acceder a la Euroliga. A nivel de ciudad y de Isla, las tengo catalogadas como paraísos, con gente con la que he mantenido el contacto y la amistad en todos estos años. Incluso, en el año que estuve en el paro, permanecí allí una semana con los amigos, pasándomelo muy bien. A nivel de trabajo, en mi ranking particular, al Gran Canaria lo colocaría en el segundo lugar, porque primero sería el Manresa y el tercero el Fuenlabrada, porque son los lugares donde conquisté títulos y conseguí jugar finales; y a nivel personal tengo muy bien considerada esa zona.

Cuando mira el listado de los entrenadores con más partidos dirigidos en la ACB y se ve en el tercer puesto de ese ranking, ¿siente vértigo u orgullo?

Da orgullo. Nunca lo pensé. Supone una satisfacción tremenda haber podido estar durante tantos años ahí y seguir estando a día de hoy. Cuando empecé a entrenar nunca pensé en que iba a alcanzar esta experiencia en la ACB, simplemente quería ayudar a mi equipo lo máximo posible y desde ahí arrancó una trayectoria que me llena de orgullo.

Se enfrentan este domingo los dos únicos técnicos del Granca que han ganado un título. ¿Cómo ve a su rival, Jaka Lakovic?

Desde que empezó haciendo sus primeros pinitos como entrenador, y ya en su etapa de jugador, apuntaba a que podía ser un buen técnico y se ha ido haciendo a sí mismo, comenzando como ayudante en la Liga Endesa, marchando a Alemania para formarse y adquirir esa experiencia. Lo veo como un entrenador contrastado, sólido y que está dando un rendimiento muy bueno, y dándole mucha estabilidad al Gran Canaria. Le miro con mucho respeto a Jaka.

¿Ve similitudes con él a la hora de la concepción del juego?

Como estilo de juego sí puede haberlo, sobre todo a nivel defensivo. A nivel de ataque quizás no tanto. También me identifico con su filosofía de ataque en cuanto a no especular, tirar cuando se puede, correr, en ese sentido sí. Aunque luego en posicional quizás no tanto. Podemos decir que somos estilos parecidos, al menos creo que no diferimos mucho.

«Mi estilo de juego y el de Lakovic guardan similitudes a nivel defensivo, pero no tanto en ataque»

Después de las tres temporadas que lleva Lakovic en el club, ¿entiende que se le haya renovado hasta 2027 y que él, con esa ambición que se le presupone, haya decidido quedarse?

Estar en el Gran Canaria, con el potencial que tiene el club, es muy bueno. Si encima él tiene la visión que algunos no tuvimos cuando fuimos más jóvenes... Saber que la vida de un entrenador es longeva y que estar en el Gran Canaria para nada le va a restar, sino que en todo caso sumará, porque seguirá adquiriendo experiencia entrenando al máximo nivel tanto a nivel europeo como en la ACB, optando a títulos. Es un acierto por ambas partes, porque el Gran Canaria te ofrece siempre el potencial que tiene y cuando haces un trabajo bien hecho, el potencial es poder optar a títulos, que es algo que no todos los clubes lo tienen.

En su caso, ¿qué fue más satisfactorio, ganar la Supercopa o clasificar al equipo por primera vez para la Euroliga?

Son dos sensaciones diferentes. Una es de recién llegado y poder tocar algo que había sido inaccesible para el Gran Canaria en varias finales, y llegas haciendo un trabajo excepcional en pretemporada y conseguimos ganar la Supercopa. Era una sensación de haber empezado bien, dándole algo al club que no tenía hasta ese momento. El meter al equipo en las semifinales de la Liga es fruto de un trabajo más largo, bien hecho. La primera temporada fue todo más uniforme, aunque en la segunda sufrimos algún altibajo. Conseguir estabilizar al equipo para llevarlo al máximo y poder eliminar a Valencia en aquellos cuartos fue una satisfacción tremenda por el trabajo bien realizado por parte de muchos y que nos permitió acceder a la Euroliga. Cuando yo llego al Gran Canaria, recuerdo que las guaguas portaban el eslogan de poder llegar a lo más alto y alcanzar la Euroliga, era como el objetivo, el ser grandes y pensar en grande, que era algo que se anhelaba en aquel entonces y el margen para lograrlo era muy pequeño.

¿En algún momento se planteó prolongar su estancia en el club?

Por mi parte sí. Si el Gran Canaria en el mes de febrero o marzo me hubiese planteado seguir, lo hubiera hecho con los ojos cerrados. Pero no surgió, no tuve esa oportunidad y cuando llegó el momento tenía una oferta encima de la mesa después de clasificarnos para semifinales, era de Unicaja, muy atractiva y la acepté.

«El Gran Canaria te permite competir al máximo nivel en la ACB y Europa, optar a ganar títulos»

¿Cómo ve esa guerra que se está viviendo entre FIBA y Euroliga?

Veo que está ganando la partida FIBA. Recuerdo cuando se empezó el proyecto de la Champions, que ganó el Tenerife, pero la entidad de los equipos que había en aquel momento era muy baja, de hecho no se pensaba que pudiera llegar al nivel de Eurocup. Hoy en día, sin embargo, creo que ambas competiciones están muy parejas, pero la motivación en la actualidad para jugar el torneo de la FIBA es mucho mayor. Considero que a nivel de competición, están pasando por la derecha a la Eurocup.

¿Ve realista qué a corto o medio plazo se pueda poner en marcha una NBA europea?

A corto plazo no sabría yo decirte, yo creo que no, pero a medio plazo todo parece que se encamina a que sea posible. Al final, la globalización y el tener un mayor impacto económico o de presencia pesa; no lo veo descabellado. Hace diez años a lo mejor podían ser cantos de sirena, pero hoy en día no me extrañaría que se pueda llevar a cabo ese proyecto.

¿Cómo ve el problema de la fuga masiva de talento joven rumbo a la NCAA?

Es un problema gordo y que hace que las canteras no tengan mucho sentido. Los que tendrían que hacer algo son los estamentos que dirigen el baloncesto, para tener calendarios unificados y un respeto por el trabajo de los demás, porque tenemos todas las de perder.

Llega al Breogán en la décima jornada ante el Granca, estando el equipo último. ¿Qué se encontró y cómo ha sido el proceso para devolverle la competitividad y salvarle con holgura?

Me encontré un grupo de jugadores que desde el primer momento comienzan a creer. Propongo cambios en defensa y en ataque, pero con el equipo entregado a nivel de implicación y de sacrificio, por eso fue fácil contagiarles cosas para trabajar en la pista. A nivel de club, las cosas funcionan muy bien, pudimos superar la lesión de Charlie Moore a las pocas semanas de llegar, la marcha de nuestro jugador franquicia, Darrun Hilliard, lesiones de jugadores en las posiciones de aleros y pívots; en todos los casos se ha trabajado bien para solventar esos problemas, para conseguir la salvación y estar cerca de entrar en Europa.

¿Cómo procesó las palabras de Hilliard en las que le tachó como uno de los mejores entrenadores de toda su carrera?

Es especial, porque no todo el mundo lo hace a nivel público. He tenido el reconocimiento de muchos jugadores cuando se han retirado o en petit comité, pero nunca los jugadores se atreven a hacerlo públicamente de una forma tan elocuente como lo hizo él. Estoy muy agradecido, mis propios jugadores son mi mayor valor, porque ellos son quienes pueden medir verdaderamente mi trabajo.

¿Espera el domingo un partido muy diferente al de la primera vuelta en el que ganaron ustedes en el Arena?

Va a ser muy diferente. Tenemos la ambición de intentar ganar y de hacerlo lo mejor posible por esa gran afición que me he encontrado, pero no estamos necesitados como cuando les ganamos en Gran Canaria. Hoy en día nos hemos ganado un respeto que en aquel entonces no teníamos y ellos se están jugando el Playoff.

¿Aquel Granca que usted dirigió le ganaría al actual?

Claro que sí (risas). Me gustaría pensar eso, el baloncesto ha evolucionado mucho desde esa época. Hablando en serio, por el respeto a mis jugadores y el trabajo que hicieron, tengo que creer que sí. 

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