El previsible punto final al perfil salsero de Rubén Blades está a punto de pasar a la historia, tal como deja entrever un artista cuya trayectoria ha basculado entre la música, la literatura, el cine, teatro, la política y el activismo social. De la mano de Roberto Delgado y la orquesta que le viene acompañando desde 2010, Blades tiene en proyecto realizar nuevas grabaciones discográficas; entre ellas y con previsible lanzamiento durante 2017, un trabajo en formato de Big Band.

Ganador de catorce premios Grammy, embajador de las Naciones Unidas contra el Racismo, actor en una treintena de películas y series de televisión, y con una discografía que suma más de cincuenta trabajos de estudio, además de directos y recopilatorios, que tiene su punto de partida con From Panamá to New York (1970) y acaba hasta la fecha en Son de Panamá (2015), su vuelta a Canarias se antoja como la última oportunidad de transitar por el repertorio que ha convertido en leyenda a Rubén Blades. El concierto en Gran Canaria Arena, el 22 de julio, es el último de una serie de cinco programados en España.

La gira nacional del cantante panameño comienza el 15 de julio en el Festival de Jazz de Vitoria; continúa el día 17 en la programación de las Noches del Botánico, en Madrid; y finalmente, el 19 de julio será la última cita en la Península, en el Poble Espanyol de Barcelona, para concluir en Santa Cruz de Tenerife y la capital grancanaria. La última vez que pisó las Islas invitó al público a elegir a través de su web qué canciones quería escuchar del salsero mayor, que ahora por voluntad propia, agota su reinado.