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Mágica bienvenida en el hall del hospital

El Insular recibe a sus visitantes con un concierto en directo

En la imagen, el piano que preside el hall del Hospital Insular.

En la imagen, el piano que preside el hall del Hospital Insular. JOSÉ CARLOS GUERRA

Las visitas a los enfermos ingresados en el Hospital Insular podrán ser algo más llevaderas a partir de ahora para sus familiares y amigos gracias al terapéutico poder de la música. Porque, desde el pasado miércoles, un profesional o un aficionado interpreta, entre las 10.00 y las 13.00 horas, alguna pieza en un piano de cuarto de cola que permanece en el hall del edificio.

La idea, que parte de la iniciativa Suena con nosotros, es un proyecto en el que van a colaborar músicos ya consagrados de una forma altruista con el fin de que cualquier persona que visite el centro, o cualquier paciente hospitalizado que lo desee, pueda sentir la experiencia de la enfermedad de forma menos dura de lo que ya es. La artista Anna Maria Jopek, que actúa hoy sábado a las 20.30 horas en una única función el teatro Cuyás, fue la encargado de inaugurar el proyecto el pasado día 31 en un acto que convocó a todos los representantes de esta iniciativa.

Esta donación, que está financiada por la Fundación Mapfre Guanarteme y el empresario Enrique Rapisarda Arencibia y con la colaboración del Club Rotario Satélite Maspalomas-Tafira, se enmarca dentro del Plan de Humanización del Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil. "Todo comienza en 2015 con el programa de musicoterapia hospitalaria que está financiada por Mapfre Guanarteme y que tuvo su punto de partida en el hospital materno-infantil en oncología, diálisis, infecciosos y psiquiatría en la unidad de internamiento breve", señala el coordinador de calidad del Hospital Insular, Carlos Mora.

Ampliado

"Debido al éxito se ha ampliado al Hospital Insular de adulto y actualmente estamos en oncomatología y unidades de cuidaos paliativos con este proyecto". Actualmente el equipo de musicoterapeutas del recinto está formado por cuatro personas que trabajan en los dos hospitales, Insular y Materno-infantil, "por donde ya han pasado nombres como Cristina Sánchez o Esteban Pérez", añade. Mora recuerda que la musicoterapia es una acción complementaria a la estancia de los pacientes en el hospital que "repercute positivamente en los procesos de recuperación y acompañamiento de los pacientes, mejora la calidad de vida para los ingresados y sus acompañantes", sostiene. Pues, precisamente, como continuación de este proyecto, al hospital le pareció oportuno ampliar la musicoterapia a todos los sectores del propio centro.

"Por eso", señala el coordinador. "Gracias a la colaboración de la Fundación Mapfre y el Club Rotario, se pudo adquirir un piano de cuarto de cola para que aquellos usuarios del hospital puedan utilizar ese elemento de distracción y entretenimiento". El primer ejemplo tuvo lugar tras la actuación de la pianista polaca, ya que se dio la circunstancia de que actuaron, de forma voluntaria, un par de chicos del Conservatorio que acudieron a una consulta dermatológica y participaron entre 15 y 20 minutos.

" Tenemos una parte programada y otra libre que, cada vez que pasa una persona por ahí pueda actuar", afirma. "La musicoterapia es el uso de la música para lograr una mejor integración en cuanto a calidad de vida a través de la prevención, rehabilitación y tratamiento, y es una labor de la que nosotros somos pioneros y se ha extendido a los hospitales de Tenerife".

El hospital espera más actuaciones de grupos que de forma altruista den una nota de color cuando los pacientes estén en esa situación crítica. El precio del piano oscila entre los 5.000 euros y está previsto que el horario provisional de mañana se pueda extender próximamente a más horas del día.

Por su parte el empresario Enrique Rapisarda, señala que "la filosofía consiste en humanizar ese espacio público". De este modo, "no solo el que vaya de paso se puede sentar y escuchar música, sino que muchos médicos y enfermeros pueden escaparse en un momento dado de sus tareas y tocar el instrumento, ya que a eso hay que añadir muchos pacientes que tengan autonomía puedan hacerlo". Rapisarda es el distribuidor de los piano Kawai en Canarias desde hace tres décadas y lleva 30 años llevando el mantenimiento de conciertos en las principales salas de la ciudad como técnico.

Pero Rapisarda también se encarga que suministrar pianos para conciertos de alquiler como es este caso. "He donado el piano al 50 % con la Fundación Mapfre, mientras que Rotario se encarga del transporte e instalación promoviendo la participación de artistas con el espacio Suena con nosotros", subrayó. Finalmente, Laura Carvias, responsable de comunicación de Mapfre, recuerda que "la Fundación lleva más de 20 años colaborando con la sanidad canaria a través de la consejería y con becas de especialización médica". Al principio, "Rapisarda contacta con nosotros por si podíamos financiarlo jntos y accedimos porque va a mejorar el clima hospitalario". Y es que, desde el punto psicológico, resulta incluso más estimulante visitar un hospital con la armonía de las notas musicales.

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