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CB GRAN CANARIA

Christian Díaz, emocionado ante su regreso: "Cuando vuelva a ponerme la camiseta del CB Gran Canaria se me caerán las lágrimas”

El nuevo base claretiano valora con ilusión su retorno a casa en la previa del ‘Solidarios con Altura’ de su amigo Óscar Alvarado

Christian Díaz, en su etapa en el Granada frente al ex del Granca Jean Montero, cuando jugaba en Andorra.

Christian Díaz, en su etapa en el Granada frente al ex del Granca Jean Montero, cuando jugaba en Andorra. / ACB PHOTO

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Iván Icígar Salvador

Iván Icígar Salvador

Las Palmas de Gran Canaria

Christian Díaz está de vuelta en en la Isla para disputar mañana por la tarde (18.00 horas) el partido Solidarios con Altura, organizado por su amigo Óscar Alvarado. Aparte de esta aparición puntual en el Arena, el pabellón de Siete Palmas va a ser su oficina la próxima temporada. El base isleño, con más de 400 partidos en la Primera FEB, llega al club de su tierra, el CB Gran Canaria, para aportar experiencia en su posición junto a Carlos Alocén y Jon Axel Gudmundsson con el objetivo irrenunciable del ascenso a la ACB.

Regresar a casa era una meta que Christian Díaz se marcó hace muchos años; esa ilusión, además, crecía cada vez que visitaba el coliseo amarillo como rival en la etapa del jugador en la ACB: «Recuerdo que hace unos años vine al Arena con el Granada y fue espectacular. Verte ahí con una camiseta diferente, en tu tierra, en el pabellón donde cada verano entrenas rodeado de tu familia y tus amigos, resultó muy especial. Ahora vuelvo al origen sabiendo además que este año voy a vestir la camiseta amarilla. Creo que se me va a escapar alguna lágrima cuando llegue ese momento. Hacía mucho tiempo que no tenía tanta ilusión por una pretemporada».

El mensaje de Pedro Martínez

De aquella generación de jugadores grancanarios nacidos a comienzos de los años 90, Díaz fue el único que no llegó a debutar con el primer equipo, algo que siempre consideró «una espinita clavada». El exjugador del Melilla decidió entonces que lo mejor era «buscarme las castañas fuera», una decisión que contó con el respaldo de Pedro Martínez, su entrenador por aquel entonces: «Me dio la mano y me dijo ‘has tomado la decisión correcta’. Años más tarde, cuando nos volvimos a encontrar en la ACB me dio un abrazo y me dijo ‘me alegro de la decisión que tomaste’. Para mí aquello fue una redención enorme».

Ahora, el base considera que su amplia experiencia en una categoría que el Granca no pisa desde hace tres décadas le convierte en un perfil ideal para el proyecto dentro y fuera de la pista: «Me hubiera encantado que hubiese sido en la ACB, pero al final será en la Primera FEB, una liga que conozco muy bien, donde ya me he hecho un nombre después de muchos años. Se lo digo a todo mi entorno: volver a la Isla, con mi gente, para defender el amarillo y, además, con el objetivo tan bonito de ascender es un sueño. Queremos hacer una temporada muy bonita porque el equipo pinta muy bien y tenemos muchísimas ganas de empeza».

El canterano claretiano asegura que la extinta LEB Oro se trata de una competición «muy diferente a la ACB». «Se trampea mucho más y es más complicada de jugar», añade. Además, considera que la confección de la plantilla por parte de Francesc Solana, apostando por jugadores con experiencia en la división de plata, es la mejor manera de afrontar el reto del ascenso. Eso sí, deja claro que el esfuerzo será innegociable: «Por muy buena plantilla que tengas, hay que trabajar cada día durante muchos meses para conseguir el objetivo. No va a ser coser y cantar».

Mañana, partido solidario

Todavía quedan varias semanas para que Christian Díaz se ponga el mono de trabajo con el Gran Canaria, pero mañana vuelve a vestirse de corto con motivo del partido solidario contra la leucemia organizado por su amigo Óscar Alvarado. El evento busca que niños, niñas y familias que conviven con enfermedades oncohematológicas disfruten durante una jornada del baloncesto y de la compañía de numerosos deportistas de varias modalidades.

«El poder compartir momentos con personas que lo están pasando mal, junto a una fundación que se dedica a sacarles una sonrisa a los niños, poner nuestro granito de arena, hacerles pasar una tarde diferente, jugar con ellos, divertirnos y ver felices también a sus padres es el principal motivo del evento. Para mí es un honor. En los años anteriores, por fechas, no me cuadraba y siempre me molestó no poder participar en un proyecto que él (Óscar Alvarado) empezó con tanta ilusión y que ha crecido una barbaridad. Que este sea mi primer año me hace estar contentísimo, con mucho orgullo, con mucho honor y con unas ganas tremendas de que llegue el partido», comentó el base.

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