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Con Estilo propio

Insectos de compañía

En tinta china y madera de pino ha plasmado el artista Raúl del Sol su pasión por la entomología

Una pieza de la colección Metamorfósis.

Una pieza de la colección Metamorfósis.

Desde que era un niño, el artista Raúl del Sol adora, por partes iguales, el mundo de los insectos y el del dibujo. Este madrileño de 36 años, cuya obra se vende en parte en la capital grancanaria, recuerda cómo le "apasionaba, siendo aún pequeño, levantar piedras y descubrir allí debajo a todos aquellos bichitos. Me parecen de siempre criaturas bellísimas", asegura sobre una pasión que desde 2013 se ha convertido en fuente de inspiración de las colecciones del dibujante que, en su obsesión con la naturaleza, ha decidido, además, plasmar sus creaciones en piezas de madera de pino, desde cabezas a platos, listones o muñecas matrioskas, ayudado únicamente de tinta china. "Ni fobias ni repelús a mis modelos... Son seres elaboradísimos", agrega sobre su relación con sus inquietos colaboradores.

Todo comenzó hace aproximadamente dos años, cuando Raúl del Sol empezó a crear sobre un tablón de madera de pino. Inspirado por sus nudos y sus vetas, acabó dibujando en él el ala de una libélula, dejándose llevar por el trazo limpio y el tecnicismo de tatuadores como el ucraniano Ien Levin. Cuenta Del Sol que también toma ideas para sus dibujos "de las láminas de entomología de finales del siglo XIX y principio del XX", aquellas que servían de guía para los científicos cuando la fotografía no se había popularizado. "La obsesión por el detalle y la ausencia de color me han cautivado siempre", explica sobre las obras que componen sus últimas colecciones, bautizadas como Cefalón, Insecta, Entomology y Metamorfosis.

"La frialdad, la distancia y la metamorfosis son rasgos que me fascinan del insecto. La minuciosidad, el sentido de la observación y el culto al detalle son propias del entomólogo, y eso me gusta. La fusión de ambas es lo que intento plasmar en mi trabajo", asegura desde su estudio en Barcelona, donde reside.

Del Sol, cuya obra se puede adquirir en Gula Decó, en la calle Viera y Clavijo, número 23, de la capital grancanaria, ha echado mano al refranero popular español para elaborar algunas de sus últimas piezas. Y también para bautizarlas. En boca cerrada no entran moscas o ...Pon tus barbas a remojar son algunos de los nombres que ha dado a sus piezas, que se pueden descubrir en su web -www.rauldelsol.es-

Raúl, que perfeccionó su técnica como estudiante de Bachillerato Artístico en la rama de Bellas Artes, explica que "dibujar es su hobby", ya que él tiene su trabajo.

"Para dar el salto, incluso internacional, requiero de un poco más de tiempo libre", confiesa sobre una posibilidad que ya le han ofrecido. "He realizado exposiciones individuales y colectivas, pero mayormente pop up, en tiendas de decoración; es más fácil de enseñar al cliente las piezas en su ámbito", añade el también usuario de Instagram -@rauldelsol-, otro soporte donde disfrutar del trabajo de este artista que un día decidió llenar de bichos su mundo. Y de paso el nuestro.

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