De productor videográfico y músico a escritor con una frecuencia editorial que se ha cobrado dos publicaciones ligadas a la música en Canarias en dos años. Alejandro Ramos (Las Palmas de Gran Canaria, 1965) cierra 2011 con un nuevo proyecto literario en la calle, esta vez en un terreno que conoce bien y al que ha dedicado su vida profesional: el videoclip. Si el pasado año ponía en circulación el libro La discografía canaria del siglo XX, en este 2011 que se acaba, se retrata con El videoclip en Canarias, publicación que se presenta hoy en el Club LA PROVINCIA, en León y Castillo 39, a las 20.00 horas.

Esta Autobiografía profesional de un mal estudiante es un relato de una industria cuyo argumentario se vertebra en las más de 80 producciones videográficas que Ramos ha realizado desde 1988 hasta 2011, del clip de Gernika Arde, de III República, a Cautivo de mi sombra, de Miguel Cedrés, el primero y el último en su cosecha.

El autor asegura que el fundamento de este proyecto editorial, publicado por el sello tinerfeño Los 80 pasan factura, es el mismo que presidía su debut literario: "Compartir experiencias que pueden ser muy nutritivas para el lector hambriento de cultura underground ante el vacío que hasta hoy ha hecho invisible nuestra propia movida".

Los 25 años de experiencia de Ramos en el campo audiovisual dan para mucho, y su cámara ha sido testigo de los primeros pasos de artistas considerados en la actualidad como históricos en la música moderna en Canarias, y de otros cuya impronta ayudó a impulsar y vertebrar una escena musical que se agotó con la misma inercia que apareció.

"Canarias era un desierto audiovisual a mediados de los 80. El mundo analógico era carísimo y montar un pequeño estudio podía significar una inversión de diez millones de pesetas tirando por lo bajo". Este es el punto de partida de la historia de una industria que nació de "forma espontánea", según el autor, para vehicular y dar promoción con este formato a la escena musical de entonces.

Y fue un proyecto discográfico, El cuarto de los huéspedes, producido por Ramos, que reunía lo más selecto de la movida grancanaria de finales de los 80, con bandas como Los Dalton, III República, Los Gallos e Imagen Sagrada, el que motivó a Alejandro Ramos a grabar, con escasos medios, los primeros clips de la historia que ahora cuenta.