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Mallorca ´se come´ a un canario

El chef tinerfeño Jonay Hernández ofrece en su restaurante Flor de Sal, en Camp de Mar, recetas de la cocina canaria conjugadas con el producto local

Mallorca ´se come´ a un canario

Mallorca ´se come´ a un canario

En una recóndita cala de Camp de Mar, en la isla de Mallorca, donde se puede disfrutar de una inolvidable puesta de sol, se localiza un extraordinario restaurante de cocina canaria, Flor de Sal, que dirige desde sus fogones el tinerfeño Jonay Hernández.

Jonay Hernández nació hace 36 años en Puerto de la Cruz; sus primeros pasos profesionales fueron en la cadena de hoteles Meliá, donde pronto vieron su potencial y le propusieron un plan de desarrollo profesional que después de varios destinos se asentó en la isla de Mallorca.

Su inquietud profesional lo ha llevado a seguir formándose en las mejores escuelas nacionales, como corroboran su máster en el Basque Culinary Center o sus títulos en la escuela de cocina al vacío de Tony Botella.

Pero desde hace ocho años trabaja como Executive chef de la compañía hotelera Cabau, que cuenta con tres hoteles en Canarias. Sin embargo, es en una pequeña cala mallorquina donde Hernández desarrolla, a través de Flor de Sal, toda su creatividad gastronómica con recetas canarias, que conjugan perfectamente con los productos más destacados de la zona. Sirva como ejemplo su taco de carne de cabra vieja mallorquina o su sancocho canario con pescado local.

En el restaurante cuidan hasta el mínimo detalle: su vajilla hecha a mano por una artesana local tiene estilo y personalidad propia, incluso un punto divertido en los postres donde el chef saca su lado más arriesgado.

Merece ser destacado también el servicio de sala que sorprende por su profesionalidad y buen trato. Pero para terminar de enamorarnos debemos ir a cenar a la hora de la caída del sol para disfrutar desde su terraza de una puesta de sol que te costará olvidar y es que por todo esto y mucho más a Jonay Hernández le llueven nuevos proyectos y algunos de ellos verán la luz próximamente.

"Tollos, papas, gofios, mojos... Si con estas palabras has podido oler Tenerife, entenderás a la perfección el amor que Jonay siente hacia su isla y sus costumbres", explican en la web del restaurante sobre este enamorado de Tenerife en particular y de la gastronomía en general, y en mayúsculas. "Siento debilidad por las miles de papas que sólo se encuentran en Canarias; por el queso que no sabría igual sin ese vino que le acompaña; por los platos de cuchara, la ropa vieja, la sopa verde, el rancho canario, el potaje de berros; por los gofios, el mojo y los famosos plátanos, que tienen mucha verdad y poco mito", explica este joven chef. Jonay es culé, perfeccionista, temperamental, exigente como pocos, defensor de la comida sana y ecológica y ansioso por que su hijo aborrezca los biberones para empezar a educar un nuevo paladar, moldeable y sin prejuicios. Cuando sale de la cocina opta por subirse a una bicicleta o disfrutar bajo el agua practicando submarinismo.

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