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Por un derecho universal

Muchas veces oímos que la libertad es una fantasía ilusoria, cuando en realidad la lista de libertades es interminable: libertad de asociación, de comercio, de culto, de expresión, etc. Una de estas es la libertad de sufragio, la cual fue negada a las mujeres de todo el mundo hasta bien entrado el siglo XX. En el caso del Reino Unido, se reconoció al finalizar la Primera Guerra Mundial, pero lo fundamental es recordar que el derecho al voto femenino no fue concedido donosamente por las autoridades políticas, sino que fue el resultado de una infatigable lucha por parte de las mujeres que arriesgaron incluso sus vidas. Y es en esta época en la que está ambientada este cómic. Aunque el personaje de la protagonista es ficticio, es destacable la verosimilitud y precisión histórica de esta obra. La recreación de la sociedad de las postrimerías de la era eduardiana es admirable, desde las ropas hasta la arquitectura, pasando por las cocinas y las cárceles con un detallismo asombroso. De hecho el cómic termina con una lista de anotaciones en la que vemos la labor de documentación que realizó la guionista para lograr el mayor realismo. Sally Heathcote, Sufragista es una obra que combina el academicismo de Mary M. Talbot, con la belleza de las ilustraciones de Bryan Talbot y Kate Charlesworth sobre la larga lucha de las mujeres por conseguir lo que por derecho les pertenece.

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