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La Provincia - Diario de Las Palmas

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La escapada de Mila Álvarez Sosa

Entre el cielo y las catacumbas

La egiptóloga palmera nos guía por Los Llanos de Aridane con paradas ocasionales en tumbas milenarias

Mila Álvarez Sosa, en el Museo Benahoarita de La Palma. Mónica Rodríguez Medina

El misterio egipcio inundó su curiosidad como un Nilo desbordado. Y todo comenzó en los textos bíblicos, lo que ya anticipaba que la palmera Milagros Álvarez Sosa estaba destinada a tener un ojo en el presente y otro en las catacumbas del pasado. "La pasión empezó desde niña. Desgasté una Biblia grande que tenía mi madre pasando las láminas que ilustraban los hechos bíblicos ocurridos en Egipto", explica. Y en su primer viaje a la tierra de los faraones "ese enamoramiento se convirtió en matrimonio".

A Mila también la encontramos hoy entre momias, aunque no en Egipto, sino en La Palma. La arqueóloga nos invita a pasar al interior del Museo Benahoarita. "Aquí el visitante se introduce en la historia, geografía y arqueología de la isla. También podrá conocer aspectos de la vida de los benahoaritas, nombre con que se conocía a los indígenas. Las piezas cerámicas son de una belleza y buen gusto que hablan del buen hacer de los palmeros de hoy", dice justo antes de echar a revolotear unas risas.

Esta palmera ha desvelado secretos pretéritos ocultos bajo la arena del tiempo. "Es emocionante. Piensas que son momentos extraordinarios en tu vida y que, sin duda, superan la ficción. Recuerdo cuando nos metimos en el túnel que desembocó en la tumba de May y mi colega y yo pudimos leer quién era y lo que había hecho en su vida? Nos sentimos orgullosas porque traíamos a este mundo a alguien que había vivido hacía 3.000 años. La sensación es que estaba dando a luz", y vuelve a reír agitando levemente el aire espeso de alguna cripta.

La mirada de Mila se ha habituado a las profundidades, a la oscuridad que reina bajo tierra, a las criptas milenarias. Sin embargo, no pierde de vista lo que sucede mucho más allá, lo suficiente para saber y pregonar: "Como el cielo de mi isla no hay otro en el mundo". Y lo dice alguien que conoce bien la noche del desierto. Pero La Palma le tira, y dentro de ella su ciudad de nacimiento, Los Llanos de Aridane. "Lo que me fascina es su entorno paisajístico. Ubicada en un imponente valle de plataneras, protegido por las montañas y esos altos riscos de la Caldera de Taburiente. Estás en una población agrícola, con todo el atractivo que eso supone, y además a tiro de piedra del monte y del mar, porque en el valle están algunas de las mejores playas de la isla. Los Llanos es el lugar idóneo para hospedar al viajero que visita La Palma", garantiza.

También escribe para desencriptar lo encriptado y resolver jeroglíficos. "El libro Momias, el secreto de la vida eterna, ofrece al lector, joven o adulto, una forma original y entretenida de adentrarse en la historia de una de las grandes civilizaciones de la antigüedad, Egipto y de la historia de Canarias antes de la conquista. He diseñado un libro que rompe el esquema tradicional. Está repleto de imágenes que relacionan diferentes materias: historia, arqueología, geografía, arte y literatura. Este primer libro trata sobre las momias y se disipan dudas sobre la posible relación de las momias canarias con las egipcias", apunta antes de despedirse y sumergirse en alguna pirámide o catacumba.

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