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CB Gran Canaria

El CB Gran Canaria desciende un escalón más hacia el infierno del descenso (95-109)

El San Pablo Burgos da una lección a los claretianos de como se debe de competir en una final por la salvación y saca los colores a los amarillos ante una afición que vuelve a gritar "directiva dimisión"

Gritos de la afición del CB Gran Canaria: ¡directiva dimisión!

Santiago Icígar

Santiago Icígar

Santiago Icígar

Las Palmas de Gran Canaria

El CB Gran Canaria desciende un peldaño más hacia el infierno del desdenso tras caer en casa de forma sonrojante ante el San Pablo Burgos, que le supera en la clasificación de la ACB tras darle una lección a los hombres de Jaka Lakovic de como se debe de competir en una final por la permanencia.

La superioridad manifiesta de los burgaleses fue clara desde un primer acto en el que endosó a los claretianos un parcial de 18-34, inadmisible para un equipo que quiere evitar seguir mirando al pozo del descenso.

Novedades en ambos equipos

El San Pablo Burgos se presentaba en el Arena con tres refuerzos respecto a su último partido ante el Valencia, el del exclaretiano Ethan Happ, tras no poder jugar ese encuentro por la cláusula del miedo y la de los dos nuevos exteriores del equipo burgalés, Jaden Shackelford y Max Heidegger, tras jugar al despiste durante la semana sin confirmar ambas incorporaciones; mientras que los claretianos, recuperaban para la causa a Mike Tobey.

Chimezie Metu celebraba su nueva titularidad estrenando el luminoso, aunque el que cargaba con el peso de la anotación claretiana era Isaiah Wong en los primeros minutos. Pero era el Burgos quien imponía su ley en el encuentro, con Jermaine Samuels liderando la ofensiva y encontrando la complicidad del recién llegado Max Heidegger, que se estrenaba desde fuera del arco, de Corbalán y del examarillo Ethan Happ (10-21).

El Burgos dinamita el asalto

Los minutos transcurrían, pero era el conjunto azulón quien parecía dar con la tecla, obligando al técnico local, Jaka Lakovic, a tener que detener el juego a 2:11 para el final del asalto con un 12-25 en el luminoso.

Los silbidos comenzaban a entremezclarse con los gritos de ánimo en la parroquia local ante el juego de su equipo. Samar y Robertson traían algo de tranquilidad con sus dos triples, pero el Burgos seguía a lo suyo, sin descomponerse y Samuels cauterizaba la herida con acierto desde fuera del arco que cerraba la primera batalla con un 18-34 en el luminoso.

Alocén agita su varita

La segunda manga arrancaba con Shackelford estrenándose con la azulona con un triplazo, mientras el Granca seguía regalando tiros libres y Carlos Alocén agitaba su varita mágica para darle algo de magia al insulso ataque de los claretianos. Robertson se animaba y reducía distancias desde fuera del perímetro. Pero el Burgos minimizaba daños con una nueva canasta de Meindl que seguía manteniendo a los hombres de Porfi Fisac por delante en el marcador (24-38).

El Granca apretaba los dientes y obligaba al técnico visitante a detener el partido a 6:07 del descanso tras encadenar cuatro puntos consecutivos de manos de Metu y Wong (30-42).

Robertson da esperanzas y enganchón de Metu con Jaka

Happ hacía buena la ley del ex cada vez que pisaba la pintura amarillia, mientras Carlos Alocén se estrenaba desde la larga distancia. Tobey y Dani Díez intercambiaban zarpazos desde el 6.75. Pero los regalos en la línea de castigo de los claretianos ralentizaban el intento de remontada de los claretianos, solventando la papeleta Robertson con un triple sobre la bocina que cerraba la primera parte con un 48-53 en el marcador.

La alegría iba por barrios en el arranque de la tercera manga. Corbalán endosaba un parcial de salida de 0-5, con triple incluido, pero los claretianos respondían a la afrenta con un canastón de Robertson y un triple del capitán, Andrew Albicy.

A poco más de tres minutos del reinicio, Metu discutió airadamente con Jaka Lakovic al ser cambiado, rechazando el nigeriano la mano de su técnico al extenderla, en un gesto que no pasó desapercibido para el respeyable, ganándose la reprimenda de Eulis Báez en el banquillo claretiano.

Con Wong no es suficiente

Un 3+1 de Meindl le servía al Burgos para aplacar los ánimos de la parroquia local, que veía como cada punto de Brussino encontraba respuesta en el cuadro castellano-leonés, que se resistía a bajar su diferencia por debajo de los 10 puntos 60-71.

El Granca se encomendaba a la calidad individual de Wong, pero dos triples consecutivos de Heidegger y Corbalán desataban el enfado de Lakovic que congelaba el tiempo a 3:40 para el final del asalto (64-77).

Wong y Brussino intentaban devolver al Granca a la pelea, pero el Burgos mantenía la brecha con un nuevo triple de Corbalán y Fischer dejaba su sello desde la media distancia para llegar a la última batalla con un 70-84 que ponía las cosas muy cuesta arriba para los claretianos.

Un fantasma andante en el Arena

Un parcial de salida de los burgaleses de 0-5, ahondaba en la herida de un Granca que lo volvía a parar a 8:48 para el final con un 70-89 que hacía mascarse la tragedia en el ambiente.

Metu cortaba el parcial negativo de los claretianos que alcanzaba el 0-10, pero Fischer volvía a campar a sus anchas en la zona claretiana, ante un Granca que parecía un cadáver andante, sin respuesta, más allá de algún timido atisbo de orgullo de Brussino (79-98).

El Burgos llega a la centena con cuatro minutos por disputarse

La caída libre del Dreamland Gran Canaria se hacía carne tras colocar Gudmundsson los 100 puntos en el casillero visitante con más de cuatro minutos por disputarse del partido.

Happ veía su quinta personal, pero la humillación de los claretianos en su propia casa no cesaba, mientras parte de la afición iba abandonando el recinto, mientras sonaban tímidos silbidos en el respetable, incrédulos ante el esperpento que se estaba viviendo sobre el parqué del Arena. El maquillaje final de los amarillos, ante un Burgos que no quería hurgar más en la herida de su rival, al que ya le tenían ganado el averaje, evitaba un mayor sonrojo en el marcador, terminando una vez más el partido con los gritos de "directiva dimisión" (95-109).

Gritos de la afición del CB Gran Canaria: ¡directiva dimisión!

Santiago Icígar

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