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Una evasión infinita

Fenómeno cultural o alienante, lo cierto es que la Ruta del Bakalao todavía sigue produciendo productos editoriales y musicales

Ximo Bayo, durante una actuación en Televisión Española.

Ximo Bayo, durante una actuación en Televisión Española. TVE

Joan M. Oleaque, brillante periodista valenciano, lo deja bien claro en la introducción del libro en la que analiza y reflexiona sobre las causas del fenómeno denominado la Ruta del Bakalao: la locura festiva en plena pista de baile se transformó en un espejismo de poder y en un reflejo del hecho de que transversalmente para muchos jóvenes la vida solo vale si sirve para una gran fiesta salvaje, una evasión infinita. En Éxtasis. El bakalao como contracultura en España, se publicó inicialmente en catalán en el año 2004, pero a Barlin Libros le ha parecido lo suficientemente interesante retomar el fenómeno y hacer una nueva edición en castellano, que el autor ha trabajado introduciendo datos e incluyendo nuevos puntos de vista, circunstancia que hace del texto una lectura imprescindible para quienes quieran entender un época muy significativa en la Comunidad Valenciana.

Sin fronteras

El interés actual tal y como indica Oleaque parte de qué y cómo ocurrió, en qué derivó, por qué degeneró, qué ha pervivido, con qué ha conectado y a qué ha influido el fenómeno del bakalao. El periodista y doctor en Comunicación indaga con exhaustividad y clarividencia sobre la proyección de un sonido que traspasó fronteras y posteriormente derivó en otros sonidos musicales que han sido el signo de identificación de un ingente número de jóvenes para los que el baile, la música y las drogas era un modo de huir de una cotidianidad con la que no se identificaban.

Oleaque sigue la pista a la música y las drogas que confluyeron en el bakalao y sus versiones posteriores: bakalao, acid, máquina, música electrónica de baile o en la actualidad el hardstyle, la mescalina, el speed, cocaína, éxtasis? Nos muestra el ambiente de la noche valenciana a través de los templos y los disc-jokeys que elevaron el bakalao a cotas insospechada desde Barraca pasando por Chocolate o Spook Factory, desde el pionero Juan Santamaría hasta Ximo Bayo que arrasó en las listas de éxitos internacionales con su maxi-single: Así me gusta a mí (disco de oro en España que vendió un millón de ejemplares en todo el mundo). Recientemente, Bayo ha publicado junto a Emma Zafón una novela ambientada en la época con bastante éxito mediático, No iba a salir y me lié (Roca editorial 2016).

Tal y como ha hecho en muchos de sus trabajos de investigación periodística o en el primer libro que publicó sobre el asesinato de las niñas de Alcàsser, del que en este mes se han cumplido ya ?? años y que igualmente situó a la Comunidad Valenciana en el centro de una realidad que cambió el panorama y actuación de las televisiones: Desde las tinieblas, un descenso al caso Alcàsser (Diagonal ????), la mirada de Joan M. Oleaque es profunda, seria e inteligente, va más allá de la crónica y el ensayo periodístico y se instala en el análisis social.

Vigencia

Sus textos, por este motivo, a pesar del tiempo tienen absoluta vigencia, todo ello es consecuencia no sólo de su habilidad para documentarse y hablar con testigos, sino también a su capacidad analí- tica, y observación de su entorno, su conocimiento sobre la realidad valenciana y su sutileza a la hora de contextualizar hechos y acontecimientos que ocurrieron en un espacio y en una época muy determinada.

En Éxtasis. El bakalao como contracultura en España, es una lectura interesante que nos da las claves del éxito de un fenómeno que se extendió a toda España y más allá de sus fronteras y que aún hoy en día tiene sus repercusiones en sonidos musicales actuales, pero lo más llamativo de todo ello es el poso social sobre el que el autor incide para mostrarnos qué hizo que en una especie de peregrinaje llegaran hasta la costa valenciana jóvenes de todas partes para vivir una experiencia única en la pista de baile durante todo el fin de semana, que masas fiesteras encontraran el motivo de sus vidas en un viaje desaforado de música, alcohol y drogas. Oleaque nos hace reflexionar como dice al comienzo del libro: ? no sólo sobre lo mejor del fenómeno, sino también sobre lo menos grato, sobre el trazo grueso. El fenómeno contracultural aún sigue dando sus frutos, en ???? Carlos Aimeur publicó una novela, Destroy (Drassana, 2015) y en el terreno de la no ficción Luis Costa hace un acercamiento musical en forma de historia oral en ¡Bacalao! (Contra, 2016), así como el texto de Ximo Bayo arriba mencionado.

Es evidente como señala el autor, que Valencia estuvo a la cabeza en la vanguardia europea antes que ninguno otro lugar en materia de disc-jockeys y de música de baile.

Algo propio

Probablemente, la aportación creativa que supuso la música de este fenómeno muchos la ponen en duda, pero quizás se ha demonizado oblicuamente sin mirar algún aspecto singular como el que frente a la Sevilla de la Expo, la Barcelona de los Juegos Olímpicos, el Madrid de la Movida, y demás fastos, en Valencia surgió algo muy propio y que esa singularidad del origen sí que tiene algo de positivo. Del baile de San Vito atronador, convulso y sin futuro podemos tener mayores dudas y quizá, hoy en día, en su reedición Oleaque también las tenga, sobre todo, en el abuso y cierta alienación que supuso el fenómeno para muchos jóvenes de este país. Sin lugar a dudas, siempre será un tema a discutir.

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