Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La niña que jugó en el barro

Las vajillas artesanales de la ceramista grancanaria Radha Andaluz, cada vez más solicitadas por chefs de las Islas, inspiran las propuestas gastronómicas de cuatro jóvenes cocineros del Archipiélago que han aceptado el reto de ´Con Estilo´ para crear recetas exclusivas que tomasen como referencia piezas diseñadas por la prometedora artista

La niña que jugó en el barro

La niña que jugó en el barro Quique Curbelo.

Las cerámicas artesanales de Radha Andaluz son a la gastronomía como las flores a un bello jardín porque, sin ellas, el jardín seguiría existiendo pero no luciría en su máximo esplendor. Las obras de la creadora grancanaria se convierten en una extensión de las propuestas culinarias de los chefs en la sala, imprescindibles para potenciar hasta lo sublime la emocionante experiencia gustativa de los comensales. Radha ha estado vinculada al arte desde pequeña. De su madre dice haber heredado "el arte por la fotografía y la escritura" y de su padre, añade, le viene "el amor por la cerámica". De hecho, ya jugaba de niña alrededor de las esculturas de su padre. Su proyecto personal se materializó hace unos años con el nombre de Radhazul pero es ahora cuando da rienda suelta a toda la pasión, imaginación e inspiración que lleva dentro. Sobre sus piezas, realizadas íntegramente a mano, explica que "no se trata de objetos" sino de "experiencias que invitan al deleite de los sentidos, empezando por el visual y continuando por el táctil, que dan alma a la rutina". Para sus vajillas y el resto de los objetos que elabora reconoce que se inspira "en la naturaleza". Andaluz tiene el don de interpretar con cerámica "el mar, los volcanes, las rocas o cualquier otro elemento que consiga emocionarme", dice esta joven capaz de plasmar, por ejemplo, las raíces de un árbol centenario en una vajilla deseada por cualquier cocinero que se precie. Su buen hacer va más allá y conversando con cocineros y clientes consigue traducir en vajillas ´a la carta´ las ideas que los profesionales le transmiten, alcanzando ese punto de partida en común donde ella se encuentre cómoda creando y, a la vez, satisfaga las necesidades de los cada vez más y más chefs que requieren sus servicios. El trabajo de la ceramista ya ha cruzado fronteras y sus piezas viajan por medio mundo: estuvieron presentes en enero de este año en la primera participación de Gran Canaria en la cita gastronómica más importante del mundo, Madrid Fusión, donde los chefs Germán Ortega y Alexis Álvarez, de los restaurantes Aquarela y Los Guayres, respectivamente, presentaron sus creaciones en las vajillas de Radha, y hace unas semanas sus platos viajaron a la sede de la ONU en Ginebra para deleite de 30 embajadores hispano hablantes. En diciembre, además, participará en la feria gastronómica de Hamburgo. Y es que el arte de la grancanaria Radha no tiene -ni entiende de- fronteras.

Compartir el artículo

stats