Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los góticos con visión de futuro

El grupo de Manchester, A Certain Ratio, fusiona las lúgubres atmósferas de Joy Division con el sonido optimista de Talking Heads en este insólito debut

A Certain Ratio en directo. LP / DLP

El número de glorias musicales que ha generado una ciudad como Manchester desde los ochenta hasta ahora resulta tan amplia como extenuante para poder resumirlas brevemente en unas pocas líneas. Y lo más increíble es que todas han sido bandas que lideraron nuevos movimientos o géneros juveniles totalmente vanguardistas. Pero por poner solo algunos ejemplos de esas formaciones que cambiaron el transcurrir del pop con sus respectivos estilos innovadores podríamos citar, por orden, cronológico, a Joy Division ( gótico), The Fall (postpunk), Chameleons (neopsicodelia), The Smiths (indie), The Stone Roses ( Madchester), Oasis (brit pop) o The Charlatans (nuevo funk).

Sin embargo, también ha habido muchas otras bandas de esa misma zona de Inglaterra que se ha mantenido en un segundo plano, o no han alcanzado el reconocimiento de forma masiva como las anteriores, pero que albergaban elementos igual de interesantes Una de ellas A Certain Ratio. El grupo, desde 1978 hasta ahora ha mantenido la regularidad en su carrera. Y con un sonido muy personal en el mezclaban el estilo lúgubre de los primeros The Cure con los ritmos festivos y matemáticas de los Talking Heads. Por decirlo de otro modo, lo suyo era funk siniestro. A todo ello hay que unir que su cantante, Donald Johnson, tiene un tono de voz muy parecido al de Ian Curtis. Pues bien, consciente de su importantísimo legado para el posterior desarrollo de la música de los ochenta, el sello Pías reedita ahora sus primeras grabaciones en nuestro país, que estaban incunables, incluyendo canciones inéditas, con lo que muchos hemos podido escuchar, por fin, su afamado debut, publicado en 1979, que resumía como pocos lo que se cocía durante aquellos momentos en Inglaterra. Moviéndose por los márgenes del rock gótico y el funk blanqueado, este The graveyard and the ballroom incluye canciones que muestran con intensidad su fascinación por el estilo de Bauhaus o Killing Joke ( Flight podría pasar por un tema de In the flat field) para, a continuación, sorprender con un I fall que se adelante varios años al art pop que desarrollarían grupos de dub experimental como PIL o The Pop Group. Incluso a veces rozan los experimentos dadaístas de los primeros Cabaret Voltaire ( Oceans). Un disco imprescindible que sería el primer peldaño de una carrera que siempre se ha mantenido fiel a sus principios y ajena a los derroteros que ha marcado la industria desde entonces.

Compartir el artículo

stats