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Entrevista | José Juan Ojeda Quintana

"Estos libros han sido un complemento espiritual de mi situación profesional"

"Para elaborar los seis tomos sobre el agua, he visitado museos y leído más de 1.000 libros y revistas", confiesa el economista e historiador

Juan José Ojeda Quintana durante la entrevista.

Juan José Ojeda Quintana durante la entrevista. TONY HERNÁNDEZ

Por fin vamos a conocer su monumental estudio sobre el agua. ¿Cuántos años ha invertido en investigación y escritura?

30 años. He investigado constantemente en mis ratos libres y en mis viajes a través del mundo siempre he estado pendiente del agua. Como he sido director financiero del Canal de Isabel II he tomado este trabajo como un complemento espiritual de mi situación profesional. De modo, que así como mi trabajo en el Canal era de agua física, el otro ha sido espiritual. Para elaborar los seis tomos he leído más de 1.000 libros, más de 1.000 revistas, he visitado museos de arte, antropológicos y etnográficos por todo el planeta.

¿A qué se debe la elección del tema del agua desde todas las perspectivas posibles?

Por una parte soy de Valleseco, uno de los lugares de Gran Canaria donde hay más agua. Mi padre fue presidente de la comunidad de regantes del Zumacal y mi padre político, Rafael Couchoud, fue director general de obras hidráulicas del Gobierno de España. De forma que, por los dos lados, entronco con el agua.

La obra completa se distribuye en nada menos que seis volúmenes. ¿Cuáles de ellos están ya concluidos?

Todos, escritos a mano por mí. Ya se ha culminado la investigación y la redacción de los seis. El primero, ya está editado. Para el segundo, se está terminando el soporte informático para poder editarlo y el resto de tomos se están mecanografiando. Queda el pase a soporte digital de todo lo escrito hasta ahora a mano.

La cultura del agua no precisa de aclaraciones pero, ¿qué entiende por "espíritu" del agua?

Puedo hablar de Luis Klages quien decía que "el alma se muestra en el cuerpo y el espíritu es algo intermedio, algo más que alma y cuerpo y cultura" siendo la cultura, todas las relaciones, tanto físicas como sociales y políticas relativas al agua.

En el índice de la primera entrega hay enunciados muy atractivos y otros intrigantes: desde el nacimiento del mito hasta la niebla en la pintura vemos 340 páginas dedicadas a la primitiva manera de beber y a los utensilios que aparecen gradualmente para hacerlo y sus numerosos materiales?

El agua, de los cuatro elementos (agua, aire, fuego y tierra), según Tales de Mileto era el arché, es decir, la materia básica y más importante, "la base de la vida". Cuando el homínido pasa de andar a cuatro patas y por tanto, de beber con la lengua echado sobre el agua, cuando se pone de pié y libera las dos patas delanteras, hay un cambio radical en la cultura y el futuro de la humanidad. Esto suponía que ya el hombre podía beber el agua con las dos manos y, siguiendo la Teoría de la Evolución de Darwin, las manos se fueron convirtiendo en cuencos.

¿Y cómo continuó esta evolución del hombre?

Así comenzó una división de trabajo en la que al mismo tiempo que se podían aprovechar los recipientes naturales, como el bambú, los cráneos, calabazas y otros ya se podía incluso almacenar, sobre todo, en cañas de bambú. Después aparece la cerámica fabricada de arcilla y agua. La hay de aducción para coger el agua. Por ejemplo: un gánigo canario (aunque es posterior en el tiempo). También, la cerámica de transporte. Por ejemplo, un cántaro o una talla. Y la cerámica de almacenamiento, como sería una tinaja.

Estudia el agua en la pintura religiosa y en el arte, la literatura, las leyendas, los refranes, la música, la Biblia y concluye en el "ciclo del agua" ¿En qué consiste este ciclo?

Desde que el homínido bebe agua con las dos manos empieza el ciclo del agua y termina con toda la gran extensión del agua en literatura. Por ejemplo, al referirnos a los aguadores y las lavanderas. Benito Pérez Galdós habla de un célebre aguador madrileño que se llamaba Collado (más popularmente conocido como Chamorro). Hay otro personaje, María Bellido, de Jaén, una aguadora que en la batalla de Bailén llevaba agua a las tropas españolas y cuando la portaba para un general una bala rompió el cántaro, pero aún así llevó el resto al militar. Fue premiada más tarde cuando Isabel II viajó a Bailén. Fue un caso muy importante de una mujer aguadora porque a ello se dedicaban casi siempre los hombres en Madrid que provenían de Galicia y Asturias.

El segundo volumen que ha escrito va de meteorología, nubes, lluvia, diluvios, tormentas, inundaciones y sequías. Hablemos de todo esto?

El agua es objeto de estudio, de trabajo en todo el arte y una de las causas de mi labor es recoger el agua en todos sus aspectos, entre ellos, las peticiones de lluvia, por ejemplo. La Rama de Agaete en Gran Canaria es una de estas peticiones. Podemos hablar también como ejemplo, de la situación de Marruecos donde la lluvia es masculina y fecunda a la tierra. Por tanto los marroquíes para atraer a la lluvia ponen muñecas en el suelo. El agua es el único elemento que se presenta en los tres estados. Por otra parte, hace posible el desarrollo de la humanidad a través de la bebida y fecundación de los campos. Pero unas veces escasea y origina sequías y otras, es muy abundante y causa inundaciones. De una necesidad se puede convertir en un desastre en poco tiempo. Por eso en algunos lugares del mundo, tales como Marruecos, se puede ver como hoy se pide agua por la sequía y, a los pocos días, que deje de llover.

Manifestaciones es el contenido del tercer volumen, referido a todas las formas naturales y humanas de eclosión y almacenamiento y el cuarto es el de las creencias: agua mágica, religiones, rogativas de lluvias. Conjuros y milagros. El quinto será el de los personajes: aguadores, catadores, ninfas, brujos o nubeiros . Y el último será de leyendas, cine, pintura, poesía, prosa, música...

Las manifestaciones del agua se producen en sus tres estados, y provocan las situaciones mencionadas de que llueva o de evitarla. Este hecho da lugar a fiestas. Por ejemplo, en Asturias y Galicia hay nubeiros, sanas o donas, que son personajes mágicos y populares del agua, como las ninfas, con leyendas memorables. Otra manifestación del agua sería, por ejemplo, la traída de agua de Lomo Magullo en Telde que de pedirse como una necesidad se convierte en una fiesta también. En Haro, en La Rioja, se han copiado de esta celebración y en vez de arrojar agua se arroja vino. En Gambia, una canoa llevaba a un gran número de pescadores para celebrar una tradicional fiesta del agua, pero se hundieron y todos los años hay una celebración recordando ese episodio.

¿Y ha calculado cuántas páginas tendrá finalmente esta obra enciclopédica?

Unas 2.000, con fotos. Esta primera edición la he pagado yo porque quería que estuviera lista para presentarla en el Foro Mundial del Agua en Brasilia y los editores con quienes hablé no se comprometían para esa fecha. En el futuro buscaré financiación y si no la encuentro porque sea difícil, si se necesita que yo edite los libros lo haré.

Estudiar y escribir todo esto entraña sin duda un esfuerzo gigantesco. ¿Espera una buena recepción de los seis tomos?

Por lo menos el primero ha sido bien acogido en Brasilia. Lo que he escrito no es una novela, literatura, sino una obra científica. Es un libro que merece, al menos, la opinión positiva de un nieto mío de doce años catalogado como súperdotado. Se trata de una obra novedosa, pura ciencia. Lewis Mumford, uno de los mayores urbanistas del mundo ha tratado mucho la vivienda relacionada con el agua y yo me refiero a ella también.

Siempre ha compatibilizado su profesión de economista con la vocación de historiador. ¿Tiene en el telar otras obras de esta índole?

Tengo publicado un clásico en la historia de Canarias que se titula La desamortización de Mendizábal y Madoz. Ahora mismo estoy con un trabajo ya bastante avanzado sobre la economía canaria que se llama: Capital, empresa y empresario, que empieza en 1888 con el Banco de España en Canarias y terminará en 1970. He acabado un estudio completo de la Caja Insular de Ahorros sobre su impacto en la economía canaria. No he visto a nadie que lo haya hecho. Estoy estudiando sobre la importancia del Banco de Canarias, anteriormente Banca de Juan Rodríguez González, un prohombre canario de Fuerteventura, desde el siglo XIX. Ahí aparecerán figuras como Matías Vega Guerra, Miguel Curbelo Espino, la familia Sintes y otros que han tenido mucho que ver con el desarrollo económico de las Islas, pero a quienes, debido a nuestra fijación enfermiza con compañías extranjeras, no les hemos dado la importancia que se merecen. Muchos proceden de una economía pobre y llegaron a crear compañías muy interesantes y reales en la historia del Archipiélago.

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