Al cumplirse 20 años de su muerte, el Centro Cultural de la Caja de Canarias (Cicca) expone, tras una profunda labor de recopilación, un elenco de 172 obras del creador del mito más folclórico de la caricatura isleña, que ponen de relieve la trascendencia artística de Eduardo Millares con el título de Más allá de Cho-Juaá. Desde hoy y hasta el 18 de febrero, el interesado podrá realizar un viaje retrospectivo de casi medio siglo a través de su obra, que se hilvana a través de ocho temáticas clave.

"Con esta exposición se demuestra la polivalencia de Eduardo Millares", comenta Franck González, uno de los dos comisarios de la exposición, quien explica cómo la figura de Cho-Juaá tan sólo es el cogollo de su obra, y que alrededor crece todo un universo pictórico que toca los temas con los que Millares fue de la mano a lo largo de su vida.

Por su parte, la también comisaria María de los Reyes Hernández Socorro destaca la ardua labor de recopilación realizada en estrecha colaboración con los hijos del artista. "Este trabajo de recogida y selección de las obras de la exposición dan cuenta del bagaje cultural y de conocimientos que Eduardo tenía del arte y su historia".

El compendio de obras que aquí ven la luz se estructura en ocho áreas temáticas, que comienzan con la llamada Pre Cho-Juaá - de 1940 a 1957-, en la que aún firmaba con su nombre real, y continúan con las áreas Oficio de mujer y Otras miradas a la Historia del arte. En la primera se recoge la perspectiva que del sexo opuesto tenía la creación del autor. La segunda desvela un grupo de obras ocultas que reflejan ese conocimiento del arte citado por Hernández.

La planta baja de la muestra se completa con las áreas Autoridad y Libertad y Los Finaos. Mientras aquella recoge las piezas más rebeldes y de temática política, Los Finaos se revela como la parte más íntima del autor, la que describe su particular visión de la muerte.

Otras tres secciones componen la segunda planta, quizás con el contenido más reconocible por el gran público. Empezando por la que incluye las caricaturas de Cho-Juaá, Marisalito, Casildita y Fefa -sin olvidar al loro Cloeto-, denominada Aires Populares. En estrecha relación con esta, el área Isla de Borrachera acoge unos cuadros que retratan unos personajes sumergidos en la más absoluta penuria económica. Retrato y Caricatura cierra la muestra a través de las aportaciones de Millares al humor gráfico, tanto desde la Agrupación Vanguardista Hispana, como desde las tiras cómicas de El Conduto, que publicó en prensa en sus inicios como caricaturista.

Facetas nuevas

En el piso superior un muestrario más familiar, con esos personajes folclóricos símbolos contemporáneos de lo "típicamente canario", integrantes de lujo de esos tenderetes a base de timple y "carajillo", cigarro en boca, y de esos retratos de familias recién sacadas de lo más profundo de la geografía del Archipiélago.

Sin embargo, el objeto de Más allá de Cho-Juaá es precisamente el de escarbar en la cara oculta del Eduardo caricaturista y extraer de sus entrañas creativas nuevas variantes, matices e influencias, que revelan la amplitud de miras de uno de los referentes del Vanguardismo canario, inspirador de dibujantes de la talla de Mingote, Forges o Máximo.