Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista | Toni Moog

"Siempre he sido muy canalla en el escenario, no tengo pelos en la lengua"

"Soy muy autodidacta; nunca he querido empaparme de otros humoristas para no intoxicar mi personaje", señala el humorista y actor

"Siempre he sido muy canalla en el escenario, no tengo pelos en la lengua"

"Siempre he sido muy canalla en el escenario, no tengo pelos en la lengua"

Se autocalifica de cómico mesudalapollista , palabro que habla por sí solo. ¿Significa transgresión a todo trapo?

Entre otras cosas, sí. Significa transgresión por tal y como está ahora el panorama de que la gente parece que se empieza a ofender incluso cuando haces humor. Es también políticamente incorrecto y todas sus variantes.

También promete autocensura cero en sus shows...

He tenido suerte. Nadie por ahora se ha quejado, al contrario, se me ha llenado el teatro, afortunadamente. La gente viene mucho y se ríe porque al final se trata de un espectáculo de humor. La gente cuando paga la entrada ya sabe que va a ver humor y este tiene muchas variantes; sarcasmo, ironía, exageración y ficción. Por fortuna nadie se ha quejado de mis shows, ni público ni instituciones. También sería absurdo, pero tal y como está el panorama no te extrañe que cualquier día salte alguien.

¿Es la sátira un rasgo típico del humor catalán? Pienso en arquetipos como Boadella?

La sátira es un rasgo del humor en general, como la ironía, el sarcasmo, el cinismo o la parodia. En el humor cabe todo, ya sea hecho en Cataluña o en Cádiz.

Pero también existe otra censura catalana, que se ceba en talentos como el director Lluis Pasqual. ¿Qué opina de esto?

No lo sé, como mantengo mi filosofía del mesudalapollismo, la aplico a eso, por ejemplo. A mí me enseñaron de pequeño que cuando alguien habla hay que escucharle. Estamos en un país en que, a lo mejor, dos millones de personas salen a la calle, tanto parados como jubilados, y nadie les escucha, al contrario, se hacen los sordos. Visto lo visto yo opto por el mesudalapollismo, es decir, que como no puedes hacer nada y aunque hables y grites nadie te escucha, pues mejor opto por esta filosofía pensando en que hagan lo que quieran que es, de todos modos, lo que van a hacer igualmente por mucho que te quejes. En cualquier país democrático europeo la gente habla y el Gobierno escucha, pero aquí no.

A lo largo de su carrera actoral ha trabajado en TV y teatro con grandes figuras, catalanas o no. ¿De quiénes ha aprendido más?

A nivel prematuro de Martes y Trece porque fueron mis ídolos de niño y a nivel de disciplina de trabajo, de Santi Millán. He trabajado con él mano a mano y me ha enseñado mucho a nivel de disciplina y trabajo duro. De todas formas, soy una persona muy autodidacta. Nunca he querido empaparme de otros humoristas para no intoxicar mi propio personaje.

Más canalla que nunca es el título del espectáculo que trae a Expomeloneras. Francamente prometedor..

Sí, la verdad es que hasta a mí me sorprende la acogida que ha tenido en los números que he estado haciendo en Barcelona, la cantidad de gente que ha venido en esta primer temporada. Creo que a las personas que me siguen les gusta este título porque siempre he sido muy canalla, muy gamberro en el escenario, una persona sin pelos en la lengua a quien no le importan las repercusiones de decir lo que piensa, siempre bajo el tono de humor.

Promete no dejar títere con cabeza. ¿A qué cabezas alude?

A todas. Desde políticos a trabajos que están de moda, como son los influencers, estilos de vida, tipos de dietas. como los veganos...

Más de 400.000 espectadores suma el show que hace en el Club Capitol de Barcelona . ¿Tiene un guión fijo, o incorpora referencias de última hora?

Siempre tengo una guía de items sobre los que voy a bromear, pero en España cada día ocurre algo, por lo que mi guión va variando. Cuando pasa algún acontecimiento, a lo mejor lo menciono. Por eso el show es el mismo, pero cada día puedo hablar de cosas diferentes. De hecho quien viene a verme y, al cabo de un mes, repite, aprecia un monólogo totalmente nuevo. De todas formas, estos 12 años que llevo en el teatro con 400.000 espectadores he realizado nueve espectáculos diferentes. Acabo de hacer seis semanas de uno, y anteriormente Hollymoog, Facemoog, Singles, Blanca Navidad o Follamigas.

Ha hecho cinco temporadas en Barcelona y Madrid con el espectáculo Follamigas . Un título peligroso en tiempos de reivindicación feminista, ¿no cree?

No, porque follamigas sirve tanto para mujeres como para hombres. Es como mesudalapollismo, que engloba me suda la polla o me suda el coño. Follamigas puede ser también follamigos. No es nada sexista, de hecho, todo lo contrario, en Follamigas al que ponía peor era al hombre. Era un monólogo bastante feminista. Siempre he sido muy feminista y dejo al hombre por los suelos en comparación con la mujer.

Su nombre real es Antonio Asencio. ¿Qué indica el Moog del nombre artístico?

Me lo puso la gente hace muchos años y se quedó. No lo elegí yo.

Dígame (sin autocensura) qué tiene de bueno y de malo el soberanismo catalán?

Creo que no tiene nada bueno y nada malo. A mí no me importa. Practico el sudalapollismo. Se vive mucho mejor. Pase lo que pase, cuando al final dices: mira, ¿sabes qué te digo? No me importa. Porque ves las noticias y cada día las cosas cambian. La gente cambia de chaqueta cuando quiere. Así que a mí no me importa llegados a un punto. Que hagan lo que quieran. Lo que hay que procurar es que no te afecte. Creo que con esta filosofía llevas mejor el día a día. Cuando salen noticias extravagantes o sentencias absurdas, lo mejor es tomártelo con humor porque si no te daría un ictus semanal.

Compartir el artículo

stats