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Entrevista | Magüi González

Magüi González: "Habría que mirar en la cúpula del Gabinete si aparece el sello Eiffel"

"El teatro Cairasco era tipo corrala, con un gran patio; donde está la escalinata actual se ubicaba el escenario", afirma la arquitecta responsable de la restauración del Gabinete Literario

La arquitecta Magüi González, en el exterior del Gabinete Literario, de cuyo proyecto de rehabilitación se ocupa.

La arquitecta Magüi González, en el exterior del Gabinete Literario, de cuyo proyecto de rehabilitación se ocupa. José Carlos Guerra

Como autora y directora de las obras de restauración y rehabilitación del edificio del Gabinete Literario, ¿qué es lo hecho y lo que aún queda por hacer?

Queda por hacer la mayoría. Queda todo el refuerzo estructural de todas las plantas porque las cargas que soporta el edificio con tanta afluencia de personas se producen en una estructura de más de un siglo. También hay que realizar la protección contra incendios. Más tarde habrá que renovar todas las instalaciones eléctricas que no cumplen las actuales normativas. El Gabinete ha superado su carga energética porque tiene muchos eventos y se ha introducido aire acondicionado que también hay que renovar, todo ello para evitar incendios. También necesita núcleos de servicio nuevos de instalaciones. Falta un núcleo de comunicación vertical, escaleras y ascensores para poder conectar todas las plantas adecuadamente con los servicios porque ahora mismo sólo existe un núcleo que se usa para todo, para público, para servicios, para subir botellas, cajas o comida. Hace falta asimismo renovar toda la fachada. Lo hemos hecho con una, pero hay que arreglar todas las carpinterías exteriores de todas las fachadas. Queda pendiente una obra muy importante, el ático de cubierta, es decir, dar una nueva solución a los chamizos que aparecen en cubierta, una construcción que se hizo de manera provisional en los años 60 como almacén de la colección de arte el Gabinete. Se pretende que el edificio amplíe así su oferta de salones y adecuar la terraza.

¿Qué se ha hecho ya?

Se ha renovado la biblioteca, se reforzaron los pilares y la estructura para que pudieran soportar la carga del almacenamiento de libros. Se ha hecho una sala de exposiciones nueva en el semisótano del Gabinete que quedó cerrada por falta de apoyo de las instituciones que respaldaban el edificio. Se ha renovado el suelo del Salón Dorado y la ornamentación de pan de oro. En definitiva, se han renovado pocas cosas. Ahora tenemos que hacer aseos nuevos, arreglar pisos, etc.

¿Se realizan siempre estas obras en el momento justo, o se demoran con riesgo hasta que se aportan medios económicos públicos?

El Gabinete, como es una sociedad sin ánimo de lucro con ya muy pocos socios, carece de recursos para acometer la renovación del edificio. Por ello depende siempre de subvenciones. Desde que comenzó la crisis se cortaron. Ganamos el concurso antes del año 2000 y las pequeñas intervenciones se hicieron hasta que comenzó la crisis. Ahora parece que ha empezado de nuevo el goteo de subvenciones, pero a lo mejor nos dan el dinero a final de año cuando sobra algo y hay que acometer la reforma a toda carrera en tres meses. No da tiempo de ejecutarla porque hay que llevar a cabo una serie de tramitaciones previas. A veces perdemos subvenciones por la lentitud de la administración al concedernos los permisos.

Los 175 años que ahora cumple el Gabinete contienen mucha historia social y cultural, pero no siempre ha sido lo que hoy es. ¿Hacemos un repaso

biográfico

El uso público y cultural siempre ha estado presente. Lo que pasa es que ahora exigimos unos servicios de mayor potencia. Las instalaciones son lo que hace falta adecuar a los nuevos usos, unos requerimientos tecnológicos más intensos. El uso público de banquetes, de eventos y de exposiciones siempre se ha producido, pero antes no se empleaba aire acondicionado y se iluminaba con velas el Salón Dorado. Ahora necesitamos música, las cocinas precisan de potencia para sus hornos y sus aparatos eléctricos. Hay nuevas utilidades que queremos introducir para atraer a socios más jóvenes en el ático de cubierta, crear un gimnasio y salones.

¿Quién proyectó el edificio original, y a qué criterios responden los estilos arquitectónico y ornamental elegidos?

El original era el antiguo teatro Cairasco creado por Barry. Tuvo un incendio y sobre esa estructura se desarrolló el primer proyecto de Gabinete que es de Fernando Navarro quien amplía la fachada modernista, es decir, la adelanta y crea el porche. Por eso el lenguaje arquitectónico del edificio no es único. Por un lado está la fachada modernista y por otro, la posterior con una configuración más neoclásica, (como pasa con el Salón Dorado que responde más a un estilo versallesco). En el proyecto de Navarro se aumenta el Gabinete de una a tres plantas. Luego aparecen intervenciones de Laureano Arroyo que crea el torreón mirador tan característico. Aparecieron varias propuestas de ampliaciones de la última planta, de hacer un ático en cubierta acristalado que recoge nuestro proyecto ganado hacia el 2000. La imagen del Gabinete sin el ático está un poco distorsionada porque las dos torres modernistas delanteras son desproporcionadas, muy altas con respecto a las fachadas laterales porque falta el cuerpo que completa la imagen. Siempre hubo intentos de crear esa última planta. Se ve un edificio incompleto al que le falta la cabeza.

No es fácil imaginar el uso teatral del gran vestíbulo de entrada y su contundente escalinata. ¿Cómo eran las representaciones?

El teatro original Cairasco era tipo corrala. Tenía un gran patio y un corredor perimetral donde todo el mundo se asomaba a ver la representación del patio de abajo. El escenario estaba donde se encuentra ahora la escalinata. Había un patio de butacas en el actual vestíbulo. Por eso este edificio tiene un gran vacío interior porque registra la memoria de una actividad anterior, el teatro. Los inmuebles poseen una memoria secreta y aunque se transformen siempre queda algo de la casa previa.

Ahora se limita el acceso al Salón Dorado por razones de carga, pero fue el espacio de los grandes eventos, fiestas y bailes de la sociedad grancanaria. ¿Nunca hubo problemas de sobrecarga?

Las estructuras de un edificio son como los huesos en nuestro cuerpo que nos soportan, pero a medida que envejecemos nos sostienen menos y hasta se rompen. Las estructuras del Gabinete hay que mantenerlas. Por supuesto, los edificios pueden durar más que las personas. Se pueden arreglar y dejar perfectos. Pero el Gabinete actualmente tiene bichos, termitas y colapsos. El aforo de personas es mayor que antiguamente en que la población grancanaria era menor.

No es muy conocido un hecho tan singular como que el gran lucernario de la cúpula fue obra de Eiffel, autor de la celebérrima torre parisina. ¿Cómo es la historia de este encargo?

No tengo constancia de este hecho. Lo que sí se atribuye a la Fundación Eiffel es la estructura del Mercado del Puerto. Quizá las piezas sí se fundieron en los mismos talleres que las del ingeniero. Habría que raspar y mirar si en alguna parte de la cúpula aparece el sello de la Fundación.

¿Por qué está cerrada la preciosa cripta que albergó buenas exposiciones de arte y otras actividades?

A mí también me gustaría saber por qué. Se hizo una inversión bastante fuerte del Cabildo, está en perfectas condiciones con un aislamiento acústico correcto, nuevas instalaciones eléctricas y de aire acondicionado. Como sala funciona muy bien. Los eventos aquí se llenaban.

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