Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La otra faceta del genio imprevisible

La otra faceta del genio imprevisible

Hay que rendirse ante la evidencia: David Lynch muestra el mismo talento en su faceta musical como cinematográfica. Y la prueba la tenemos con este maravilloso trabajo en el que se asocia con Angelo Badalamenti para seguir alimentando los logros sonoros de la banda sonora de Twin peaks. La quintaesencia de un free-jazz de tintes vanguardistas cercano a Miles Davis aparece en Logic and common sense u One dog back. Pero la magistral Woodcutters from fiery ships se acerca al universo de Lydia Lunch. E incluso a veces se deja envolver por la música industrial ( Jack paints it red). Un enigmático trabajo a la misma altura de su filmografía.

Compartir el artículo

stats