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Letras 29ª Feria del Libro

"Quise mostrar la realidad de África a través de sus autoras"

"Lo que he intentado ofrecer al lector es un abanico de voces que aglutine temáticas y estilos diversos", señala el editor y traductor Federico Vivanco

El editor y traductor de la antología 'Ellas [también] cuentan'.

El editor y traductor de la antología 'Ellas [también] cuentan'. LA PROVINCIA / DLP

¿Cómo surge la iniciativa de compilar las obras de 20 escritoras de 11 países del África angloparlante y cuál fue su criterio de selección?

Este proyecto se inició hace seis años en la Oficina de Refugio y Asilo en Madrid, donde empecé a trabajar y a entrevistar como traductor e intérprete a distintas personas en las peticiones de asilados y refugiados. El 98% de los peticionarios eran angloparlantes de África y me afectaron mucho las historias que contaban los africanos pero, sobre todo, me sorprendió su destreza a la hora de retratar esas historias. Entonces, empecé a preguntarme cómo era la literatura en esos países y, movido por esa destreza a la hora de defender sus casos y las problemáticas a las que se enfrentaban, empecé a documentarme e investigar. Ahí me di cuenta de que toda la documentación estaba en inglés y que no había acceso en lengua española, porque había muy pocos títulos traducidos a nuestro idioma, así que se me ocurrió acercarlos al lector hispanoparlante a través de una antología de poesía y narrativa que, además, estuviese focalizada en la literatura de mujeres subsaharianas angloparlantes.

¿Esta opción tuvo como objetivo visibilizar la literatura africana angloparlante escrita por mujeres?

Sin duda, porque la gran parte de la literatura afroinglesa pertenece a los hombres y, en el caso excepcional de las mujeres, son mujeres blancas. En la mayoría de los títulos traducidos y publicados en África de 1960 a 1990, un grandísimo porcentaje se corresponde con escritores, mientras que las escritoras están bastante relegadas, sobre todo, en la primera y la segunda ola de la escritura de mujeres en África. Por eso, para mí era fundamental ahondar en la literatura de género dentro de la literatura africana de expresión inglesa. Mi objetivo era darle voz y un papel fundamental a estas mujeres.

¿La desigualdad en la literatura es un reflejo de la desigualdad social, como ilustra la cita de Doris Lessing que abre su antología, que dice que "se venera a las diosas mientras que, en la vida cotidiana, a las mujeres se las relega a una posición secundaria?

Exacto. A día de hoy, lamentablemente, el desequilibrio en la literatura es espejo de la realidad. Aunque en los últimos años hay más igualdad en cuanto a accesibilidad y a la hora de publicar en África, es algo muy reciente y, a lo largo de la historia, la mujer ha estado relegada a cuestiones secundarias.

¿Los poemas y textos de la antología se hacen eco de la persistencia de este sistema patriarcal en distintas regiones de África?

Así es. Algunas poesías están centradas en la figura femenina, pero también hay mucha poesía que denuncia al sistema patriarcal y, al mismo tiempo, también hay una denuncia a la guerra civil por parte de aquellas mujeres que han tenido que salir de sus países. La temática es bastante variada y lo que he intentado a través de esta selección de obras es ofrecer al lector un abanico de voces que aglutine temáticas y estilos diversos. Por tanto, frente a la posibilidad de hacer un monográfico, he buscado una aproximación desde distintos temas, como pueden ser el aborto, el bullying, la situación de la mujer, la afrofobia en Sudáfrica, el exilio o la situación de aquellas mujeres que se quedan en África para ver a sus esposos o sus hermanos ir en busca del sueño europeo o sueño americano, porque siempre es la mujer la que se queda en África aguardando a sus noticia.

¿Diría que Ellas [también] cuentan propone un retrato de distintas Áfricas a través de los ojos de las autoras?

Sí que hubo una intencionalidad de echar un poco por tierra ese ideario creado y alimentado por Occidente, que son esos estereotipos ligados a África. Mi intención era mostrar la realidad desde África y desde la mirada de sus autoras, que además pertenecen a distintas generaciones. Por tanto, esa mirada puede corresponderse con la realidad de una escritora de 1920, como una de las poesías de Gladys May Casely-Hayford, que es una poesía colonial, pero también pueden ser textos y poemas que abordan cuestiones contemporáneas, como la afrofobia, que comenzó en 1998, o el Ejército de Resistencia del Señor (LRA), en Uganda, que, lamentablemente, ha hecho muchos estragos. En este último caso, los textos relatan el conflicto que hay en el norte de Uganda, sobre todo, en Gulu, donde hubo muchos desaparecidos y donde hay los niños soldado. Esta es una realidad que era necesario que fuera contada y también era fundamental que la contaran las mujeres.

¿Por qué no se había abordado antes la compilación y traducción de poetas africanas angloparlantes en castellano?

Pues esa es una buena pregunta. Precisamente, le explicaba en uno de los correos a una de las escritoras, la antropóloga nigeriana Ifi Amadiume, que es una pena que haya tenido que ser en 2015, que fue cuando inicié este proyecto -y que tuviera que hacerlo un hombre y que sea un filólogo-, cuando por fin se abre camino para rescatar las voces de 20 escritoras africanas para traducirlas al español. Me parece importante que no se haya apostado por sacar este tipo de cuestiones a la luz en pleno siglo XXI. En el caso de la literatura francófona, Inmaculada Díaz Narbona, que es doctora en Filología Francesa, sí sacó una antología en 2002 de todas las escritoras francófonas. Pero hasta la fecha, nunca había existido una antología que se centrara exclusivamente en literatura anglófona. Y para mí era fundamental que se abordara, porque desde 1980, que es cuando se produce el auge de este tipo de escritura en lengua anglófona, no se había hecho nada.

¿Cuáles han sido los principales retos que le ha planteado esta investigación?

Lógicamente, ha sido un proyecto muy, muy largo, de seis años y medio, porque no contaba con apoyo económico, ni productores, ni editores. Vamos, que he tenido que apañármelas solo. En este sentido, sólo espero que este trabajo sea una puerta o una ventana para que muchas editoriales u organizaciones apuesten por este tipo de literatura y apoyen también a los traductores y filólogos para que podamos seguir trabajando en esta dirección. La gran problemática que se da en este tipo de proyectos en los últimos años son los recursos humanos, porque no se puede ser antólogo, traductor y editor y, encima, hacer toda la gestión de derechos de autor, que, en este caso, fue de 20 escritoras, repartidas por todo el mundo. Sólo esa gestión me ha llevado más de un año, así que se necesitan recursos humanos para poder sacar adelante esta clase de proyectos.

En estos momentos se encuentra trabajando en su próxima antología sobre exilio y diáspora en la literatura africana angloparlante. ¿En qué consiste?

Pues así como en esta primera antología he querido abrirle al lector un abanico de temas, en esta segunda antología ya he querido focalizarme en unos aspectos concretos, que son el exilio y la diáspora a través de la literatura africana de expresión inglesa. Entonces, una vez que el lector tiene un conocimiento de distintas temáticas de la mano de Ellas [también] cuentan, ya puedo focalizarme de forma puntual en cuestiones que me importan mucho, como es el tema de la construcción de la identidad, el exilio y la diáspora.

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