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música

Juan Hidalgo y algo más

El artista vinculado a las vanguardias internacionales de la última mitad del XX recibe en el Festival de Música de Canarias un homenaje con el reestreno de 'Tal vez/Perhaps (in memoriam Charles Yves)'

Ferrer, Juan Hidalgo y Marchetti, de izquierda a derecha, con Cage (sentado), en el Teatro Albéniz (Madrid 1991).

Ferrer, Juan Hidalgo y Marchetti, de izquierda a derecha, con Cage (sentado), en el Teatro Albéniz (Madrid 1991). LP

El Festival Internacional de Música de Canarias, en su 33ª edición, hace un homenaje al creador canario Juan Hidalgo (Las Palmas de Gran Canaria 1927), recientemente galardonado con el Premio Nacional de las Artes Plásticas 2016. El maestro Arturo Tamayo ha incluido en el repertorio para ser interpretado por la Orquesta Sinfónica de Tenerife, el reestreno de la obra Tal vez /Perhaps (In memoriam Charles Yves). Se trata de una obra sinfónica finalizada en 1998 y cuyo estreno mundial tuvo lugar en el propio Festival en su edición del año 2000. Los conciertos están programados para los días 2 de febrero en el Auditorio Alfredo Kraus (Gran Canaria) y 3 de febrero en Los Jameos del Agua (Lanzarote). La ocasión requiere revisitar la faceta musical del creador, y punto de partida de su prolífica manifestación artística, también de celebración por la exposición Del CAAM a Juan Hidalgo, cuya inauguración está prevista para el próximo miércoles 11 de enero.

Mi admiración por Juan Hidalgo se remonta a principios de los años setenta. Atraído por las vanguardias en música, arquitectura y artes en general me sorprendí al conocer la existencia de un compositor canario que estuvo vinculado de forma presencial y activa a los movimientos experimentales que se produjeron tras la Segunda Guerra Mundial. La relevancia de lo sucedido durante estos años ha sido y es un punto de referencia en el conocimiento y en la práctica de las disciplinas actuales vinculadas a la creación artística. Si bien a principios del siglo XX los creadores hicieron un increíble esfuerzo por buscar lo esencial, lo propio de cada disciplina artística, a mediados del pasado siglo la generación más joven de compositores europeos que surgió tras la guerra fue la que experimentó reacción más virulenta contra su herencia cultural. Privados prácticamente de recursos, consideraron necesario crear un nuevo tipo de música que fuera distinta a cualquier otra existente. Motivados por el deseo de reconciliar las revoluciones técnicas de la era postonal con los fundamentos estéticos heredados de un lenguaje musical anterior, se aventuran en el serialismo integral. Pierre Boulez (Montbrison, 1925-Baden-Baden, 2016) en Francia lidera este movimiento junto a Karlheinz Stockhausen (Mödrath, 1928-Kürten, 2007) en Alemania. Pero fue Oliver Messiaen (Aviñón, 1908-Clichy, 1992) quien ejerció una influencia crítica sobre los jóvenes serialistas europeos, muchos de los cuales estudiaron con él.

En Estados Unidos, sin embargo, se desarrolla significativamente la indeterminación o utilización intencionada del azar en la composición, y/o interpretación. John Cage (Los Ángeles, 1912-Manhattan, 1992) recoge el testigo de músicos anteriores como Charles Yves y Henry Cowell que ya habían introducido ocasional y limitadamente elementos indeterminados en sus obras a principios del siglo XX. Es importante esta mención por la influencia que ejerció Cage sobre la trayectoria de Juan Hidalgo. Otras vías de investigación se desarrollan a lo largo de toda la década de los cincuenta: música concreta, música estocástica, música textural, microtonalidad, música electrónica o electroacústica, etc, siempre enfocados a la búsqueda de un nuevo lenguaje musical en torno a la forma, al tiempo, a la textura y también al espacio. Podemos decir que existe una fecha que sirve de punto de partida: 1952, fecha en la que Pierre Boulez escribe su famoso ensayo titulado Schönberg ha muerto poco después de la muerte de compositor vienés creador del dodecafonismo.

Una vanguardia en ebullición

En el preciso momento histórico en que se fragua este apasionante panorama creativo se involucra Juan Hidalgo, que participa con sus creaciones y se relaciona activamente con importantes intelectuales, protagonistas de la música de la segunda mitad de siglo XX. En los cursos de composición musical que impartía Bruno Maderna en Milán, Juan Hidalgo conoce en 1956 a Walter Marchetti (Canosa di Puglia, 1931-Milán, 2015) con el que forma desde entonces un equipo de trabajo e investigación. Ambos compositores acudieron en 1957 al XII Internationale Ferienkurse Für Neue Musik que se celebraban en Darmstadt, donde se reunían los más destacados compositores seriales, presentando una obra cada uno. Ukanga es la composición serial-estructural para cinco grupos de cámara presentada por Juan Hidalgo que se convierte en el primer compositor español que toma parte en dicho festival. Un año más tarde regresa a Darmstadt con Caurga. En esta ocasión conocen a John Cage, quien con sus propuestas sobre música aleatoria e indeterminada les motiva a probar lo musical en otros lenguajes no necesariamente sonoros. Críticos desde entonces con la rutina musical y los músicos de oficio, estrena Ciu Music Quartet y Offenes Trio con la participación de John Cage, Leopoldo La Rosa y Walter Marchetti en la Rotonda dei Pellegrini , Milán un 21 de enero. Seguidamente organiza con Walter, Felo Monzón y Manolo Millares un festival de música contemporánea en Las Palmas de Gran Canaria: Siete días de nueva música.

En 1960 ambos compositores se instalan en Barcelona, donde organizan Música Abierta para el Club 21, una sociedad de conciertos de música contemporánea en cuyo marco se celebra un concierto de David Tudor (Filadelfia,1926- Nueva York 1996). Pianista y compositor del que Juan tiene un inolvidable recuerdo. Recordemos que fue el pianista que estrenó la famosísima pieza 4´33´´ de John Cage. A este comprometido músico le dedica A letter For David Tudor (Paris 1961), una "composición musical para un pianista, piano y cuantos objetos sean necesarios". De esa misma época es la composición Forben que Juan le dedica a su amigo Benjamín Patterson.

En 1961 trabajó en París en el Service de la Recherche de la Radio Televisión Francesa (ORTF) bajo la dirección de Pierre Schaefer. Durante ese periodo compone Etude de Stage, primer trabajo de música concreta producido por un compositor español. Como decía Tomás Marco en La Historia de la Música Española (Alianza Ed., Tomo 6, pág 210), "también se acerca como pionero español al mundo de la electroacústica con una obra hecha en París en un momento que realizar algo semejante resultaba en España totalmente imposible". Poco después realizaría Música en cinta, una partitura compuesta para cinta magnétofónica (París 1961).

El encuentro y la amistad de Juan Hidalgo y Walter Marchetti con John Cage fue decisivo en la nueva deriva que tomarían a partir de entonces. Durante los años 1962-63 y principios del 64 abandonan progresivamente la investigación musical de tipo tradicional para dedicarse al hecho musical como búsqueda de un lenguaje no exclusivamente sonoro. Fue un periodo Pre-Zaj. Juan Hidalgo participa por aquél entonces en el Festival Experimental Music Concert organizado por Y. Xenakis en el Sogestu Kai-Kan Hall de Tokio con Ukanga. Hidalgo de siente atraído por la cultura oriental y pasa casi tres años dedicado al estudio del chino, del japonés y de la cultura del extremo oriente en el Isme (Instituto para el Medio y Extremo Oriente) de Milán y Roma y compone Ja-u-la (Jaula, en inglés Cage) una música automática para ocho instrumentos basada en tres lecturas diversas de un poema de Wang Wei. Destacan también sus composiciones anteriores como Roma dos pianos (Roma 1963) y El recorrido japonés (Texto-Partitura, Obra gráfica) (1963)

ZAJ comienza su andadura

Es precisamente en este año 1964 cuando junto a Walter Marchetti y Ramón Barce da vida "en el temporal" a ZAJ con el Primer Traslado ZAJ por las calles y plazas de Madrid (primera acción del grupo) y unos días más tarde realizan el Primer Concierto ZAJ en el Colegio Mayor Menéndez y Pelayo de la Ciudad Universitaria de Madrid. ZAJ se presenta como un grupo de vanguardia, que desarrolló una actividad, de alguna forma paralela a la del grupo internacional Fluxus pero con un sello propio y original que tiene la influencia del neodadaísmo pero también de la cultura zen, así como del pensamiento del compositor John Cage. Los tres miembros son músicos y las actividades que realizan son definidas como "conciertos". No obstante, el impulso vanguardista que se da en ese momento afecta tanto a la música como a la literatura y a las artes plásticas cuyas iniciativas entran en contacto. De alguna manera recogen el testigo de artistas como Marcel Duchamp, uno de los principales valedores de la creación artística como resultado de un puro ejercicio de la voluntad, sin necesidad estricta de formación, preparación o talento. Exaltó el valor de lo coyuntural, lo fugaz y lo contemporáneo. En 1920 vio la luz por primera vez el alter ego de Duchamp, Rose Sélavy. La elección del nombre se debe a que Rose le pareció el nombre más bobalicón de la época, y Sélavy un calambur de c'est la vie. Más tarde escribiría este apodo como Rrose Sélavy. Inspirado en esta creación del genio francés, Juan Hidalgo, años más tarde, le dedicaría algunas de sus más célebres composiciones.

En 1964, Hidalgo no deja de componer y realiza cuatro piezas Armandia 1 (para un piano de cola y 3 pianistas), Armandia 2 (para 1 piano de cola y 4 pianistas), Armandia 3 (para 2 pianos de cola y 6 pianistas), Armandia 4 (para 2 pianos de cola y 8 pianistas). Cada una de duración libre.

En 1965 se desarrolla el Primer Festival ZAJ. Diferentes espacios albergan las actividades programadas. El Colegio Mayor Menéndez y Pelayo, Concierto Postal, Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicaciones, Concierto-party en el taller jardín de Martín Chirino y por último: Viaje a Almorox (un viaje musical) en el que "cada participante podrá ejecutar todas las obras propias o extrañas que desee durante las 11 horas y 45 minutos de duración de este viaje musical".

A partir de 1966, ZAJ se consolida como una apuesta inteligente por la vanguardia y su tradición en el arte y la cultura. Su exquisita puesta en escena y la seriedad de las propuestas hace que adquiera fama internacional. Tras la presentación de su etcétera ZAJ y su Segundo Festival ZAJ Se desplazan a Argel, ciudad de la que Juan tiene un imborrable recuerdo que le lleva a escribir el libro Viaje a Argel.

Acciones, performances, conciertos ZAJ tienen acogida en Londres y en diversas ciudades alemanas según el itinerario de la Primera Tournée ZAJ. Nuevamente en España, organizan en Barcelona el Tercer Festival ZAJ. En años sucesivos, los conciertos y acciones se realizan en ciudades principalmente de Italia, Alemania, Francia y España. Cabe destacar las Cinco acciones fotográficas: Flor y mujer, Flor y hombre, La barroca triste, La barroca alegre y Dos flores eróticas para la exposición Prospect 69 de Düsseldorf.

Durante el año 1972, dan el salto al continente americano y en la VIII Temporada de Música Nova 72 en Santos, Brasil, se interpreta: 6 minutos para 2 intérpretes y 3 posiciones de contacto corporal. Posteriormente se une a ZAJ Esther Ferrer y realizan un larga Tournée ZAJ por Estados Unidos y Canadá, entre otras actividades en distintas partes del mundo como su participación en el IX Festival de Música Nova de Santos, Brasil donde estrenan Armandia 5. De esta época es su magnífica instalación Lanas que es posteriormente adquirida por el Museo Reina Sofía y podemos ver actualmente en su exposición permanente.

Ya en Europa regresa a Milán y con Cramps Record graba su primer LP italiano Tamarán (Gotas de esperma para 12 pianos de cola) para la colección Nuova Música. Una pieza magnífica, descarnada, en la que el compositor profundiza en la verdadera naturaleza percusiva del piano. La sucesión de sonidos configuran, al igual que en un dropping, un tejido sonoro fascinante que se esparce en el espacio de la sala en que se encuentran los pianos.

En 1974 ZAJ visita Las Palmas de Gran Canaria en diversa ocasiones. En la legendaria Galería Vegueta realiza un miniconcierto ZAJ con Sangre y Champaña y el Caballero de la mano en el pecho. En su permanente búsqueda de nuevos lenguajes musicales presenta en Milán Área 5 (Composición musical-Rock sinfónico) (1974) para voz, percusión piano eléctrico, guitarra eléctrica y bajo eléctrico.

Un año después compondrá Rrose Sélavy (6 Piezas enmohecidas para 6 fuentes sonoras), una de sus composiciones más célebres.

Después de conciertos en festivales y encuentros en Milán y Roma, Juan Hidalgo es invitado a la Bienal de Venecia (1976) en el ámbito de Attualitá Internazionale 1972-1976, donde realiza con Marchetti Cuatro performances organizadas por el crítico Tommaso Trini.

Destacan en 1978 la realización con Walter Marchetti de la pieza Il Treno di John Cage (a la ricerca del silenzio perduto) y la grabación para la RTVE de la obra Rrose Sélavy. Un año más tarde, en 1980, interpreta con Walter Marchetti, la primera versión "a la americana" de Vexations de Erik Satie con una duración de 18 horas y 45 minutos.

En 1984 Juan Hidalgo participa en el 5º Festival de Libre Expresión Sonora organizado por la Universidad Complutense de Madrid donde se estrena la pieza Zajrit (28 de marzo). Meses más tarde se estrena su composición musical Palpitti/ Latidos bajo la dirección de Óscar Meana, en un concierto organizado por Carme (Sociedad Italiana de Música de Cámara).

Explorar nuevos lenguajes

A partir de mediados de los años ochenta el impulso creativo de Juan Hidalgo lo dirige hacia espacios interdisciplinares. Dice Lothar Siemens: "La personalidad creadora de Juan Hidalgo se genera y se proyecta desde la música, su vocación primera y el vehículo con el que transitaría, pasando por experiencias abiertas y siempre renovadoras, hacia expresiones distintas de tipo ya extramusical". Tras años de intensa actividad en el ámbito creativo Juan Hidalgo se adentra en espacios interdisciplinares en el que confluyen la palabra, el sonido, el gesto, la imagen y por último el objeto. Muchos de sus trabajos objetuales están inspirados en la iconografía musical. Recordemos los magníficos pianos intervenidos. Tal vez fue el primero de ellos Piano-tesoro (Verona 1984) al que sucederían Los 5 pianos (Verona-Milán 1984) en la que 5 pianos verticales esmaltados en distintos colores tienen los huecos de los teclados rellenos con distintos elementos). Tal vez el más conocido de ellos sea Piano republicano que fue presentado en la exposición Pianofortissimo que se celebró en la Fundación Mudma de Milán en 1990, al que sucederían Piano republicano español (1995) y Piano canario irregular (1997) que actualmente pertenece a la colección del Centro Atlántico de Arte Moderno. Otra obra dedicada a uno de sus músicos favoritos es la magnífica pieza Scriabin Dixit que realizó para la exposición Pieles en el año 2003 y se pudo ver por primera vez en la sala de arte de La Regenta (Las Palmas de Gran Canaria) comisariada por su entrañable amiga Clara Muñoz a la que dedicó tras su fallecimiento una preciosa intervención en su propio piano titulada Los amores de Clara que formaba parte de la exposición Dos amigos presentada en la Galería Saro León (2016, Las Palmas de Gran Canaria)

A partir de los años noventa, Juan Hidalgo regresa a la composición en dos ocasiones más. En el año 1992 fallece John Cage y estrena su composición In memoriam John Cage ( Los Ángeles 1912-1992) en Milano Poesia, Milán, (5-11 octubre). En 1998 finaliza su obra sinfónica Tal vez/Perhaps. Esta última obra es la que tendremos el gusto de escuchar en su reestreno el próximo 2 de febrero en el Auditorio Alfredo Kraus.

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