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Mercuanálisis

"Quiero hablar de cultura"

"Muchos de los protagonistas del documental 'Paris is burning', de cuya cultura drag sacó Madonna la estética y el baile de su famoso 'Vogue', dicen qeu fue un placer que la reina del pop introdujera y popularizara lo que ellos crearon, aunque muchos otros creen que la reina del popo se aprovechó de ellos"

Cartel del documental.

Cartel del documental.

uchos dirán al leer el título de este mes: ¿Qué? ¿Se está quemando la ciudad de la moda? o ¿Quién es ese diseñador en llamas? Pues no, señores y señoras. Después de un año y medio me suelto la melena y no hago caso a nadie, me salto el guión, sin escuchar a mi editor ni a mi director. Este mes no quiero hablar de nadie en concreto y de ninguna firma en particular. Quiero hablar de cultura, de cuando el arte y la moda se derivan en el baile. Como siempre, mi intención en todos los artículos es que conozcáis mis puntos de vistas, mis gustos; y os quiero introducir en el mundo afroamericano. El mundo transexual, drag y queer. Lo que viene siendo amor al arte. Bienvenidos al fantástico mundo del voguing , bienvenidos al NY de los 80.

Muchos conoceréis este estilismo y particular baile por el famoso vídeo de Madonna de Vogue. Muchos de los protagonistas me cuentan que fue un placer que la reina del pop introdujera y popularizara lo que ellos crearon, aunque muchos otros dicen que la reina del pop se aprovechó de ellos. Ella se encumbró a la fama y ellos se quedaron donde mismo estaban: en las calles y sin un dólar. La película documental Paris is burning está considerada como una extraordinaria muestra del final de lo llamado Edad Dorada de los bailes drag en Nueva York, además de una delicada explosión de los conflictos que derivan de la raza, la clase social y el género en Norteamérica.

Todos los protagonistas sufrieron bullying , algo que nos ha afectado a muchos (me incluyo), que por desgracia es un tema que está muy a la orden del día. Unos fueron expulsados de sus casas por la actitud homófoba de sus padres; otros tuvieron que ser trabajadores sexuales para poder salir adelante y otros robaban para alimentarse. Todo eso fue una realidad: ellos salieron adelante gracias a estos concursos y a hacerse guetos, organizar quedadas y divertirse de la mejor manera que sabían. La película muestra cómo eran apasionados de la moda e iban a ver escaparates de las tiendas más lujosas de Nueva York y contaban que desearían tener dinero para comprarse esas maravillas. Había muchas casas; cada casa tenía al líder, al que se llamaba la madre ( The mother of the house) y era el encargado de elegir quién podría entrar a la casa. Los concursos eran desfiles de moda que mezclaban con baile y sobre todo con mucha actitud. Tenían temáticas: eran verdaderamente emotivos y fascinantes.

Los nombres de las casas siempre llevaban su parte de fashion: estaba la casa Sant Laurent, Ninja, Xtravaganza y Labeija, entre muchas otras (solo he citado las más conocidas).

Yo he tenido la gran suerte de ser parte de la vida de muchos de ellos, sobre todo de los de la casa Xtravangaza. Carmen Xtravangaza, una de las protagonistas de esta trama, tengo el orgullo de decir que es amiga mía hace ya bastantes años. Nació en Cádiz y se fue a muy temprana edad a vivir a la ciudad de los rascacielos, donde empezó su cambio de género. Carmen y yo nos conocimos en Ibiza hace unos ocho años, donde compartimos escenario y hasta el día a día en la isla blanca. Ella me contó muchas anécdotas de su epoca dorada en NYC, en la nightlife eran autenticas estrellas, no hacían cola en los clubes de moda y eran muy respetados. Cuando me aventuré a irme a vivir a Nueva York, mi compañera de piso era de la casa Xtravaganza y el padre de la casa ( Jose Xtravaganza) venía mucho a vernos y nos contaba muchas historias de esa época. En realidad, odia a Madonna. Siente que le robó algo que era sólo de ellos, de todas formas es una pena que se haya perdido todo eso.

De todas las luces que se apagaron en el documental seminal del baile drag, Paris is burning, una fue la de la pequeña transexual Venus Xtravaganza, la que el público podía predecir.

Era el personaje más vulnerable de la película, que aspiraba a ser una chica consentida, rica y blanca y que se prostituyó en los años ochenta en el centro de Manhattan para financiarse un cambio de sexo. Antes de que acabara la película, encontraron a Venus ahorcada debajo de una cama de hotel. Ella como tantas otras de esa profesión han sufrido cosas parecidas. Triste pero cierto. Los drag se pueden rastrear hasta el Harlem de los años veinte.

Este producto de una clase baja gay, no-blanca, llegó a alcanzar el interés de alumnos de Yale, ejecutivos de Wall Street y modelos de pasarela, y logró que el estreno cinematográfico de Paris is burning en 1991 llevara a esta subcultura a una audiencia más amplia. Ah, y damos las gracias a Jennie Livingston, su directora, que con nada consiguió crear esta gran obra.

¡Mercubesos! n

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