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Enología

En la cumbre del vino

Bodegas Bentayga produce vinos en el corazón del Parque Rural del Roque Nublo que cosechan premio tras premio y que se encuentran entre los elaborados a mayor altura de España

Sandra Armas junto a varias barricas de roble francés.

Sandra Armas junto a varias barricas de roble francés. Quique Curbelo

En una ladera donde parece que se detiene el tiempo, dentro del Parque Rural del Nublo, Reserva Mundial de la Biosfera, nos encontramos una de las bodegas con mayor encanto de Gran Canaria. Es además una de las bodegas más altas de España y elabora sus vinos por encima de los mil metros de altitud, incluso sobre los 1.300 en el caso de uno de sus blancos.

Los denominados vinos de altura, muy de moda actualmente con el cambio climático, son vinos peculiares y demandados por los apasionados del sector, que encuentran en ellos caldos que se diferencian gratamente de los vinos que encontramos comúnmente en el mercado. Si a esto le añadimos un terreno volcánico que aporta mineralización a la uva y además se riegan las vides con agua del manantial de la Mina de Tejeda, cuya canalización fue construida en 1501 por orden de los Reyes Católicos, el resultado son unos vinos únicos.

Hablar de Bodegas Bentayga es sinónimo de hablar de la familia Armas, que lleva varias décadas dedicándole todo el cariño y el buen hacer a un proyecto que cada día se hace más fuerte. Sandra Armas, gerente de la empresa e hija de Juan Armas, fundador y alma de la bodega, tiene nuevos proyectos. Además de las visitas guiadas por sus viñedos con una cata de vinos entre sus barriles, que ya ofrecen, quiere ir un poco más allá y proponer una experiencia gastronómica donde los visitantes descubran nuevos sabores que a su vez estén bien maridados.

Entre otros con blancos como el Agala Altitud 1318, ganador este año en la Cata Insular, un vino realiza-do con uvas vijariego, albillo y moscatel y un paso breve por barricas de roble francés que le aportan unos aromas y un agradable tránsito en boca. También cabe destacar su tinto joven y su tinto barrica. Pero quizás entre todos ellos debería tener especial mención su tinto crianza de 2012 (12 meses en barrica y 12 meses en botella), de los pocos vi-nos con crianza de Canarias y del que solo embotellaron 2.500 unidades (otro de los proyectos es la salida a mercado de su aceite de oliva virgen extra).

Dulcelena, como su nombre indica, es un vino dulce ideal para postres del que solo cuentan con 450 botellas. Bodegas Bentayga aguarda con sus privilegiadas vistas a Roque Bentayga entre barricas de roble francés para degustar las joyas de los Armas.

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