CB GRAN CANARIA
El CB Gran Canaria firma su mayor bochorno en el Arena, cae ante el Nymburk y se despide de la Champions con un sonoro fracaso (82-92)
Los claretianos cuajan una nueva mala actuación y se despiden de la competición europea por la puerta de atrás en otra noche sonrojante en la que la afición acaba recriminando con pitos el mal juego del equipo con gritos de «fuera, fuera» dirigidos hacia el palco

Basketball Champions League: Dreamland Gran Canaria 1 - ERA Nymburk /

Noche infame y fracaso rotundo. El Dreamland Gran Canaria se despide de la Basketball Champions League firmando una actuación para olvidar ante un Era Nymburk que no solo resultó mejor equipo, sino que se lo creyó más (82-92). El equipo amarillo nunca tuvo el control del partido, no logró dar con su mejor ritmo y lo pagó caro, diciendo adiós a su único aliciente en lo que quedaba de temporada. El choque finalizó, además, con pitos para los jugadores y el cuerpo técnico, así como gritos de «fuera, fuera» dirigidos hacia el palco. Esta dura eliminación pone de manifiesto que el conjunto isleño está viviendo una de sus peores temporadas de su historia reciente y ahora le tocará remar todo lo que pueda para tratar de eludir un descenso que, a estas alturas del curso, está más cerca que nunca. Brussino, con 19 puntos, y Pelos, con 16, fueron los mejores de un envite que se añade a la lista negra de esta campaña.
La frialdad del Arena se notó en el comienzo de una cita que, siendo una final, no tuvo pinta de ello en las gradas. El Granca arrancó con dudas, sin encontrar el camino al aro y con cierta falta de continuidad, aunque con Pelos a los mandos la sensación mejoró (9-5). Ahí comenzaron las rotaciones de Lakovic, que fue refrescando al equipo con un par de permutas en busca de un empujón que acabó llegando de la mano de Albicy y Brussino con sendos triples. No obstante, los problemas para generar ventajas emergieron mientras el Nymburk logró sacar petróleo de varias de sus posesiones, pese a la intimidación de Kuath en la zona, pero sus errores en los tiros libres les impidieron ir a más.
La ausencia de acierto en el tiro exterior mermó el caudal ofensivo de un conjunto, el insular, al que le faltó chispa y ritmo según se acercaban los minutos finales del primer cuarto, ya que tampoco dominaba el rebote. Vila, que erró sus primeros tres lanzamientos, tampoco sumó para la causa, como un Kassius Robertson desdibujado. Los claretianos detuvieron su contador de puntos y tuvo que ser Samar, gracias a un triple, el que aliviara un poquito la sequía local para finalizar estos primeros diez minutos con una pizca de colchón (20-14).
Dominio sin control
Tras el cambio de periodos, el Nymburk convirtió el aro grancanario en su juguete, encadenando tres mates seguidos, dos de ellos a la contra después de un nulo balance defensivo. El choque se apretó. Apareció entonces un Brussino salvador; el argentino martilleó a los checos desde el 6.75 con dos tiros exteriores y Wong se unió a la fiesta con otro más. Aun así, eso no resultó suficiente para despegarse en el marcador, ya que el Nymburk continuó haciendo mucho daño en la pintura, anotando con facilidad y aprovechándose de las facilidades isleñas (31-27).
Después de un tiempo muerto de Lakovic, la situación no mejoró demasiado hasta que, entre Pelos y Nico Brussino, auparon algo a los amarillos con la línea de tres puntos como aliada. Siguió faltando velocidad de ejecución para encontrar mejores posiciones para anotar con regularidad y dar un pasito al frente para ganar la batalla por el rebote. Pero, tal como estaba el guion del encuentro, terminó siendo suficiente para irse mandando al descanso. Eso sí, con la sensación de no tener el partido controlado del todo (42-36).
Conato de incendio amarillo
La salida de los vestuarios trajo algo más de actividad defensiva para un Granca que necesitaba tranquilidad, una cuestión que quedó diluida de forma rápida con dos triples consecutivos de Bohacik. De hecho, un parcial de 0-8 le dio al Nymburk su primera ventaja de toda la noche y prendió todas las alarmas claretianas (46-47). Sin embargo, Andrew Albicy asumió responsabilidades y anotó dos tiros exteriores para evitar cualquier conato de incendio. Ese do de pecho del capitán, cuya campaña está lejos de lo deseado por él y por la entidad, dio un extra de oxígeno, aunque los checos respondieron con creces para no despegarse demasiado (54-53).
Los errores claretianos, tanto en ataque como en defensa, comenzaron a sucederse. El Nymburk creció y se lo creyó, castigando, como durante todo el duelo, la zona insular. Llegó entonces Robertsson, con su primer lanzamiento transformado desde más allá del arco, para aportar otro respiro que el cuadro de Oren Amiel se encargó de minimizar tras otro balance defensivo deficiente, una de las tónicas habituales del partido. Con Kuath mandando en ambos aros, se paliaron los problemas de forma momentánea y los de Jaka Lakovic se adentraron en el último acto salvando un break, como si de tenis se tratase, a pesar de estar desplegando un juego horrible sobre el parquet del Arena (63-61).
Un cuarto infame para decir adiós
Con todo por decidir, el Nymburk mantuvo un lenguaje corporal de más confianza respecto al de un Gran Canaria apagado, que era incapaz de adueñarse del choque. Con Hruban protagonizando un parcial de 0-5, los grancanarios se vieron obligados a detener la contienda con un tiempo muerto del que no iban a salir reforzados. Un triple de Shumate colocó una renta de cinco puntos que dejaba a los locales momentáneamente eliminados de la Champions. La respuesta la formuló Samar, pero el conjunto de República Checa no se amilanó para seguir dominando (73-77).
Otro triple de Perkins abrió algo más la ventaja y la herida de un Granca KO, que estaba coqueteando con firmar un fracaso estrepitoso. Pierre Pelos tuvo que aparecer, como Brussino, para reanimar a los insulares; a 2:10 para el final, estaban en cuartos de final, pero por muy poco (79-82). Sin embargo, a partir de ahí, los insulares quedaron petrificados por completo. El Nymburk se adueñó del partido, cerró su aro ante la impotencia de los anotadores amarillos de sumar, completó mejores ataques, estuvo más acertado y le dio la puñalada final a un proyecto muerto. Ni los tiempos muertos de Lakovic, ni la insistencia de los jugadores por estirar sus oportunidades al máximo fueron suficientes para avivar a un equipo perdido, sin alma y al que se le escapó un objetivo mínimo para este curso (82-92).
El choque finalizó con pitos de la afición y gritos de «fuera, fuera» dirigidos hacia el palco ante la horrible temporada que está realizando un Dreamland Gran Canaria que, ahora, se va a jugar el descenso con 12 finales por delante en la Liga Endesa. Habrá que rezar, porque este equipo ha vuelto a demostrar que está hundido.
Suscríbete para seguir leyendo
- El Premio Nobel de Física de 2016 se maravilla con las aplicaciones prácticas de su teoría: 'El control de la materia nos permite fabricar objetos microscópicos
- El Puerto de Las Palmas se prepara para la llegada de otras nuevas cuatro grúas para las terminales de contenedores
- Un conductor de Guaguas Municipales afronta siete años de prisión por embestir a un motorista en Escaleritas
- Las Canteras: un paraíso de biodiversidad que sufre la presencia de carabelas portuguesas y palomas
- Cinco restaurantes con mirador en Gran Canaria están entre el abandono y la espera
- Los 600 cabreados de la UD Las Palmas en La Rosaleda: 'La actitud fue patética
- Nuevos reveses frenan el despliegue de la Policía Canaria por las islas
- Willy Villar, director deportivo del CB Gran Canaria, a un periodista que cubre al Baskonia: «Eres un cuñado de primer nivel»