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CB GRAN CANARIA

La conexión 'Wildcat' de Jon Axel Gudmundsson y Stephen Curry: pupitre, universidad y éxito en Carolina del Norte

El ahora nuevo base del CB Gran Canaria y la gran leyenda de los Golden State Warriors, que ha conquistado cuatro anillos de campeón de la NBA y ha sido elegido en dos ocasiones como el MVP de la liga, comparten un pasado común que les une de por vida al haber sido dirigidos en sus etapas de formación por Bob McKillop en Davidson College

Jon Axel Gudmundsson posa junto a Stephen Curry tras un partido de Davidson.

Jon Axel Gudmundsson posa junto a Stephen Curry tras un partido de Davidson. / Instagram

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Cristian Gil Fuentes

Cristian Gil Fuentes

Las Palmas de Gran Canaria

Mismo entrenador, misma universidad y registros para la historia en etapa colegial. La nueva plantilla del CB Gran Canaria con la que la entidad claretiana aspira a conseguir el ascenso a la Liga Endesa está cargada de caras nuevas. Lo acontecido el curso pasado obligó a Francesc Solana, el ahora nuevo director deportivo amarillo, a conformar un grupo de jugadores que, junto a la dirección de Bruno Savignani desde el banquillo, sea capaz de volver a la élite. Dentro de esos fichajes —el ejecutivo catalán ha cerrado este verano un total de nueve contrataciones— hay perfiles de todo tipo, pero solo uno de ellos tiene una conexión directa con Stephen Curry, el genial base de los Golden State Warriors que cambió la historia del deporte para siempre por su manera de entender el juego.

El director de juego islandés Jon Axel Gudmundsson, una de esas incorporaciones que ha realizado el cuadro amarillo este verano, nació en un pequeño pueblo de pescadores llamado Grindavík, en el que apenas viven 3.500 habitantes. Allí se formó hasta el punto de convertirse en una de las piezas más importantes del equipo local con apenas 18 años. En pleno despunte adolescente, tenía que tomar una decisión sobre su siguiente paso a nivel formativo y es ahí donde la casualidad se transformó en una oportunidad irrechazable para cruzar su camino con el mítico 30 estadounidense.

Del hielo al calor universitario

Bob McKillop, el técnico de Davidson College, una universidad estadounidense situada en Carolina del Norte, mantenía contacto con el también islandés Fridrick Runarsson, quien no solo había pasado por la selección nacional, sino que conocía perfectamente aquella pequeña localidad pesquera por su paso por el club que estaba instalado allí. Juntos compartieron horas de cancha tras haber participado en algunos campus de entrenamiento en los que coincidieron y fueron forjando una buena relación personal. En una de esas conversaciones que solían tener, Runarsson le habló de un buen jugador que anhelaba ir a Estados Unidos y esas palabras acabaron llevando a Gudmundsson a hacer las maletas.

El base nórdico aterrizó en 2016 en un centro que estaba alejado de los grandes focos de la NCAA pero que, por aquel entonces, ya había formado a uno de los mejores jugadores de la historia del baloncesto: Stephen Curry. Antes de dar el salto a los Warriors y a la NBA, el playmaker norteamericano hizo historia al volver a colocar el nombre de su universidad entre los ocho mejores del campeonato casi cuarenta años después. Además, fue elegido dos veces como mejor jugador de su conferencia, la Southern Conference, y en su último año acabó como el máximo anotador universitario. Sin duda, Steph se coronó como la mayor leyenda de la historia de Davidson, que decidió retirarle su camiseta a finales del año 2022.

Emulación de menos a más

A pesar de que las comparaciones nunca son buenas acompañantes y de que el propio Gudmundsson siempre quiso huir de ellas, el impacto del islandés en el conjunto de Bob McKillop no defraudó. Su paso por la NCAA fue de menos a más, ganándose el respeto de rivales, prensa, compañeros y hasta del propio campeón de la NBA, quien, siempre que su apretada agenda se lo permitía, no se perdía un partido de los Wildcats, sobrenombre con el que se conoce a Davidson. Parte de culpa de ese aumento de responsabilidad la tuvo el propio técnico, del que decía en una entrevista para Eurohoops en 2018 que era «el mejor entrenador que he tenido; sabe cómo aumentar tu confianza. Creo que es un preparador único y nadie trabaja tan duro como él para que su equipo mejore».

Esa mejoría ayudó al vikingo a consagrarse como jugador del año en la Atlantic 10 Conference, la conferencia a la que se mudó el equipo de Carolina del Norte en 2014, para escribir su nombre en los libros de historia de Davidson, como también hiciera Curry antes de enamorar a toda una generación de aficionados en la NBA. Por otro lado, Jon se convirtió en el primer jugador universitario de la historia desde 1993 en alcanzar los 1.500 puntos, 700 rebotes, 500 asistencias, 200 triples y 150 robos en su carrera, un último servicio que le terminó por consagrar.

Un segundo ascenso en la Bahía

Mientras Stephen Curry continuaba cosechando éxitos en la NBA, conquistando cuatro anillos de campeón y dos MVP de la liga —uno de ellos unánime, el primero de la historia de la competición—, hasta convertirse en uno de los mejores de todos los tiempos, Gudmundsson siguió su camino. Su paso por Alemania, Italia y España, donde ha vestido las camisetas del Alicante y del San Pablo Burgos, le ha servido para firmar una trayectoria un tanto nómada que ha combinado con su condición de internacional absoluto por Islandia. Ese camino le ha llevado ahora a Gran Canaria, donde buscará su segundo ascenso a la ACB tras el logrado en tierras burgalesas, precisamente, con Savignani como entrenador en 2025.

Ahora, el islandés intentará triunfar en la Bahía de Las Palmas de Gran Canaria como lo ha hecho, salvando las evidentes distancias, Curry en la Bahía de San Francisco como warrior. Todo sea por llevar al Granca a la tierra prometida y por recordar aquellas comparaciones empezó a ganarse en Davidson como heredero de la leyenda.

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