El miércoles pasado tuvo lugar en Infecar la presentación en Gran Canarias de Crea SGR, a cargo del director de Audiovisual y Cultura de esta empresa, Pedro Martín. El objetivo fue conocer de primera mano las oportunidades que brinda esta empresa para que proyectos audiovisuales de Gran Canaria puedan acceder a financiación gracias al convenio firmado el año pasado con la Sociedad de Promoción Económica de Gran Canaria del Cabildo de Gran Canaria.

La sociedad de garantías recíprocas Crea SGR no es ni una coproductora, ni una sociedad que invierte en una producción. "Somos una entidad financiera", explica Rafael Lambea, director general de Crea SGR, "con la salvedad de que nosotros somos especialistas en el sector audiovisual y queremos que el pequeño empresario con un proyecto acuda a nosotros olvidándose de la banca tradicional. El productor que necesite liquidez para empezar a rodar nos cuenta su proyecto y nos dice cuánto necesita para ponerlo en marcha. Nosotros lo analizamos desde el punto de vista de su viabilidad y, en caso favorable, nos encargamos de remitirlo a una entidad financiera tradicional, preparar el préstamo y quedar con el cliente para que lo reciba. Los bancos no tienen, en general, a gente especializada en audiovisual. Nosotros estamos para cubrir ese vacío. Funcionamos como filtro de seguridad de que el proyecto cuenta con los avales suficientes para realmente poder ponerse en marcha".

El pasado mes de junio, el Cabildo de Gran Canaria anunció una colaboración con Crea SGR. A través de ella, le aportaba 200.000 euros a la entidad a cambio de que esta lograra préstamos para financiar películas de la Isla. En estos momentos, Crea SGR ya ha colaborado en cinco proyectos en la Isla y está en vías de poder colaborar con la financiación de otros tres más. Los proyectos ya aprobados son dos de Andrés Santana: la ficción Salir del ropero y el documental El pintor de calaveras, en torno a Pepe Dámaso; Perdida, de Macaronesia Films; Telúrico, viaje a la isla de El Hierro, de Tecamedia; y La huella isleña, de la productora La huella canaria.

Para Martín, "el objetivo en Gran Canaria era multiplicar por cinco esa cifra aportada por el Cabildo en préstamos a productoras de la Isla en un año", y valora en 989.000 euros la cantidad lograda ya, por lo que con los tres proyectos en estudio "superaremos la cifra con creces". Una serie de televisión de animación es una de las propuestas en estudio. Se resolverá "en breve", según Pedro Martín. Las demás se conocerán "antes del mes de junio".

Solvencia

Para Rafael Lambea, "esos 200.000 euros aportados por el Cabildo a Crea SGR nos hace más solventes para apoyar proyectos que estén relacionados con la Isla. El acuerdo hace que la banca confíe más en nosotros como avalistas". Lambea da al acuerdo con el Cabildo un valor "fundamental", pues se trata "de la primera vez que una administración pública que no sea el Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales del Ministerio de Cultura apuesta por Crea SGR. Que nos apoye el Cabildo de Gran Canaria quiere decir que esta institución entiende la oportunidad de fomentar aquí la industria audiovisual. O, más importante, que entiende que el sector audiovisual es fundamental para la economía". Lambea considera que la desgravación fiscal del 45 % para el cine en Canarias, "es de las más interesantes para un inversor, no hay producto financiero igual. Por eso, unos platós de calidad como los que se están proyectando son fundamentales para sumarlo a las grandes ventajas que ya ofrece la isla".

Crea SGR, que tiene su sede en el número 2 de la calle Luis Buñuel de la Ciudad de Cine de Madrid, en Pozuelo de Alarcón, ha conseguido desde su nacimiento en diciembre de 2005 unos 300 millones de euros en préstamos para el cine. En 2017 alcanzó la cifra de 50 millones de euros", afirma Martín. Ha participado en siete de las ocho últimas películas que han ganado el Premio Goya a la mejor película del año.

En 2017 en títulos como La librería (de Isabel Coixet), El bar (Álex de la Iglesia), Una mujer fantástica (Sebastián Leilo), Abracadabra (Pablo Berger), Pieles (Eduardo Casanova), Oro (Agustín Díez Yanes) o Incierta gloria (Agustí Vllaronga).

De su experiencia en estos 12 años, Lambea y Martín destacan el caso de Tarde para la ira (2016), una película que "era el sueño de un actor, Raúl Arévalo, que para cumplirlo contacta con una productora pequeña, que es Beatriz Bodegas, de La Canica Producciones. La confianza en Beatriz, por el conocimiento previo que ya teníamos de ella, fue fundamental. Era un proyecto de riesgo, pues se trataba de la primera película de un actor, que logramos financiar y se convierte en el éxito del año. De no haber intermediado Crea SGR, lo normal hubiera sido que Beatriz no tuviera otra salida que vender ese proyecto a una productora multinacional".