Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

CB GRAN CANARIA

La vitamina 'Che' resulta insuficiente para resucitar al CB Gran Canaria en Vitoria (88-86)

El conjunto claretiano, en el debut del técnico argentino en el banquillo, muestra una versión más sólida y competitiva, pero acaba cediendo ante un Baskonia que se aferró a una canasta de Trent Forrest para llevarse el partido. Isaiah Wong con 16 puntos y Chimezie Metu con 18 fueron los más destacados de una de las mejores tardes insulares de la temporada

Cristian Gil Fuentes

Cristian Gil Fuentes

Las Palmas de Gran Canaria

Un estreno positivo, pero sin victoria. El Dreamland Gran Canaria cayó ante el Baskonia en su visita al Buesa Arena en un duelo donde demostró otra cara completamente distinta a la vista en las últimas semanas (88-86). La llegada de Néstor Che García al banquillo parece haber cambiado la dinámica grancanaria, al menos, a la hora de afrontar las finales que restan por la permanencia, un aspecto que se observó en el lenguaje corporal de los jugadores. Aun así, la exigencia de tener enfrente a un equipo de Euroliga es tan alta que no se pudo comenzar este camino con un triunfo, ya que Trent Forrest se encargó, en el último ataque baskonista, de evitar la derrota de su equipo con un dos más uno. Wong, con 16 puntos, y Metu, con 18, fueron los mejores de una tarde para ser algo más optimistas, aunque insuficiente, por ahora, para comenzar a despegar.

Metu lidera el arranque

El duelo comenzaba con un Chimezie Metu entonado y dispuesto a generar para sus compañeros, anotando cinco de los ocho primeros puntos de un Granca lanzado (0-8). El Baskonia se topó con una gran salida amarilla, liderada por el nigeriano y Tobey, y con las primeras pinceladas del Che García desde el apartado táctico: algo de juego más rápido y una defensa de bloqueo directo un pelín distinta. Aunque, poco a poco, los vitorianos encontraron su ritmo defensivo, mientras Metu siguió haciendo daño, como si tuviera algo que demostrar tras su infame encontronazo con Jaka Lakovic hace poco más de una semana. Y todo fluía con más naturalidad.

Un triple de Nico Brussino ayudó a abrir aún más el camino para que los insulares dominaran con cierta solvencia, defendiendo con intensidad y manteniendo una regularidad clave; lo que no se podía sostener en ataque se hacía a través de un esfuerzo a la hora de proteger el aro (7-15). De ese modo, pese a los intentos de Paolo Galbiati, el técnico de los vitorianos, por mejorar las prestaciones de su equipo con los cambios, los claretianos terminaron con buenas sensaciones un primer cuarto notable. Isaiah Wong, con una fantástica recuperación y una canasta con rectificado, cerró la cuenta de una escuadra, la visitante, en pleno apogeo de rendimiento (10-20).

Subidón baskonista desde el tiro libre

La energía del Che desde la banda se pudo sentir en todo momento y eso pareció trasladarse a la pista. En el reinicio, los grancanarios ahondaron en su gran momento con un alley oop de Samar para Kuath y un tres más uno de Wong (10-25). La respuesta baskonista llegó con un triple de Radzevicius y una canasta en transición de Kobi Simmons, aunque el preparador argentino del Gran Canaria no dudó y paró el reloj con un tiempo muerto para evitar sorpresas desagradables. La réplica la dio de nuevo un Isaiah Wong eléctrico, motivado y que estaba generando ventajas desde el bote con mucha facilidad. Había dudas, pero se solventaron (19-30).

Mientras el nuevo inquilino del banquillo claretiano fue conjugando quintetos con dos bases, dos escoltas, dos ala-pívots, por las faltas de Metu y Tobey, y probando hasta con Brussino al cuatro por momentos, el duelo prosiguió con más igualdad. Luwawu-Cabarrot se encargó entonces de castigar a sus pares para intentar acabar con la sequía de un Baskonia errático en el tiro exterior, siendo capaz de ir al tiro libre con mucha inteligencia para aprovechar el bonus. De hecho, esa resultó ser el arma principal del conjunto local para sacar puntos sencillos Aun así, los amarillos se mantuvieron a flote y no decayeron como otras veces en esta misma campaña (33-40).

Apagón con solución

Después de pasar por los vestuarios, el Baskonia quiso acelerar algo el choque y sacó petróleo con un parcial de 12-4 con el que se pusieron por delante (45-44). La dosis de realidad resultó absoluta porque, con el acierto exterior más elevado, los vascos devolvieron a los insulares a su estado natural en lo que va de curso: negados. Tal fue así que una canasta de Simmons en otro contraataque obligó al Che a pedir un tiempo muerto que se demoró demasiado. El argentino decidió mantener en pista muchos minutos a Tobey con tres faltas y a un Robertsson que solo restó en ataque; además, no consiguió tapar el agujero que tenía su equipo en la zona.

Lo intentó rescatar Metu, que cortó la mala racha con un triple, al mismo tiempo que Néstor García se despojaba de la chaqueta de su traje, nervioso y contrariado por el desempeño de sus nuevos pupilos. A pesar de las circunstancias, el Granca resistió y cambió su dinámica a tiempo; cerró mejor su aro y se apoyó en un Brussino encargado de convertir dos tiros seguidos desde el 6.75 para devolver el mando del marcador a los amarillos (57-58). Entre medias, una antideportiva muy desmedida y fuera de lugar de Omoruyi sobre Kuath calentó todavía más un partido que se encaminó hacia el último cuarto con los claretianos sobreviviendo (62-63).

Robertsson al rescate

Un triple de Alocén abrió los últimos diez minutos en el Buesa para ensanchar la ventaja isleña, pero Kobi Simmons, con una preciosa puerta atrás y un lanzamiento exterior, le dio la vuelta. Lo cierto es que el Gran Canaria se agarró al encuentro como pocas veces había hecho este año y lo demostró desde una versión mucho más comprometida, lo cual habla para mal de muchas de las cosas que han estado pasando hasta este momento y que la directiva ha tardado demasiado en resolver. A través de esa resiliencia, el conjunto del Che García no mostró intenciones de rendirse, se puso de nuevo por delante y exigió al máximo a un Baskonia que se empleó a fondo.

A dos minutos para el final, la victoria era posible, aunque Kobi Simmons tenía otros planes. Un triplazo del norteamericano desde el 6.75 ahogó a los grancanarios, que en el siguiente ataque no acertaron con la réplica por un fallo de Brussino. Sin embargo, un dos más uno de Robertsson dio vida y la siguiente defensa fue buena, por lo que el Granca tuvo bola para ganar. La responsabilidad recayó de nuevo en Robertsson, que primero le sacó una falta a Simmons que no le llevó a la línea al no estar en bonus y después transformó un lanzamiento muy difícil desde el exterior para poner por delante a los visitantes a poco más de 12 segundos para acabar (85-86).

Trent Forrest y se acabó

No obstante, la euforia de todo el banquillo, incluida la del Che, quedó en nada cuando Trent Forrest, por potencia y velocidad, se encaminó hacia el aro para anotar un canastón con rectificado más falta que cerraría el duelo. El de Alabama anotó el adicional y, sin tiempos muertos, el Gran Canaria se encomendó a Wong para buscar la prórroga. Sin embargo, el escolta amarillo se dio de bruces con el muro de Diakite y no logró alargar el envite pese a tener a Metu completamente solo y desmarcado bajo el aro (88-86).

Ahora, el Granca tendrá que esperar al próximo sábado (19.00 horas, DAZN) para resucitar en un careo a muerte, en una final absoluta en el Arena ante un Casademont Zaragoza que, en esta misma jornada, ganó al Lleida en casa (107-91) y supera, por un triunfo, a los claretianos. Aunque el nuevo entrenador no quiera apretar todavía el botón del pánico, quizás ya no haya demasiado margen para no tener miedo pese a que el cambio de actitud de los jugadores supone un paso clave para salvar la categoría.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents