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CB GRAN CANARIA

Oficial: Fran Guerra pone la guinda al proyecto de un CB Gran Canaria obligado a ascender

Los claretianos abonan poco menos de la cláusula de liberación de 200.000 euros del grancanario con el dinero percibido por la venta de Brussino al Zaragoza y firma por los siguientes tres cursos

Fran Guerra, eufórico, durante un partido de la Copa del Rey celebrado en el Gran Canaria Arena.

Fran Guerra, eufórico, durante un partido de la Copa del Rey celebrado en el Gran Canaria Arena. / DAVID GRAU / ACB PHOTO

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Iván Icígar Salvador

Iván Icígar Salvador

Las Palmas de Gran Canaria

El CB Gran Canaria hace oficial su bomba del mercado. Los claretianos han anunciado el fichaje de Fran Guerra (33 años, 2,14 metros) para convertirse en el referente del equipo en la posición de pívot, donde formará dupla con Luke Fischer. Llega procedente del eterno rival del club, La Laguna Tenerife, donde ha jugado las últimas siete temporadas como suplente de lujo de Gio Shermadini.

En plena búsqueda de cupos tras la salida de Jakub Urbaniak rumbo a la NCAA y con la intención de dotar al equipo de una mayor canariedad, el nombre de Fran Guerra se erigía como un fichaje que, como mínimo, había que intentar. Y, como viene siendo habitual con Francesc Solana, director deportivo del Granca, aquello que se propone suele acabar consiguiéndolo. Ya intentó un intercambio con La Laguna Tenerife por Nico Brussino cuando el argentino quería marcharse de la mano de Jaka Lakovic, aunque los aurinegros no mostraron interés en la operación. Algunas semanas después, los amarillos volvieron a la carga por Guerra y abonaron al Canarias una cantidad cercana a su cláusula de rescisión, algo menos de 200.000 euros, con el dinero obtenido por el traspaso del alero al Casademont Zaragoza. El pívot firma por tres temporadas.

Desde Telde hasta la élite

Fran Guerra se formó en la cantera del Telde, donde completó su etapa de cadete y júnior antes de incorporarse al Estudiantes en 2010. Dos años más tarde, Txus Vidorreta —quien años después lo reclutaría para el Tenerife— le hizo debutar con el primer equipo precisamente ante el conjunto aurinegro. Tras dos temporadas en la entidad estudiantil, en las que apenas disputó 20 encuentros, salió cedido al Lleida en la campaña 2014-15. Allí vivió su primera experiencia en la entonces LEB Oro. Con unos notables promedios de 12,1 puntos y 6,3 rebotes por partido, se ganó la oportunidad de regresar al club madrileño al curso siguiente, aunque volvió a tener un protagonismo prácticamente testimonial.

Entre 2016 y 2019 militó en las filas de tres equipos de la segunda categoría del baloncesto español: Ourense, Melilla y Palma. Durante esa etapa dominó los tableros con autoridad, consolidándose como uno de los mejores interiores de la competición y demostrando estar preparado para dar el salto definitivo a la Liga Endesa. Sus promedios de 16,1, 16,1 y 17,8 créditos de valoración por encuentro en esas tres campañas llamaron la atención de Txus Vidorreta, que volvió a apostar por él para llevarlo de regreso a Canarias, aunque esta vez a la isla vecina. El CB Canarias lo firmó en 2018, pero lo dejó cedido una temporada en Palma.

En el club aurinegro ha vivido la etapa más larga de su carrera. Fue creciendo año tras año hasta convertirse en un suplente de lujo para la torre georgiana Gio Shermadini y en uno de los cupos más cotizados del mercado. Su mejor temporada fue la 2024-25, en la que asumió la titularidad en varios encuentros tras la lesión de su compañero de posición. Firmó unos promedios de 10,2 puntos y 4,3 rebotes por partido, además de completar una sobresaliente Copa del Rey disputada en Gran Canaria, donde los tinerfeños alcanzaron las semifinales y Guerra promedió 20,5 créditos de valoración. Su última campaña, sin embargo, estuvo marcada por las lesiones de tobillo, que le impidieron tener continuidad y mostrar su mejor versión.

Internacional absoluto

Su buen rendimiento con el conjunto aurinegro le ha servido para acudir a varias convocatorias con la selección española para disputar las Ventanas FIBA. Debutó a las órdenes de Sergio Scariolo en febrero de 2021, en un encuentro clasificatorio para el Eurobasket frente a Polonia. El grancanario firmó 4 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias y 8 créditos de valoración, además de anotar el tiro libre que dio la victoria a España.

Guerra también estuvo en la prelista del italiano para el Eurobasket de 2022, torneo en el que España conquistó la medalla de oro, aunque finalmente no entró en la convocatoria definitiva. El pívot grancanario ha sido citado con la selección en 17 ocasiones y se ha convertido en un fijo en las listas de las Ventanas FIBA para cubrir las bajas de los interiores que compiten en la Euroliga o la NBA.

Canariedad para regresar a lo más alto

Fran Guerra es, probablemente, el mejor jugador canario al que podía aspirar el Granca. Ante la escasez de jugadores isleños en la élite del baloncesto nacional —con el asterisco de Santi Aldama en la mejor liga del mundo—, el jugador formado en el Telde se ha consolidado como el principal referente del baloncesto canario en la ACB desde la retirada de Sergio Rodríguez en 2024. Sus convocatorias con la absoluta y sus destacadas actuaciones con La Laguna Tenerife respaldan esa condición.

Desde hace años se reclamaba devolver parte de la canariedad a un conjunto claretiano que había perdido una parte importante de su identidad. Para esta próxima campaña, en la que el objetivo irrenunciable será regresar a la Liga Endesa, el Granca contará con Fran Guerra y Christian Díaz. Ambos pertenecen a la misma generación, mantienen una gran amistad desde hace años y compartieron vestuario en el Ourense durante la temporada 2016-17.

¿Cómo juega?

A estas alturas nadie va a descubrir a Fran Guerra. Es un jugador plenamente consolidado en la élite del baloncesto español y su llegada, siempre que las lesiones le respeten, supone un auténtico lujo para el Gran Canaria de Bruno Savignani. El exaurinegro destaca especialmente en situaciones de pick and roll, cuenta con buenos recursos en el poste bajo y sobresale por su inteligencia táctica y su capacidad para generar juego desde el pase. Gracias a su envergadura y sus 2,14 metros de altura domina el rebote, protege el aro con solvencia y aporta una importante presencia intimidatoria en defensa.

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