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La Provincia - Diario de Las Palmas

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El boicot del 77 entra en la cuarentena

El centro cultural San Martín conmemora el aniversario de las protestas del profesorado a unas oposiciones con una selección de imágenes de la revuelta, carteles y recortes de prensa

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Exposición sobre el boicot educativo de 1977 en el centro cultural San Martín

El año 1977 tiene un importante significado para el profesorado en Canarias. Sin duda, marcó la vida del colectivo, y más aún el futuro de su profesión. En esa fecha, se convocaron las oposiciones para los docentes en el Archipiélago. Y con el propósito de participar en la convocatoria, un gran grupo de maestros se trasladó desde la Península para poder realizar las pruebas pertinentes. Este hecho, se tradujo en la indignación de otros compañeros de profesión de las Islas, que por miedo a perder sus puestos de trabajo o tener que emigrar a otras tierras, boicotearon las pruebas de acceso. Ese mismo año surgió el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza Canaria (STEC), como respuesta a la lucha colectiva en defensa de la enseñanza pública, y de los profesores canarios.

En la actualidad, se celebra el cuadragésimo aniversario de este episodio, y el Centro de Arte Contemporáneo San Martín ha querido rendir homenaje acogiendo en su interior una exposición que lleva por nombre, El despertar del magisterio canario: una realidad llena de grises a la que supimos darle color. La muestra permanecerá hasta el próximo 26 de noviembre.

Cientos de recuerdos pasan por la mente de Merche Socorro mientras observa las imágenes expuestas. "Somos parte de la historia", apunta emocionada. Socorro es una maestra ya jubilada, con una experiencia profesional de más de cuatro décadas. La enseñanza ha sido su vida. Por eso, decidió jugar un papel muy importante en las oposiciones del 77. "Participé en el boicot. Venían multitud de personas de la Península y muchos nos íbamos a quedar sin trabajo, por lo que varios compañeros nos reunimos y decidimos hacerlo. Así, el día de las oposiciones fuimos boicoteando cada tribunal. Lo hice por solidaridad, rebeldía, y sobre todo, por el miedo a estar en paro", confiesa.

Para la maestra, la acción fue necesaria, pero además, "constituye un hito, porque ha marcado un antes y un después en las escuelas". Y añade que, a partir de ese momento, "surgió el sindicato y el establecimiento de la jornada continua, entre otros muchos logros". Socorro no pertenece al STEC, pero reconoce que siempre ha estado muy unida a ellos, e indica que "fue una manera de encontrar un sitio al que llevar todas nuestras reivindicaciones, esperanzas, e ilusiones".

En mitad de la sala, se encuentra Fernando Pellicer. Es portavoz del STEC, desde hace diez años, y observa con detenimiento todos los detalles de la muestra. Presta especial atención a la vitrina que reúne diversos recortes de publicaciones difundidas por diferentes medios, que hacían eco de la noticia. "Aunque yo no haya vivido este episodio en primera persona, por cuestiones de edad, pienso que ha sido muy relevante. Es algo que los compañeros y compañeras más longevos del sindicato nos han transmitido", expresa conmovido. Y agrega que, "la labor del STEC hoy en día enlaza perfectamente la conmemoración del boicot del 77, que fue más allá de una lucha laboral. Lo que hacemos es proteger los derechos de los trabajadores y el modelo de escuela pública".

Por otro lado, el profesor aboga por "una educación laica, gratuita y democrática". Y asegura que todos estos valores son fruto del legado de las generaciones que fundaron el STEC. "Nos han transmitido esa memoria histórica que siempre estará arraigada a nuestro bagaje sindical. 1977 significa mucho para nosotros, y vamos a seguir luchado por una educación de calidad y por los derechos de los profesores isleños", señala entusiasmado.

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