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CB GRAN CANARIA

El infantil del CB Gran Canaria, a por un primer paso hacia un sueño gigante

El equipo sub 14 claretiano afronta desde mañana su participación en la fase previa de la Minicopa 2026 que se celebra en Valencia. Los amarillos buscan un billete para el torneo final de febrero con el objetivo de mostrar sus cualidades en el mayor hervidero de talento de toda Europa ante el resto de canteras ACB

Cristian Gil Fuentes

Cristian Gil Fuentes

Las Palmas de Gran Canaria

El talento y la bisoñez suelen ser dos aspectos que, mezclados dentro de la coctelera adecuada, combinan a la perfección. Quizá porque la demostración de habilidades emociona al alma artística y porque el espíritu imberbe empuja a destapar el atrevimiento. Todo eso, conjuntado sin exageración —una cuestión a veces demasiado común cuando se trata de deporte base—, expone con claridad una serie de anhelos adultos que un grupo de niños experimenta en escenarios más pequeños, aunque de similar impacto vital.

Por esa razón, los 14 platanitos que van a representar al CB Gran Canaria en la fase previa de la Minicopa 2026, junto al resto de canteras ACB, han viajado hasta Valencia con un solo objetivo: obtener un billete para vivir en persona lo que es una Copa del Rey con todas las letras a la tierna edad de 13 años.

Una competición cada vez más gigante

El equipo amarillo, esponsorizado por Tirma para la ocasión, lleva en su fuero más interno el deseo y la ambición de dejar su huella en un evento que cada año se agiganta. Esta competición ha pasado de ser un añadido más al fin de semana más bonito del baloncesto español a convertirse en un aperitivo gourmet donde el talento del futuro lleva a cabo su puesta en escena.

Por ello, a pesar de que a veces se pierde el sentido de lo que es una cita de estas características por culpa de los focos, para Moisés Hernández, el entrenador claretiano en esta ocasión, y para todos los técnicos que toman las riendas en este tipo de aventuras, el trabajo pasa por rebajar, de manera lógica, esa carga. «El objetivo principal es que los chavales disfruten y aprendan de esta experiencia. A partir de ahí, ya pensaremos en jugar como solemos hacerlo y afrontar las situaciones de pista con calma. Todo ello, en un nuevo entorno, ante nuevos rivales y con las expectativas que llegan desde fuera», explicaba el preparador grancanario.

Manresa, principal escollo

Pensando ya en la competición, Álex Juhani, Silvio, Dariel, Lamine, Patrik, Mateo, Adriel, Adrián, Iván, Álex Afonso, Unai, David, Abdou y Yael no van hasta L’Alqueria y La Fonteta, pistas donde se va a disputar el torneo, de paseo ni mucho menos. La idea es competir al máximo, probarse ante una realidad diferente a la que estaban acostumbrados en Canarias e intentar lograr un billete para la fase final. «Vamos con un buen grupo de chavales; estoy seguro de que se lo vamos a poner difícil a todos los rivales. Estamos ilusionados y vamos a intentar durante estos días provocar el escenario que nos pueda dar un billete para la fase final», recalcaba Moisés Hernández.

Hoy mismo, los insulares se miden al San Pablo Burgos (18.30 horas), mientras que mañana lo harán ante el Lleida (10.15 horas) y el Bàsquet Manresa (19.00 horas), el gran coco de un grupo donde el campeón se lleva el acceso directo a la gran cita. En caso de quedar segundos clasificados, tendrán una nueva oportunidad el domingo por la mañana para completar un cuadro para el que ya están clasificados el Barcelona, actual rey del torneo, y el Valencia Basket como anfitrión.

El técnico isleño remarca que la información que tienen de los rivales no es «excesiva, pero viendo años anteriores sabemos que son equipos que trabajan bien y contra los que vamos a tener que esforzarnos, especialmente contra el Manresa, que ahora mismo va muy bien en Cataluña e incluso ha ganado al Joventut en su liga. Hasta que no lleguemos allí no veremos el nivel real de nuestros rivales, aunque nosotros también vamos con un equipo muy competitivo y estoy seguro de que vamos a hacer un buen papel».

Sea como sea, el aterrizaje de los claretianos en Valencia es una oportunidad para sentir un sueño de los que no se olvidan. El talento del futuro salta a la cancha con ganas de demostrar su potencial, a sabiendas de que esto no puede dejar de ser lo que es: una competición de niños.

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