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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Arte

Lady Roberta

"Definir términos me parece cada vez más una prisión que otra cosa", argumenta la artista Roberta Marrero sobre su obra gráfica, exhibida en el londinense Victoria & Albert Museum y la Biblioteca Nacional de París

La artista grancanaria Roberta Marrero, fotografiada por Mista Studio. Mista Studio

A la artista plástica Roberta Marrero le sonríe su actividad profesional, cuya producción llamó la atención de los comisarios de la exposición David Bowie is en el Victoria & Albert Museum de Londres este año, donde contaron con piezas suyas, y también en Piaf, una muestra que celebra el centenario del nacimiento de la cantante Edith Piaf y se exhibió hasta agosto en la Biblioteca Nacional de París, también con obras de Marrero. Lady Roberta, como la bautizó la revista de moda y arte transgénero Candy Magazine, revisita en sus dibujos a dictadores, personajes Disney y la imaginería gay. "Hay tantas maneras de hacer las cosas como personas y eso es lo maravilloso de la condición humana: la riqueza de maneras de ser, vestir, pensar?", añade Marrero mientras ultima otro proyecto, éste personal, que la ha traído de regreso a España tras una larga temporada residiendo en Copenhague (Dinamarca).

"Mis referentes están muy claros porque son muy visibles", explica ella sobre su obra plástica. "Me inspiro tanto en lo que me gusta como en lo que no me gusta, y a todo le doy la vuelta convirtiéndolo en otra cosa, alterando el mensaje primigenio. Así, una imagen de una película de Disney se convierte en una crítica al amor romántico o en un anuncio de Nike y una foto de Franco o Hitler acabo desarrollando una alegoría antifascista. Ahora mismo porque cada vez los términos me parecen más una prisión que otra cosa, no definiría mi arte de ningún modo", añade sobre el sentido de sus creaciones.

La relación con el arte de esta creadora grancanaria empieza en su infancia. "Mi madre siempre me dijo que aprendí a dibujar antes que a escribir. Cuando acabé la EGB me metí en la Escuela de Artes Aplicadas de Las Palmas de Gran Canaria, donde estudié diseño gráfico y publicitario, así que siempre ha estado ahí. Aunque me haya dedicado a otras cosas, como ser actriz o escribir, en realidad ser artista plástica es mi vocación y es lo que me apetece hacer cada día", añade esta dibujante que ha destacado por huir de "lo masivo, lo que casi todo el mundo conoce", dice, para centrarse "en las sensibilidades o miradas alternativas, por llamarlas de alguna manera". Marrero desmarca sus obras de las modas imperantes para darle "mayor importancia a las maneras de ejecutarlas".

"Como DJ, por ejemplo, una actividad que desarrollé durante mucho tiempo, mezclé rock con pop y música disco, pero eso es una cosa que hacía ya otra gente; yo no había inventado nada", recuerda sobre una época que la llevó a pinchar en pubs y discotecas de Canarias y la Península, además de participar en distintos proyectos cinematográficos.

Desde este verano ha sido fichada por la galería La Fiambrera, de Madrid, "una sala que llevan Maite y Ruth", explica, "dos chicas muy inteligentes que ya están dando mucho que hablar con sus exposiciones y su catálogo de artistas".

Asimismo, la estrategia en las redes de la dibujante canaria ha sido importante para promocionar y difundir su obra. "Hoy en día internet es un arma muy potente para los artistas y es casi una obligación tener una tienda online -www.iamgod.eu-. No sólo es necesaria para vender sino también para darte a conocer. Subes algo a internet y lo ve gente de todo el mundo, y eso es casi mágico". Esa presencia web, de hecho, propició que Ediciones Hidroavión haya publicado un libro recopilatorio con el trabajo de Roberta Marrero sobre dictaduras políticas llamado precisamente Dictadores, que ya va por la segunda edición.

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